Crímenes del franquismo: lo que hay que hacer para que no haya justicia
Lydia Vicente Márquez y Alicia Moreno Pérez
Por otro lado, la admisión a trámite por parte de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de la querella por prevaricación presentada por el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e identidad -a la que se ha sumado la Falange Española de la JONS- y que se sigue frente al titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5, el magistrado-juez Baltasar Garzón, por haber incoado aquellas diligencias, muestra no sólo una preocupante perturbación del derecho internacional (que forma parte del derecho español, ver art. 10, en relación con los art. 95 y 96 de la Constitución), sino que incide de lleno en la obligación de proteger a las víctimas e impartir justicia que intentaba abordar el juez querellado. A tenor de los Principios de Bangalore sobre la Conducta Judicial, se debe "garantizar la igualdad de tratamiento de todos ante un tribunal" y el juez "cumplirá sus obligaciones judiciales con la apropiada consideración para todas las personas". La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) en un comunicado de prensa publicado el 7 de septiembre de 2009 -dos días antes de que el Juez Baltasar Garzón fuera citado por el Tribunal Supremo para declarar como imputado- mostró su preocupación por el intento de "interferir en el procedimiento judicial" que en este caso es "de particular preocupación puesto que concierne una investigación por crímenes contra la humanidad, por los que España tiene el deber internacional de investigar y perseguir judicialmente".
Además, según los Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones (2000) los Estados están obligados a "adoptar, durante los procedimientos judiciales, administrativos o de otra índole que afecten a los intereses de las víctimas, medidas para reducir al mínimo las molestias a las víctimas, proteger su intimidad según proceda, y garantizar su seguridad, así como la de sus familiares y la de los testigos, contra todo acto de intimidación o represalia", obligación que ha violado flagrantemente el Tribunal Supremo al dar traslado a las asociaciones querellantes de documentos del proceso donde figuran datos personales de las víctimas y de las personas que colaboran en la localización de restos.
Es indiscutible que los hechos que en España se han denunciado (la tortura, las ejecuciones extrajudiciales seguidas de la desaparición forzada de personas o la persecución por motivos políticos o religiosos) cometidos durante la guerra civil y la dictadura franquista, ya eran reconocidos como crímenes internacionales en el momento de su comisión (tanto en el derecho internacional consuetudinario, por ejemplo, la Declaración de Francia, Gran Bretaña y Rusia de 14 de mayo de 1915, como en el convencional al menos desde el comienzo de la codificación del derecho internacional humanitario con la primera Convención de Ginebra de 1864). La jurisprudencia internacional, así como la desarrollada por tribunales nacionales, han fundamentado igualmente fallos respecto de hechos semejantes ocurridos en fechas en las que la legislación internacional ya reconocía tales crímenes. España debería seguir la misma senda que parece no dispuesta a tomar optando por perseguir a aquellos que, actuando conforme a la legalidad internacional, intentan dar respuesta a las legítimas pretensiones de las víctimas. En el caso de los campos de concentración nazis que actualmente se tramita en la Audiencia Nacional, la Fiscalía ha sostenido que: "El Código Penal vigente puede aplicarse retroactivamente a conductas anteriores que ya eran criminales en el momento de cometerse con arreglo a la legalidad penal internacional". A nadie se le ha ocurrido tachar de prevaricador al juez que ha asumido ese criterio para investigar en ese caso los crímenes denunciados.







El chileno?quién era?por qué le dirían así?El franquismo, llevó a España a las sombras, la muerte y la desolación, sangre derramada por doquier y la palabra justicia...sólo una palabra...
Muchos cariños, por acá con 35 grados de calor.
Querida amiga,
Me alegra verte por casa. Desconozco el por qué de tal apelativo, puede que fuese por haber residido como emigrante en Chile y haber regresado posteriormente a España. Esto se dió con frecuencia en las zonas del norte de mi país y eran conocidos como "indianos".
