'Los esclavos españoles de Hitler' Éste es el título del último libro del historiador José Luis Rodríguez Jiménez, en el que se detalla otro oscuro y hasta ahora muy poco conocido aspecto de la represión franquista: el de la utilización de miles de ciudadanos españoles que Franco convirtió en víctimas propiciatorias del nazismo, después de haberles enviado para Alemania a trabajar en minas y fábricas, fundamentalmente con el objetivo de saldar la importante deuda económica contraída por el propio Franco con Hitler por su decidida ayuda militar y financiera al bando rebelde durante la guerra civil española, estimada en unos 400 millones de marcos, unos 1.200 millones de pesetas oro.
Según el profesor José Luis Rodríguez Jiménez, el contenido del convenio firmado el 21 de agosto de 1941 entre los gobiernos de España y Alemania, por el que al cabo de muy poco tiempo como mínimo 10.500 trabajadores españoles fueron enviados a la Alemania nazi, demuestra claramente que la voluntariedad de los allí enviados no es más que una burda patraña de la propaganda franquista.
Además de aquellos 10.500 obreros salidos desde España, el régimen nazi hizo que otros 40.000 ciudadanos españoles, todos ellos republicanos exiliados desde el final de la guerra civil en Francia, una vez este país fue ocupado por Alemania, se incorporasen voluntaria o forzosamente, a sus batallones de trabajo, mientras otros 12.000 republicanos españoles fueron a parar asimismo a diversos campos de concentración o de exterminio, evidentemente todos ellos de forma obligada.
La reciente reedición del documentado y voluminoso trabajo que escribiera la ya fallecida escritora barcelonesa Montserrat Roig bajo el título Els catalans als camps nazis (Edicions 62) es un testimonio desgarrador sobre las penalidades sufridas por gran número de republicanos españoles de ambos sexos en los campos de concentración o de exterminio creados por el nazismo. <
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José
sigo admirada del trabajo minucioso que te tomas , para rescatar la historia de tu país
y aprovecho la ocasión para saludarte
Amiga,
Desde siempre me ha gustado la Historia, ya que a través de ella intento comprender un poco más este mundo que habitamos y el Universo que nos contiene.
Pero lo hago de una forma un tanto heterodoxa, intento no fijarme en el dedo que la señala, y sí en la Luna.
Por ejemplo, cuando recorro una vieja y pobre localidad pero que muestra en su parte dominante una iglesia monumental a todas luces inapropiada para el pueblucho en el que se encuentra, se me ocurre pensar en la abismal diferencia de vida que debía desarrollarse en ese mísero lugar en tiempos de su construcción, dos o tres siglos antes. Si ahora, ya supone una incongruencia, cuando se levantó, rodeada de casas de adobe, corrales para ganado y, tal vez, un palacio para el señor del lugar, no era una incongruencia, representaba una lamentable injusticia social. Una injusticia que mantendría bajo una pesada carga de misería a la mayoría de la población; hombres, mujeres y niños, que no, cosas; esperanzas de vida, historias de amor y odios, sueños de felicidad, que no, instintos animales. Y, por encima de ellos, ajeno a su dolor, el señor y su aliado el clérigo de turno, elevando hacia el cielo "para mayor gloria de Dios" una fábrica de piedra cuyo contenido en riqueza interior, oro, plata y joyas, podría quitar el hambre de los lugareños durante años.
Del mismo modo, cuando visiono los rostros de esas personas que se muestran en los videos soportes de mi trabajo, de las ropas con las que se cubren, y de las calamidades que se abaten sobre ellos, pienso en seres humanos reales y aún vivos, y no en imágenes para el recuerdo. En seres como tú y como yo, que una vez amaron o lloraron, que rieron o se sintieron felices, que vieron parir y morir a sus hijos, que tuvieron sueños y esperanzas y, ahora, tan sólo les queda la impotencia ante la vida y todo el amrgo sabor de su derrota.
Por eso mi empatía hacia los que sufren las injusticias, y por eso siempre un toque de amargura en mis trabajos, como la vida misma.
Un beso, amiga mía.
“como la vida misma”
Amigo, es admirable tu manera de pensar, tu sentido de la justicia, tu lucha a través de las palabras, ante tanta injusticia repetida
Bravo por ti, José, no son muchos los que observan y exponen estos temas
Un gran abrazo, desde Argentina, que también sabemos como perjudica un sistema que no tiene en cuenta al de abajo
Amiga mía,
Me miras con buenos ojos, pero te agradezco tus comentarios.
Mientras esté en mis manos continuaré denunciando las falsaciones de la Historia y pidiendo justicia para aquellos que sufrieron el peso del poder absoluto, como es el caso de las dictaduras.
Iniciaré un nuevo trabajo sobre la Memoria y, si tuviese que dedicarlo a alguien, lo haría con cariño y emoción a Rosana y Laurencia, Laurencia y Rosana, que saben bien de lo que estoy hablando. A ellas y al pueblo argentino y chileno que también padeció la bota de la bestia.
Un beso, amiga.
José
me nombras a Laurencia , ni te imaginas lo impaciente que estoy por tener alguna noticia de ella
le he escrito mails , pero me imagino que bajo las circunstancias en que Chile está , no creo que funcione ningún sistema de comunicación
como nos está castigando nuestra tierra amigo
abrazo , y no dejes nunca de realizar tu tarea de recuperar la historia , esa que no nos contaron
Amiga Rosana,
Tenía noticias de lo ocurrido en Chile pero como apenas veo Tv,de forma un tanto tangencial. Esta noche he podido comprobar la magnitud de lo allí acontecido.
Mi preocupación es hacia todo el pueblo chileno, pero es obvio que señale mi interes hacia Laurencia. ¡Espero que puedas tener pronto noticias de ella!
Un beso.