Hasta donde nos puede llevar la indiferencia.

El derecho a saber y la aberrante historia de España

Pedro López López

Rebelión

Creo que uno de los factores que alimenta la indiferencia es precisamente el olvido. En nuestro país podemos hablar de una historia "aberrante" en un doble sentido. Primero, por lo que tuvo de aberrante el golpe de estado contra un régimen democrático -la República- seguido de la posterior guerra civil debida a la resistencia del pueblo y de cuatro décadas de dictadura posterior, con un régimen que se encuentra entre los más bárbaros que ha registrado la Historia. En este sentido cabe decir que la historia de España en el siglo XX ha sido aberrante: porque se produjeron unos hechos aberrantes que dieron lugar a un régimen político aberrante. Pero hay otro sentido en el que cabe hablar de aberración, y es al referirse a la historia como el relato de los hechos acaecidos. También en este sentido es aberrante el silenciamiento de lo que ha ocurrido en nuestro país. La historia de España que se imparte en los textos escolares no refleja ni una mínima parte del régimen de terror que instalaron Franco y sus secuaces cuando llegó su victoria (bien lo reflejaba Fernando Fernán Gómez en su obra Las bicicletas son para el verano cuando matizaba uno de los personajes al término de la guerra civil que no había llegado la paz, sino "la victoria": empezaba una larga pesadilla para los perdedores). La cantidad de crímenes cometidos -tanto durante la guerra como una vez finalizada ésta- por la banda fascista que se hizo con el poder nos ha colocado en el puesto de segundo país en número de desaparecidos, justo detrás de la Camboya de Pol-Pot. Son más de ciento treinta mil los casos documentados por los investigadores y recogidos en el sumario que el juez Garzón instruyó hace poco más de un año. Y varios miles de niños robados a las madres "rojas", como ha relatado Miguel Ángel Rodríguez Arias en su libro El caso de los Niños Perdidos del Franquismo. Crimen Contra la Humanidad. Con la excusa de no querer molestar a los fascistas, a sus hijos y a sus nietos, se priva a todo el pueblo español, y en particular a los niños y jóvenes, del derecho a conocer su historia, ni más ni menos. El derecho a saber no puede ser hurtado en aras de una mal entendida reconciliación, pues ésta sólo es posible a partir del conocimiento de la verdad, no de su ocultamiento. Por eso es indefendible el ocultamiento que los escolares y los jóvenes tienen de una parte tan importante de la historia de España en el siglo XX.

Para rematar todo esto, en este país permitimos que haya personajes estrambóticos que van de "historiadores", de "periodistas"o de "intelectuales" cuestionando lo investigado por historiadores rigurosos que documentan todo lo que dicen. Y para más inri, si cabe, podemos encontrar cursos de formación del profesorado en los que elementos de extrema derecha como Pío Moa y otros neofranquistas y negacionistas ("Público", 26-1-10) "explican" la historia de España a profesores de secundaria. Esto ocurre en la Comunidad de Madrid. ¿Es o no aberrante la historia de España?

Pedro López López es Profesor Titular de la Universidad Complutensede Madrid

Rebelión ha publicado este artículo con permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

Aviso a navegantes: La inclusión de este video me ha supuesto un doloroso ejercicio por lo que tiene de desprecio a la verdad, pero lo que nos diferencia a nosotros de aquellos que establecen la censura tan pronto controlan el Poder, es precisamente, el espíritu democrático de la libertad de expresión. Que judguen aquellos que se interesen en su visionado, dónde se encuentra la Razón y la Verdad.