La dictadura de Franco fue una de las más sangrientas que ha habido y sus consecuencias aún las padecemos por aquí, algo parecido a lo que ocurre en tu propio país.
Hoy estuvo nevando en Madrid pero no llegó a cuajar, sin embargo hace un frío intensísimo. Te dejo pues quiero pasear a mi mascota, tendré que abrigarme bien, jejeje.
Un cariñosos beso, amiga, cuídate.
Laurencia , José que gusto verlos comununicados , tienen muchos temas en común para poder entablar un dialogo
Todo mi afecto para los dos
Me pone la carne de gallina....Estás haciendo un gran trabajo recopilatorio, tu blog es un gran lugar para saber lo que durante tantos años quisieron esconder.
Gracias por el comentario dejado en mi blog. Te admiro.
Un abrazo
Amiga Rosana,
Es cierto, es un placer el conversar con Laurencia. El mismo que experimento al hacerlo contigo.
Un beso.
Mar, querida amiga,
Me alegra sobremanera el verte por casa y, en cuanto a admiraciones, soy yo el que lo hace contigo, por tu valor, por tu lucha y por tu fuerza; algo que paulatinamente voy perdiendo yo a fuer de desengaños y de contemplar cómo se va consolidando -año tras año, olvido tras olvido y mentira tras mentira- un edificio que tiene los cimientos podridos.
He de confesarte, amiga, que pocas son las ganas que me restan de continuar clamando en este desierto estéril y que tan sólo cuando leo, escucho o veo alguna noticia concreta que tiene que ver con nuestra memoria histórica me sale al exterior toda la rabia acumulada y me decido a reiniciar la denuncia, a señalar con hechos fidedignos y demostrables de dónde venimos y hacia dónde vamos. Pero, por la misma razón, esa contenida rabia, no me es posible el hacerlo con mis propias palabras y debo recurrir a las ajenas como recurso para ahorrar sufrimiento inútil.
¿A qué noticias mencionar como detonante que da origen a ésta nueva serie de posts y otros que vendrán más tarde sobre la represión de la criminal Dictadura franquista? En primer lugar, la revisión de una bellisima película, "La lengua de las mariposas", me trajo a la memoria la implacable represión que sufrieron los maestrso republicanos. Y, recientemente, un par de noticias que nos demuestran que la campaña de medias verdades y de tergiversación de la historia llevada acabo por los políticos desde la muerte del asesino Franco para difuminar la realidad, aún se mantiene en pie: por un lado, la TvE nos presentaba hace unas pocas fechas un documental sobre la exportación de naranjas hacia Europa durante la dictadura y nos decía que habían sido éstas las que habían salvado al régimen de Franco, lo que no es cierto. Lo que realmente salvó al franquismo y garantizó su supervivencia fueron los acuerdos firmados en 1.953 con el Gobierno de los Estados Unidos de América representado por el general Eisenhower, esa nación tan "democrática" ella que no tiene incnveniente alguno en aliarse y colaborar con los mayores criminales del mundo. Lo de las naranjas es mera anécdota ya que, incluso en lo económico, fueron las remesas enviadas por los millones de emigrantes españoles -primera "industria" del país generadora de riqueza- las que llenaron las arcas del Estado de divisas europeas.
Por otro, el reciente homenaje ofrecido en El Prado a la Comisión Internacional que colaboró en el salvamento de los tesoros del museo, otra verdad a medias. El esfuerzo mayor -algo que se obvia-correspondió a los hombres y mujeres de la República, encabezados por Timoteo Pérez Rubio, que siguiendo órdenesde Azaña realizaron con escasos medios materiaes y técnicos una obra ingente y que lograron salvar de los bombardeos franquistas del museo y de los azares de la guerra sus magníficos fondos. La Comisión fue necesaria por lo que suponía de recursos e influencia, pero no pocas veces actuó con tibieza e incluso el pintor español Josep María Sert actuaba a dos bandas y ocultaba sus preferencias por los rebeldes.
Nada más, amiga. Cuídate mucho.