(..)
Y, mientras estos oscuros acontecimiento se cernían sobre Europa, ¿qué era lo que estaba ocurriendo en nuestro país? Antes de dar respuesta veámos algunos datos. España era entonces en lo económico, un país principalmente agrario con más de un 50% de su población activa dependiente de la agricultura; una industrialización escasísima localizada fundamentalmente en el País Vasco y Cataluña y con unas tasas de analfabetismo que avergonzarían a cualquier país digno de llamarse moderno, algo que evidentemente no era el caso de España. En 1.936 su población sería de algo menos de 25 millones de habitantes distribuidos de forma irregular por el país y con una progresiva tendencia a emigrar hacia las grandes ciudades aportando a ellas un proletariado de aluvión de baja capacitación profesional y sujeto a alta precariedad laboral. La situación en el campo no era mejor: El informe de la investigación social emprendida por el Instituto de Reformas Sociales, publicado en 1.905, da para Andaluciía la cifra de jornales medios de 1,50 pesetas, sin la comida; jornales que a veces bajaban a 1 peseta pero que raramente pasaban de 2. Las mujeres ganaban mucho menos. Los días de trabajo no eran, por término medio, más de 280 al año (en 1.930 descendieron a menos de 200). Durante la recolección, los hombres trabajaban de 15 a 16 horas. Como el coste de vida, desde entonces, se había más que multiplicado, los jornales agrarios en 1.930 resultaban un poco más bajos de lo que solían ser, y el ingreso anual de los trabajadores debido al aumento de los días de paro, había disminuído en un 30%. Aparte de esto, el "rancho", o sea la manutención proporcionada por el terrateniente cuando los obreros trabajaban lejos de sus casas, era mejor; excepto en las "zonas negras": Sevilla y Cádiz.
En la obra, "Agrarismo", por el vizconde de Eza, 1.936 p.155, leemos: "Los informes de la Embajada Inglesa que reproducen las estadísticas del Ministerio de Trabajo publicadas mensualmente, dan la cifra de 220.000 parados en la agricultura en marzo de 1.934. En la industria el número era de 180.000. Pero, debemos recordar que en España gran número de parados no consideraban muy digno el inscribirse en las oficinas de Trabajo. En la agricultura, la gran cantidad de hambre y de miseria entre los labradores sin tierras era causada por el desempleo parcial. No existe una relación oficial de aquellos que sólamente trabajaban cincuenta, cien y ciento cincuenta días al año. No puede haber duda, sea lo que quiera, de que el desempleo aumentaba incesantemente en las regiones agrícolas desde 1.932 hasta principios de la guerra civil. Una crisis aceitunera en 1.929, debida al colapso del mercado extranjero, ayudó a derribar a la Dictadura de Primo de Rivera y la abundante cosecha de trigo de 1.932 condujo a una baja de los precios que causó la ruina de los pequeños hacendados."
En la obra, "España: reflexiones sobre el ser de España", Ed.Real Academia de la Historia, 1.988 3ª edicción, podemos encontrar en el capítulo El sentimiento agónico de España, las siguientes reflexiones, una, de Antonio Machado y otra, de Ortega y Gasset:
"Y es hoy aquel mañana de ayer. Y España toda,
con sucios oropeles de carnaval vestida
aún la tenemos, pobre y escuálida y beoda;
mas hoy de un vino malo: la sangre de su herida" (Antonio Machado.)
"Al escuchar la palabra España, los hombres de mi generación no recuerdan a Calderón y a Lepanto, ni piensan en las victorias de la Cruz,... sino que meramente sienten, y esto que sienten es dolor". "Es custión de honradez que siempre que se pongan en contacto unos cuantos españoles comiencen por azuzarse mutuamente las amarguras". "Gravitan sobre nosotros tres siglos de error y dolor ... España es un dolor enorme y profundo, difuso". "Nuestra mocedad se ha deslizado en un ambiente ruinoso y sórdido. No hemos tenido maestro, ni se nos ha enseñado la disciplina de la esperanza. Hemos visto en torno, año tras año, la miseria cruel del campesino, la tribulación del urbano, el fracaso sucesivo de todas las instituciones". "Si creemos que Europa es la ciencia, España es la inconsciencia ... Falta la levadura para la fermentación histórica, los pocos que espiritualicen y den un sentido a la vida de los muchos". "La raza se halla como exánime...; es el inmenso esqueleto de un organismo evaporado, desvanecido" (Ortega y Gasset)
(..)







vengo a tu espacio amigo , a agradecerte tu visita a mi blog, y sobre todo
la inteligente y valiosa colaboración que has hecho sobre el breve poema de Feria
mil gracias José
un saludo desde el sur
Como siempre, amiga.... ¡Sé bienvenida a ésta, tu casa!
Un abrazo muy fuerte, cuídate mucho.