En 1958, en la recogida de un premio que le fue concedido durante la convención de la Asociación de Directores de Informativos para la Radio y Televisión, Murrow expone las miserias del periodismo, aludiendo al deterioro de la televisión como medio informativo, y del sometimiento a la publicidad y a la preeminencia del espectáculo y el entretenimiento. Arremete, con el estilo insobornable e implacable que le caracterizaba, contra la deriva que empezaba a observar en la televisión, medio que ya en aquella época estaba desplazando los programas de debate, investigación y análisis de la actualidad política y nacional a favor de los incipientes «quiz shows» o concursos televisivos que, lejos de obligar al espectador a pensar y a cuestionarse acerca de la naturaleza de los hechos diarios, tenía un efecto alienante:

"Puede que esto no le haga bien a nadie. Al final de este discurso puede que algunos acusen a este periodista de morder la mano que le da de comer y puede que reprochen a la Asociación de haber dado acogida a ideas subversivas e incluso peligrosas ... y, sin embargo, el sofisticado entramado de emisoras, agencias de publicidad y patrocinadores permanecerá impasible. Es mi voluntad y deber hablar con franqueza a los que integráis este sistema, sobre lo que ocurre en la Radio y la Televisión y, si lo que voy a decir trae consecuencias, yo soy el único responsable de esta opinión.

Pasaremos a la Historia por nuestros actos, si dentro de cincuenta o cien años aún quedan historiadores y se han conservado copias de lo emitido en una semana por las cadenas, encontrarán registradas en blanco y negro o en color, pruebas de nuestra decadencia, nuestro escapismo y nuestro aislamiento de la realidad desde el mundo en que vivimos. Somos una sociedad opulenta, acomodada y autocomplaciente. Adolecemos de una alergia innata a la infromación que nos perturba ... Los medios, son un reflejo de esta situación. Como no dejemos de considerarnos un negocio y no reconozcamos que estamos enfocando la televisión a distraernos, engañarnos, entretenernos y aislarnos ... la televisión y los que la financia, los que la ven y la producen, podrían percatarse del error demasiado tarde (...) Empecé diciendo que nuestra historia será como la hagamos. Si seguimos como vamos, la historia se vengará y nos alcanzará el castigo. Exaltemos la importancia de las ideas y la información... A los que dicen que a la gente no le importa, no le interesa, que está conforme, indiferente y aislada, les digo que en la opinión de este reportero hay mucha evidencia de lo contrario... Este instrumento (la televisión) puede enseñar, iluminar y, sí, inspirar, pero solo en la medida en que estemos dispuestos a usarlo con ese fin; de otro modo, es apenas cables y luces en una caja. Buenas noches, y buena suerte". Murrow solo citó a su empresa en pocas ocasiones pero era evidente que la incluía en su critica a las cadenas y al efecto que su incontrolada competición por los índices de audiencia tenía en los programas informativos.

Si Edward Murrow viviera hoy, ¿cómo usaría la Red para hacer un periodismo innovador de calidad? No es posible responder esta pregunta, pero podemos examinar la forma en que Murrow revolucionó los medios de noticias de su época: primero la radio y luego la televisión: Cuando Murrow se incorporó a la CBS en 1935, no existían más noticias en las cadenas radiofónicas que los informes cablegráficos leídos por los locutores del estudio y la cobertura ocasional de algunos eventos. Sin embargo, para el final de la década, Murrow ya había formado un equipo de corresponsales que usaban la radio como nunca antes se había hecho y llevaban a los hogares estadounidenses los dramáticos sucesos que desembocaron en la guerra en Europa. En palabras del ex presentador de la CBS Dan Rather, Murrow y los talentos de primer orden que él contrató - conocidos como "los Chicos de Murrow" - "inventaron el periodismo radiofónico". A principios de la década de 1950, Murrow se fue a la televisión, que ya se perfilaba como el medio dominante. Sin embargo, en lugar de concentrarse en la cobertura de noticias en general, fue el pionero de los documentales por televisión.

El día que Ed Murrow murió, Eric Sevareid (corresponsal de CBS y uno de "los Chicos de Murrow") elogió a su viejo amigo y colega en "The CBS Evening News". Sevareid dijo en esa ocasión: "Él era una estrella fugaz y no volveremos a ver a alguien así". Eso fue tanto un tributo como una predicción segura.