El camino hacia Suez ( II )
Estas diferencias iniciales sobre la adquisición de armas se convirtió poco a poco en dos orientaciones rivales respecto a la política exterior. Aunque Sharett logró su primer éxito en Francia, sus mayores esperanzas estaban puestas en Estados Unidos. Su política tenía una orientación norteamericana a la búsqueda de apoyo político, garantía de seguridad y armamento. La adquisición de armas se veía así ligada a la estrategia diplomática con los Estados Unidos en Oriente Próximo para promover objetivos comunes, principalmente la estabilidad y la paz. Simón Peres, director general del Ministerio de Defensa, dudaba que Estados Unidos pudiera vender armamento a Israel y trabajó para fomentar la conexión francesa. Para ello no utilizó los canales diplomáticos normales sino que se dirigió directamente al Ministerio de Defensa Francés. Dayan se unió a Peres, tanto en la forma de recurrir a métodos poco ortodoxos, como a decantarse por la opción francesa. Todos los dirigentes israelíes estaban convencidos de la necesidad de obtener armas y estaban dispuestos a buscarlas en cualquier lugar. Posteriormente se hizo evidente que la fuente suponía gran diferencia: Francia ofreció armas con la esperanza de inducir a Israel a declarar la guerra a Egipto, mientras que Estados Unidos autorizaba a sus aliados a proveer de armas a Israel bajo la condición de que no hubiera guerra.
La política de confrontación con Egipto fue presentada por Ben-Gurion a la Knesset el 2 de noviembre en 1955. Comenzó con su habitual discurso de buena voluntad hacia los árabes pero terminó con una seria advertencia a Egipto de que su guerra de una sola dirección contra Israel no podría mantenerse por mucho tiempo: "si nuestros derechos son atacados por actos de violencia en tierra o mar, nos reservamos la libertad de acción para defenderlas del modo más efectivo. Queremos la paz, pero no el suicidio". Para hacer llegar el mensaje al país, una gran brigada de las FDI fue enviada esa noche con objeto de destruir posiciones egipcias en al-Sabha, cerca de la zona desmilitarizada de El-Auja, una misión que tuvo como consecuencia la muerte de cincuenta soldados egipcios y la captura de otros cincuenta.
La incursión el al-Sabba fue la mayor operación militar israelí desde 1948 y fue diseñada por Dayan como parte de su estrategia para incitar a Nasser a hacer la guerra. La noche del ataque, mientras las últimas posiciones egipcias eran capturadas, Dayan pidió permiso a Ben-Gurion para que sus hombres permanecieran en las posiciones ocupadas, la mayoría de las cuales se encontraban en territorio egipcio fuera de las ZDM, hasta la tarde del día posterior. Su idea era que la permanencia de las tropas en territorio egipcio provocaría una orden de contraataque de Nasser. Ben-Gurion, sin embargo, rechazó la idea y las tropas israelíes se retiraron dejando tras ellos una hilera de ruinas humeantes. La lealtad de Dayan hacia Ben-Gurion estaba fuera de toda duda. Uzi Narkis, asistente del jefe de Estado Mayor, recuerda cuando estaba con Dayan sobre el Jebel Sabba en los momentos en que la batalla concluyó poco antes del alba. Narkis sabía que Dayan esperaba que se produjese un contraataque egipcio, por lo que le sugirió mantener las fuerzas allí para que terminasen entrando en combate. Dayan replicó: "Ben-Gurion no me ha dado permiso para hacerlo, y no haría nada contra su voluntad".
Tras la entrega de armas del bloque soviético a Egipto hubo una pausa diplomática en forma de presión anglo-norteamericana para promover un acuerdo en el conflicto árabe-israelí. Se hicieron algunas sugerencias en el marco del Proyecto Alpha en febrero de 1955 consistentes en: enlazar Egipto Con Jordania cediéndoles dos triángulos en el Negev sin cortar el nexo israelí con Eilat; ceder a Jordania algunos terrenos problemáticos; dividir las ZDM entre Israel y sus vecinos; repatriar un número limitado de refugiados palestinos y establecer alguna compensación ara el resto; un acuerdo sobre el reparto de las aguas del Jordán; fin del embargo económico árabe; finalmente, garantías de Occidente para las fronteras. El Proyecto Alpha fue el precedente para sendos discursos pronunciados por sir Anthony Eden y John Foster Dulles. Israel rechazó categóricamente la propuesta anglo-norteamericana.
Finalmente, en un discurso leído el 11 de noviembre en el Guildhall, Eden pidió un compromiso entre las fronteras de la Resolución de la ONU de 1947 y las líneas de armisticio de 1949. Dijo de manera clara que Londres y Washington estaban a favor de concesiones israelíes en el Negev para permitir a Egipto y Jordania establecer un enlace terrestre entre ellos para poder transitar sin necesidad de atravesar territorio no árabe. Para Israel significaba perder el control exclusivo sobre el Negev. El 15 de noviembre Ben.Gurion rechazó la oferta en la Knesset con el siguiente argumento: "Su propuesta de cambiar el territorio de Israel en beneficio de sus vecinos", dijo, "no tiene base legal, moral ni lógica, y no puede ser considerada".
Fuentes:Avi Shlaim:El muro de hierro)







Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados