Repentínamente, Radulovich recupera su trabajo aunque las sesiones de McCarthy en el Comité no cesan, siempre lanzando acusaciones a la gente a partir de habladurias, y el programa de Murrow informa puntualmente de las agresivas sesiones a las que se ha sometido a Annie Lee Mos, una ciudadana de color que trabaja en el departamento de criptografía del Pentágono, acusada de actividades de espionaje a favor de los comunistas y en las que el Senador McClellan insiste en que McCarthy y su hombre de confianza, Roy Cohn, (¿Recordáis la magnífica película Ciudadano Cohn?) le suministran pruebas concluyentes de su culpabilidad. El público televidente llega así a ser testigo de cuán oscuras y sin fundamento pueden ser las acusaciones..
Murrow, siguiendo la política de la CBS, invitó a su programa a McCarthy para que ejercitase su derecho de réplica y el Senador consentirá en ello. Su refutación, grabada con anterioridad se emite y en ella, como era de esperar, sigue acusando a Murrow de tener lazos con los comunistas y calificándolo como "líder de la jauría de chacales zurdos", en referencia a su equipo, y sin mencionar ninguna de las acusaciones que hay contra él. Evidentemente, si llevara la contraria al contenido del programa socavaría sus propias palabras. Murrow especifica esto en la emisión de la siguiente semana, una vez más niega su relación con el Partido Comunista y, a la acusación de Maccarthy que da como prueba de ello de que un profesor socialista inglés le dedicó un libro, contesta: "Él es socialista, yo no. Él es uno de esos individuos civilizados que no requiere acuerdo total con sus principios plíticos para entablar una conversación o amistad". Murrow añade que su búsqueda de la verdad, incluso si ello significa atraer contra él la atención del Senador, merece la pena, y finaliza su editorial haciendo referencia a la obra de Shakespeare mencionada por MacCarthy: "Si hubiera leído alguna línea más (McCarthy) habría podido seguir la conversación entre Casio y Bruto, cuando el primero advierte a Bruto, -Cuando notemos que los acontecimientos nos son adversos, no echemos la culpa a los Dioses. ¡Los únicos responsables somos nosotros!".
El programa ha mostrado a la opinión pública la manera artera de actuar de McCarthy, la falsedad y arbitrariedad de sus acusaciones. Paralelamente, entre abril y junio de 1.954, tiene lugar una dura disputa entre McCarthy y el Departamento del Ejército. Éste acusa al Senador de haberse procurado información por "medios criminales" y también de chantaje. A través de sus colaboradores había solicitado un puesto en Nueva York para un recluta "bajo la amenaza de que se llevarían más lejos las investigaciones sobre comunistas dentro del Ejército". Las denuncias del Ejército motivaron que el Senado iniciara una investigación pública contra él en la que alegó en su defensa que " (...) estamos en guerra. Es la guerra declarada por Marx hace 105 años, declarada de nuevo por Lenin en 1918 y aprobada hace dos semanas y media por altos jerarcas del Kremlin." Esta tesis no mereció la conformidad de la Comisión especial investigadora y el 27 de setiembre de 1954 publicó sus conclusiones. Recomendó que se censurara a Joseph R. McCarthy por haber incurrido en desacato al Senado y difamado al general Zwicker.
Para Murrow, su programa pionero y su departamento de informativos eran lo que definía la CBS. Sin embargo, el show sufrió un traslado en la parrilla horaria semanal hacia el domingo y sólo por cinco episodios más. El jefe y propietario de la CBS, Paley, percibió que los tiempos estaban cambiando y cómo debía ser el entretenimiento que la gente quería en sus televisores por aquellos días, aunque también es cierto que aquella batalla le había sometido a una intensa presión por parte del Poder y de los anunciantes que le había supuesto una merma en los ingresos por publicidad. Compromertido con la libertad de expresión de sus periodistas, debía velar por el futuro comercial de su televisión, cuya licencia dependía precisamente del Gobierno. Pero aún así, el legado del programa de Murrow demuestra que fue una de las emisiones pioneras del llamado periodismo de investigación. Ya fuera una exposición acerca de los temas de actalidad del momento como la segregación racial, el apartheid, la explotación de los trabajadores inmigrantes, o bien el famoso conflicto con el senador Joe McCarthy, Murrow estaba destinado a influir en las generaciones venideras.







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