Recientemente se ha puesto en marcha por parte de aquellos que sufrieron la represión franquista -o sus herederos-, una iniciativa tendente a solicitar a la Real Academia Española que tenga a bien modificar la definición de "franquismo" que hace la misma, ya que no la considera acertada al señalarlo oficialmente como "movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco y que derivó en un régimen dictatorial desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado".

Como suele ocurrir en nuestro país, al no haberse podido conseguir realizar una real ruptura con el régimen anterior los defensores y simpatizantes del mismo inmediátamente han saltado a la palestra, unos, argumentando que está bien tal y como esta, y, otros, en una maniobra de distracción y respondiendo a aquello de que "la mejor defensa es un buen ataque", llevando el debate al terreno que más les interesa; es decir, alejándolo de su origen y trasladándolo a un ámbito diferente.

Para aquellos que por edad, por no haberlo conocido directamente y que realmente no lo sepan o no lo tengan suficientemente claro, me propongo realizar una serie de posts que pueden ilustrar perfectamente la naturaleza del franquismo y las consecuencias que tuvo, no ya independiéntemente, con sus seguidores o con los que lo combatieron, sino también con el conjunto de la sociedad española. A los primeros, provocando en ellos un sometimiento ideológico que llega hasta hoy día, y a sus oponentes, cargando sobre ellos la represión más violenta que se pueda imaginar, una de sus consecuencias, el miedo, aún se puede localizar en determinados segmentos de la población de más edad, aunque, claro está, por razón de la misma cada vez van quedando menos testigos de la época.

En anteriores posts de la serie se ha repasado la situación actual -SETENTA años después, ¡ni más ni menos!, del final de la guerra civil-, de las fosas comunes derivadas de la represión y aún sin exhumar. Ahora veremos, entre otras, qué fue de los niños de la guerra, de los republicanos del exilio europeo combatientes contra el fascismo, de los que acabaron en los campos de exterminio alemanes, de la represión sobre el sistema educativo de la II República, de la ayuda prestada por la dictadura a los criminales de guerra nazis, de la situación actual de los restos del franquismo ideológico, etc. Espero que quede clara la naturaleza de este sistema criminal y represor, fascista y totalitario, y que se desmonte de una vez para siempre esa pátina de "mal necesario" para combatir al peligro comunista que fué adquiriendo por medio de sus servicios de propaganda a medida que sus aliados naturales, la Alemania de Hitler -la misma del Holocausto, ¡no se olvide esto!-, y la Italia de Mussolini, iban perdiendo terreno en los campos de batalla, y que adquirió carta de naturaleza tras los Pactos de Cooperación y Amistad (nunca un Tratado de Defensa Mútua, como anheló inútilmente durante años el sátrapa) con los EE.UU. al inicio de la Guerra Fría.

Que, se comprenda definitívamente que fue algo más que un régimen militar formado por una panoplia de oficiales traidores a la República y embrutecidos por una cruel guerra colonial en África y victoriosos tras una guerra civil; que, se entienda que su larga pervivencia -40 años de contínua propaganda nacional-católica-, fue posible gracias al apoyo decidido de los mismos que colaboraron en la planificación y ejecución del golpe militar contra la legalidad republicana, la Iglesia Católica y los sectores más reaccionarios de la sociedad española, mientras las llamadas democracias europeas miraban hacia otro lado más atentas a sus intereses económicos que a la defensa de los valores que decían representar, y que, en su ceguera voluntaria, no eran capaces de ver el peligro del fascismo que se cernía sobre Europa y al que se verían abocados a enfrentarse pocos años más tarde. Una Dictadura que ha servido para modelar no pocos comportamientos sociológicos del pueblo español actual -corrupción, desarrollismo salvaje, deficiente sistema educativo, racismo, .machismo e intolerancia, etc.-, y que pretendió, pasando por encima de los cadáveres de sus opositores, la homogenización ideológica del puebl español aniquilando todo lo que supusiese un atisbo de liberalismo democrático en el pueblo español, algo que tan sólo el hundimiento del Eje durante la Guerra Mundial -paradógicamente, los amigos del dictador y de su soporte ideológico, la Falange-, fue capaz de evitar.

Eso, y el estrepitoso fracaso de su imaginario político y económico, la Autarquía, que llevó a todo el país al borde del desastre, algo que pudo evitarse tan solo tras la imposición por parte de los EE.UU a principios de los años sesenta de los Planes de Estabilización. Veinte años más tarde del fin de la contienda bélica la realidad golpeó con toda su fuerza en el rostro de "la espada más límpia de occidente" y él y toda su camarilla tuvieron que dar por finiquitado los pocos sueños que aún les quedaban en pie. La realidad era una España despreciada políticamente en el exterior y vendida para ser base para las armas nucleares norteamericanas, pero, eso sí, el interior quedaba bajo el dominio inmisiricorde de aquella banda de asesinos y adláteres que continuaban represaliando a los opositores mientras mantenían la más záfia de las propagandas para mantener el apoyo de la posablación acusando de los males del país a una supuesta confabulación exterior judeo-masónica.

Eso mismo, y eso otro, .... una guerra civil con centenares de miles de muertos, centenares de miles de desaparecidos y exiliados, centenares de miles de encarcelados y torturados, un país debastado y una población hambrienta e inculta es todo lo que le debemos a Franco y a su Régimen, al menos, hasta 1.959; lo que vino más tarde, el desarrollo, el turismo, la industrialización y la emigración llegaron "a pesar de Franco", fueron circunstancias externas y no fue mérito alguno suyo, al contrario, él y su Régimen fue el elemento que retrasó la modernización del país. ¡Así de claro!