Grupo de milicianos situados en el cruce entre el Pueblo de Collado Villalba y la carretera de Moralzarzal, el 24 de julio de 1936, junto a Largo Caballero y Wenceslao Carrillo. Varios de los milicianos que aparecen en esta foto, fueron asesinados por el franquismo y sus cuerpos están en las fosas comunes de San Lorenzo de El Escorial.
Se puede observar, como una pequeña sombra de lejos, el Cerro del Telégrafo ó Cabeza Mediana, y un poco más cercano, la Casa de la Huerta. A mano derecha, se puede observar el cercado de piedra de uno de los numerosos prados y herrenes que existían antes, en concreto el Prado del Guindo ( actualmente han hecho un Mercadona ), y un poco más lejos se puede apreciar los fresnos que se encontraban el el Prado Garrido y aledaños ( sector Prado Manzano y Arroyo de la Cañada ).
De izquierda a derecha :
1. Carabinero. Podría ser Vicente Trabanca Durán. Fusilado en San Lorenzo y sepultado en la fosa Por confirmar.
2. Eulogio Grande Rivas, el de la cinta blanca. Viste el mono que utilizaba para cuidar de las vacas en la cuadra,. Fusilado en San Lorenzo y enterrado en la Fosa. Confirmado.
3. Ramón ó Luis Abascal Berrocal. Por confirmar.
4. El de la Gorra de visera militar, o bien, se trata de Mariano Moro Gómez (que fué uno de los alcaldes en guerra), ó su hijo Antonio Moro, fusilado en las tapias del cementerio del Este. Por confirmar ambos.
5. Largo Caballero. Confirmado.
6. Wenceslao Carrillo. Confirmado.
7. Genaro Mayoral Gil, exiliado en Francia. Por confirmar.
8. Su hermano Julio Mayoral Gil. Fallecido en los años 50 en C. Villalba. Por confirmar.
9. Alberto Salinas González (es el hombre con el fusil en alto). Fusilado en San Lorenzo y enterrado en la fosa. Por confirmar.
10. José Abascal Berrocal . Fusilado en San Lorenzo y sepultado en la fosa.
Por último, me gustaría que recabaras en una de las cabezas que surge al fondo, en concreto la que está pegada al hombro del uniforme del carabinero.
Se trata, casi con toda seguridad, por eso estimo que semiconfirmado, de Pedro Abascal Berrocal. Exiliado en Francia, destacó en la lucha de guerrillas contra los nazis en un departamento del sur de Francia, un departamento pirenaico. Comenta de Él Eduardo Pons Prades, escritor anarquista catalán, que fué el artífice de la voladura de un convoy alemán, junto con el resto de compañeros de la compañía de la que estaba al frente, eliminando con una ametralladora a los soldados nazis que custodiaban dicho convoy ferroviario. Era conocido como el "Comandante Madriles", y sus restos reposan en el cementerio de la localidad francesa de Foix, cerca de la frontera oscense - pirenaica. Probablemente cayó herido, muriendo al acabar la segunda guerra mundial, ya que no se le nombra más en el libro de Pons Prades "Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial". Por lo visto, y por lo que dice Prades, narró sus peripecias a una revista francesa. Bueno sería encontrarla.







14 de abril de 1931
viva la república.
Serenos y alegres,
valientes y osados....
un abrazo amigo
Viva la República. España mañana será republicana.
Si entras en esta página http://www.frap.es/ (ya que estamos recordando la República) podrás oir cantar a Pedro Faura (seudónimo o nombre de guerra en el Frap del músico Bernardo Fuster) del poema de Miguel Hernández 'Rosario Dinamitera' (hoy se la he oido recitar a una actriz)
Un fuerte abrazo
Un abrazo republicano, amigo Pepe,
No te quepa la menor duda,... ¡La III ha de llegar!
Salud y, República.
Amigo Okonkwo,
Como le decía a Pepe, no tengo ninguna duda de que llegará un mañana en el que la Republica regrese de nuevo a casa.
Gracias por el enlace que pasará a pertenecer a mis favoritos. Rosario, combativa hasta el final de sus días, que nos dejó aún no hace mucho y que permanecerá como referente para el recuerdo.
Un fuerte abrazo, amigo.
No cabe duda que la causa contra Garzón, habida cuenta la crispación consuetudinaria de la vida política española, agudizada por la crisis económica, los escándalos de corrupción y la obvia y manifiesta desesperación de la derecha por volver al gobierno, es un acontecimiento que, más allá de su innegable simbolismo, indica hasta qué punto las fuerzas conservadoras herederas del viejo régimen persisten en una visión sólo compatible con la democracia mientras ésta no toque los pilares institucionales y culturales que le permitan sobrevivir bajo las cambiantes condiciones del mundo moderno.
Y esto es así porque las circunstancias históricas que hicieron posible la transición bajo la monarquía constitucional no permitieron zanjar las cuentas heredadas de la guerra civil y el posfranquismo. Sin embargo, ni el silencio ni la complicidad podrían cancelar la historia, evaporar la memoria o diluir en la fantasía del borrón y cuenta nueva la cruda realidad de que a pesar de todos los avances en la defensa de la legalidad y los derechos humanos, en España, enterrados bajo las cunetas de las carreteras yacen dispersos o en fosas comunes miles de fusilados a manos de quienes impusieron la dictadura del general Franco. Ése es el tema que ha hecho explotar la causa contra Garzón.
A 70 años del fin de la guerra no extraña que el pasado reviva, no para abrir heridas innecesarias, menos como una imposible por fantasmal venganza, sino como el intento justo y racional de restaurar moralmente la memoria de los vencidos, lo cual significa dar a los familiares de los desaparecidos alguna certeza sobre su destino final, una sepultura digna, si es posible, y la anulación de los procesos sumarios con los que se quiso enlodar su recuerdo. Una acción semejante, emprendida ya de mil maneras por la sociedad civil española, es dificil de cumplir con éxito sin el compromiso cabal de los órganos de justicia del Estado. Y ahí está la gran traba. Lo cierto es que, como ha dicho Victoria Lafora, todos los países que pasaron por terribles dictaduras han hecho un examen de conciencia, una relectura de su historia para no volver a cometer los mismos errores. España NO.
Cordialmente,estimado PEPE.
EL LIBRO DEL CAPITAN
Capitán,
No hace falta el repasar durante mucho tiempo tu libro de navegación para deducir que eres un buen nauta; que mareas sujetando con firmeza el timón para no perder el rumbo, y que la calima o los chubascos no te hacen perder la visibilidad necesaria para librar los bajos y arribar a buen puerto.
Por eso, creo que sabes de sobra que “las vueltas en los cabos salen por el chicote”. ¡Eso es, ni más ni menos, lo que nos pasa! Tras el hecho natural que se llevó a los Infiernos al sátrapa no se quitaron las vueltas que durante casi cuarenta años se habían ido formando en este país y ahora lo tenemos cubierto de cocas. Todo está malcornado y se hace necesario picar sin contemplaciones, en caso contrario continuaremos navegando bajo la niebla. Tal vez sea conveniente en ir pensando en cambiar de pabellón, en uno tricolor, ¡por ejemplo!
Buena proa y, un abrazo marinero.