La libertad de prensa ( I )22 de Diciembre de 2009

El derecho a la información es un derecho inalienable de todo ciudadano. No hay democracia sana sin una prensa plural e independiente. La libertad de prensa es un pilar ESENCIAL de la democracia.

 

En una democracia, los medios de comunicación deben informar de forma veraz y objetiva a la ciudadanía sobre los acontecimientos que ocurren en su país y en el mundo. Si los medios no informan verazmente, si se censura sistemáticamente ciertos acontecimientos, la democracia está tocada de muerte. No es posible combatir los defectos del sistema si no es posible siquiera mostrarlos a la opinión pública. No es posible combatir la corrupción, si ésta no sale a la luz en los medios de información. Pero tampoco es posible corregirla si sólo salen a la luz los delitos de corrupción menores, si sólo se habla de la corrupción de algunos cargos públicos, pero no de otros, especialmente si no se puede hablar de la corrupción de los cargos más importantes. Así como no es posible combatir el crimen organizado centrándose sólo en el delincuente menor, sin perseguir al "capo", tampoco es eficaz la lucha contra la corrupción si dicha lucha se ciñe exclusivamente al "corrupto menor". La prensa ejerce de regulador de la salud de una democracia. Sin una prensa libre, es inevitable la degeneración de la democracia.

 José López

UCR

Si no hay un control externo de un sistema, entonces éste degenera inevitablemente. La burocracia en la URSS degeneró inevitablemente porque no fue controlada desde el exterior de ella. Las llamadas democracias occidentales están degenerando fundamentalmente porque no están siendo controladas. En las democracias actuales el poder está aún lejos del pueblo. La clase política está degenerando porque no está siendo controlada exteriormente, porque el pueblo no sólo no la controla sino que, al contrario, es controlado por ella. Control que es ejercido porque también el propio pueblo se deja dominar fácilmente, pero esto es otro tema del que hablo ampliamente en el capítulo "La rebelión individual" de mi libro "Rumbo a la democracia". La separación de los poderes se estableció precisamente como uno de los pilares fundamentales de una democracia porque sin control mutuo de los poderes (para lo cual deben ser independientes), éstos degeneran inevitablemente. Por algo se llama a la prensa el cuarto poder. Por mal camino vamos para que tengamos que estar recordando estas obviedades.

Me propongo demostrar a aquellos ingenuos que aún creen que lo que tenemos en España en la actualidad es una democracia, que no existe libertad de prensa en nuestro país, analizando la diferente cobertura de distintas manifestaciones que se han producido en fechas recientes.

El pasado domingo 6 de diciembre (día de la Constitución) se manifestaron miles de personas por la Tercera República en el centro de Madrid. Desde hace varios años se producen manifestaciones republicanas todos los 6 de diciembre y todos los mediados de abril (aniversario de la proclamación de la Segunda República) en el centro de la capital del Estado.

Una semana después, el domingo 13 de diciembre, se manifestaron cientos de militares contra el gobierno reivindicando que se regulen sus derechos y la reforma de la Ley de la Carrera.

Analicemos las diferencias entre ambas manifestaciones:

1) a la del día 6 acudieron MILES de ciudadanos, a la del día 13 CIENTOS.

2) la del día 6 se produce todos los años, la del día 13 es la primera vez que se produce.

3) la del día 6 reivindica algo que afecta a TODOS los ciudadanos de España (como es el modelo de Estado), la del día 13 sólo atañe a un colectivo concreto: los militares. En un caso acudieron ciudadanos de todo tipo, en el otro, sobre todo militares.

4) la del día 6 tuvo lugar, como cada año, en pleno centro de la capital y en un día muy significativo, como es el día de la Constitución. Es decir, se trataba de una manifestación en contra de la actual Constitución el mismo día de su celebración. La del día 13 tuvo lugar frente al ministerio de defensa (en el Paseo de la Castellana, pero no en el centro de Madrid) en una fecha nada significativa.

5) la manifestación del día 6 no apareció en ninguno de los medios de comunicación más conocidos, la del día 13 apareció en todos los medios. La mayor parte de la ciudadanía no se enteró de la manifestación del día 6, pero sí de la del día 13. ¿Por qué?

Si atendemos al criterio del número de participantes, parece que la manifestación por la República debería haber tenido más cobertura informativa, pero, al contrario, fue la manifestación de los militares la única de la que se informó a la ciudadanía.

Si atendemos a la importancia de la reivindicación, parece también que lo lógico hubiera sido dar más importancia a la manifestación que reivindica un nuevo modelo de Estado porque éste afecta a todos los ciudadanos y no sólo a cierto colectivo, pero, al contrario, los medios sólo creyeron importante la reivindicación de un colectivo.

Si atendemos al criterio de lo "significativo" (esto ya es algo más sujetivo), sin negar el hecho de que también fue significativo el hecho de que militares se manifestaran (hecho prácticamente inédito en nuestra joven "democracia"), creo que es obvio que una manifestación que reivindica la Tercera República, un referéndum para que el pueblo español elija libremente entre República y Monarquía (cosa que no ha podido hacer aún puesto que tuvo que elegir en su día entre "democracia y monarquía", todo en el mismo paquete, o nada), es también, como mínimo, igual de significativo, sino más. Y no digamos ya si dicha manifestación se produce el mismo día en que se celebra la Constitución. Es obvio que una manifestación en contra de la actual Constitución, el mismo día de la Constitución, en pleno centro de la capital, es algo muy significativo.

