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Bien, tras haber escuchado y visto lo que nos tenían que decir estos "grandísimos historiadores" -en boca del moderador de la cadena de Tv, Javier Somalo-, uno, no sabe muy bien que hacer; si dejar a criterio del que me lee la opinión y análisis de lo mantenido en el transcurso de la tertulia, o, venciendo el desagrado que me produce todo esto, intentar aportar una visión más objetiva a algunas de las opiniones vertidas por estos escritores que podríamos, sin miedo a equivocarnos, encuadrar dentro de la corriente del más puro "revisionismo franquista".

Para comenzar diré, que lo que nos ofrece Libertad Digital (¡Curioso nombre, si se tiene en consideración su mensaje y lo que encierra su imaginario! (*)), no se trata de ningún debate en el que diversas líneas de pensamiento político analizasen la bondad o inconveniente de la Ley sobre la Memoria Histórica, sino que se trata de la opinión monocolor de los escritores más significados de aquello que no he dudado en calificar como revisionismo franquista; por lo tanto, se excluye el debate y se apuesta claramente por la descalificación de la Ley apoyándose en unos supuestos que nadie -por ausencia-, puede contradecir. Por lo tanto, no se trata de justa critica sino de mero ejercicio desde un medio de información de masas, de propaganda manipuladora de la verdad, algo que viene ocurriendo en nuestro país desde 1.936. Para ello y por ser más efectivo de cara a los fines propuestos, no se recurre a la negación por la negación del todo, lo que pondría en evidencia su intención, sino que se toman verdades y medias-verdades junto con mentiras de peso y se forma una ensalada que puede engañar a los más inocentes, a los menos preparados o a la aceptación incondecional de los adeptos; en todo caso, crea una cortina de humo que desdibuja la verdad y puede conducir a la confusión.

(*) http://www.attacmadrid.org/d/5/041116060319.php

Comienza el moderador estableciendo -en la línea del más puro mensaje mantenido por los vencedores en la contienda civil-, juicios de valor, ya que señala que los españoles habían aprendido a cerrar heridas, curiosa forma de adivinación del sentir de no pocos españoles que jamás olvidaron ni olvidarán, sino que se les obligó a causa de la represión y el miedo consiguiente al silencio, pero claro, el moderador no hace otra cosa que ser el continuado eco de la ortodoxia política oficialista impuesta desde la desaparición del dictador asesino. Pero además, con ello, él mismo se denuncia como parte interesada y no neutral, ya que por su calidad de periodista debería -al menos, así se supone-, estar informado de las numerosas declaraciones y actos realizados actualmente en los medios informativos y en toda clase de soportes, por personas, asociaciones e instituciones de toda índole reclamando la Ley objeto de la tertulia.

Habla con total aplomo y desfachatez -sería más acertado decir "facha-tez-, de "selección de la memoria" y, por tanto, de "propaganda y mentira", lo que significa "una parte de la verdad"; continúa manifestando en su introducción que el PSOE a través del presidente Zapatero establece la culpabilidad en el incicio de las hostilidades a "uno de los bandos" y que propugna la reparacióna a través del gobierno, "por los daños recibidos, sólo a una de las partes enfrentadas en el conflicto". Así mismo, nos dice que sí, que está muy bien el recordar a Lorca pero se pretende "condenar al olvido a Maeztu o a Muñoz Seca, fusilados por el Frente Popular y enterrados en Aravaca y Paracuellos", respectivamente, añadiendo la coletilla intencionada de que éste último también es un cementerio y "bien grande, por cierto".

¡Realmente, resulta desalentador el escuchar este tipo de manifestaciones! Si no fuera por las trágicas consecuencias que se derivaron de la guerra civil, sería para morirse de risa de la calidad intelectual y rigor histórico que subyace en ellas, pero en fin, uno tiene la suficiente edad como para haber escuchado miles de veces este tipo de argumentos, u otros semejantes, que no son otra cosa que burda manipulación propagandística, continuación de la esgrimida durante décadas por los vencedores. Reservándome el derecho de ampliar mi opinión más adelante, comenzaré diciendo que nadie en su sano juicio, ya sea nacional o foráneo, podrá acusar a la República de haber iniciado el golpe militar del 17 de julio de 1.936, aunque, como veremos más tarde, sé muy bien por qué se dice esto durante la introducción que hace el moderador Javier Somalo. No menos inverosímil resulta ser lo que sigue, ¡cómo "si una de las partes" -la vencedora, claro-, no hubiera recibido durante el largo periodo dictatorial "reparaciones" de todo tipo, honoríficas y materiales, mientras que "una de las partes" -la perdedora, por supuesto-, no hubiese sufrido durante un periodo de tiempo aún mayor, represión, persecución, cárcel, despojo de bienes, depuración profesional, marginación social, olvido histórico, etc., etc., y el permanente estigma de ser "un rojo" vencido en la guerra!

Por último y para agotar esta entrada, diré que a la vista del video constato una gran diferencia de edad entre el presentador y yo mismo. Tal vez sea esa diferencia de edad la que no le permita apreciar realmente la verdad de lo sucedido, a no ser, claro está, que su interés sea otro. Porque, puede ser que en su época escolar se estudiase al poeta y dramaturgo granadino, ¡puede ser!, no lo voy a poner en duda, pero de lo que sí estoy seguro es que sí se hablaba de Maeztu (H. Thomas ve así a Meztu: (..) crearían una revista, "Acción Española" -no confundir con el partido Acción Nacional-, dirigida por Ramiro de Maeztu en la que defenderían públicamente una insurrección contra la República -la redacción de la revista crearía además un centro de estudios para "reunir textos sobre el tema de la legalidad de una insurrección"-; y fundarían una organización para crear "un ambiente revolucionario" en el ejército). Y, sobre Muñoz Seca, incluso es muy probable que haya asistido a la represenatción del divertimento "La venganza de don Mendo", alguna de la muchas veces que ha sido representada en España en cine o en teatro a lo largo de los años, por lo tanto, ni uno ni otro están en el olvido, como teme que ocurra nuestro presentador.

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