Por supuesto, el hecho de informar sobre cierta manifestación, no significa estar de acuerdo con sus reivindicaciones. La falta de afinidad no es una excusa para dejar de informar. Cada 20 de noviembre casi todos los medios informan sobre ciertos actos protagonizados por unos pocos nostálgicos del franquismo. Lo cual me parece muy bien. Pero, ¿cómo concuerda esto con el hecho de que nunca se informe sobre las manifestaciones pacíficas por la Tercera República que se producen todos los años? ¿Por qué cuando unos pocos ciudadanos queman fotos del Rey o banderas de España, todos los medios se hacen eco de dichos actos, pero, sin embargo, cuando se manifiestan pacíficamente y correctamente miles de ciudadanos por la República, para los mismos medios, dichos actos simplemente no existen?

Desde el punto de vista de la lógica, si presuponemos unos medios de información libres y objetivos, si presuponemos cierta pluralidad en la prensa, no existe ninguna explicación para estas contradicciones. Por tanto, sólo cabe una posibilidad: nuestra hipótesis de partida es incorrecta. La única explicación posible ante la forma de actuar de los medios de comunicación oficiales españoles, es que dichos medios no son libres ni objetivos. En España no existe libertad de prensa. El tema República-Monarquía es tabú en el Reino de España. El movimiento por la Tercera República es censurado SISTEMÁTICAMENTE, salvo cuando se producen actos desafortunados y condenables como quemar fotos o banderas o como injurias, actos que sí son reflejados por los medios del régimen, muchas veces manipulados, con el afán de desprestigiar al movimiento por la Tercera República. Las manifestaciones republicanas son peligrosas porque más que recordar a la Segunda República, reivindican la Tercera. No es peligroso hacerse eco de alguna fecha conmemorativa relacionada con la Segunda República, como tampoco es peligroso recordar la etapa franquista, no es peligroso recordar el pasado (sobre todo cuando se tergiversa o manipula), pasado que se presenta como algo superado, lo peligroso es mostrar que en el presente existe un creciente movimiento por la Tercera República. El movimiento republicano es censurado porque cuestiona globalmente al sistema presuntamente "democrático" actual, porque reivindica la regeneración democrática de nuestro país, un referéndum para que el pueblo elija libremente si desea República o Monarquía. Está claro que la causa republicana es la más peligrosa para el sistema actual porque reivindica, a corto plazo y de manera concreta, cambios globales y profundos del mismo. El movimiento republicano no plantea sólo la necesidad de poder elegir al jefe de Estado, plantea una República con "contenido". No sólo se trata de cambiar la etiqueta "Monarquía" por "República".

Invito al lector a que encuentre alguna otra explicación al diferente tratamiento informativo de las manifestaciones del día 6 y del día 13. Pero este diferente tratamiento no sólo puede verse respecto a estas dos manifestaciones, en las que yo me he basado como ejemplo para argumentar. Sin ir más lejos, el sábado 19 de diciembre, centenares (o miles, según qué medios de información) de manifestantes pidieron en el centro de Madrid una solución para el conflicto saharaui. Por supuesto, esta manifestación, con igual o menor afluencia que la del pasado día 6 por la República, sí ha sido cubierta por los grandes medios de comunicación. Yo le pregunto al lector si recuerda haber visto en alguno de los medios de comunicación más conocidos alguna noticia relacionada con una manifestación por la Tercera República española, o con las graves denuncias públicas que se han vertido contra nuestro actual Rey, o con la existencia de la Red de municipios por la Tercera República.

Lo realmente curioso y llamativo, es que NINGUNO de los grandes medios (ya sea en la prensa escrita, en la radio o en la televisión) informa sobre las manifestaciones republicanas que se producen con cierta frecuencia (por lo menos dos veces al año en la capital). Parece como si hubiera un "consenso", muy difícil de explicar en una presunta democracia, para obviar el movimiento por la Tercera República. Además de censura (o autocensura) hay muy poca pluralidad en la prensa española, por lo menos por lo que respecta al tema República-Monarquía, es decir, por lo que respecta a los cimientos de nuestro sistema político. Este "consenso" entre todos los medios sólo puede deberse a que dicho tema es tabú en nuestra "democracia". En una verdadera democracia no existen los "consensos" porque en una democracia existe pluralidad. Así como hay que combatir a las empresas que pactan precios porque atentan contra la libre competencia, también hay que combatir a los "consensos" informativos porque atentan contra la pluralidad de una sociedad democrática. En una democracia todo ciudadano tiene derecho a conocer la verdad. Todo ocultamiento de la misma atenta contra cada ciudadano, contra la democracia. ¿Alguien puede negar el interés periodístico de una noticia que tiene que ver con la denuncia de la actual Constitución el mismo día de su celebración? ¿No es obvio que es una noticia que todo periodista que se precie desearía dar? Esta falta de pluralidad en los medios se percibe en su plenitud sobre todo en la televisión. Los telediarios de las distintas cadenas parecen calcados. Por supuesto, las recientes fusiones de cadenas televisivas no van a hacer más que empeorar la situación. La pluralidad, ya de por sí muy escasa, va a disminuir. Y esto tiene graves consecuencias para nuestra democracia. En vez de avanzar (y hay mucho que avanzar), retrocedemos.

Diciembre de 2009

José López

joselopezsanchez.wordpress.com