La II República Española y las Brigadas Internacionales.
El 14 de abril de 1.931, dos días después de las elecciones municipales celebradas en el país, se instauraba la II República Española.
En una España carcomida políticamente por la corrupción y el caciquismo; socialmente anclada en el pasado y la población condenada al analfabetismo y a la miseria; sometida ideológicamente por el poder omnipresente y oscurantista de la Iglesia católica; divida en castas de poder en la que, el Ejército, imponía su visión unitaria de fuerza bruta y su tradición de Pronunciamientos; despreciada y olvidada internacionalmente; la Monarquía recogía los frutos sembrados durante siglos de opresión y el Pueblo intentaba recuperar su Soberanía.
No intenta este post realizar un análisis político de lo que supuso ese primer intento real por transformar a España en un país moderno y situarla en el lugar que le correspondía en la Historia, ya he hablado sobre ello en otros lugares de mi casa. Tampoco mencionaré como se gestó el Golpe militar que acabó con el sueño republicano y condujo al país a la Guerra Civil. Pero sí señalaré algo que -como tantas cosas que se refieren a la República- o ha sido silenciado, o se conoce muy someramente: las Brigadas Internacionales y su heroico sacrificio en defensa de la legalidad republicana.
Enfrentados a un ejército de elite, el de Marruecos, cuyos mandos se habían curtido en una cruel y bárbara guerra colonial, apoyado por la maquinaria de guerra de la Alemania Nazi y la Italia Fascista, y el soporte ideológico del Carlismo absolutista y teocrático, y el filo-fascismo de Falange, la República tan solo pudo ofrecer el esfuerzo del pueblo a través de las Milicias. Esfuerzo que obtuvo resultados, finalmente, al frenar el avance rebelde en las puertas de Madrid.
Es en ese frente en donde reciben su bautismo de fuego las Brigadas Internacionales. Formadas por voluntarios venidos de más de 50 países diferentes, hombres y mujeres dejaron atrás familia y trabajo en pos de un sueño romántico: detener el Fascismo que, como la peste, se estaba extendiendo por Europa. Un sueño que costó la vida a casi 10.000 de ellos que quedaron para siempre "estercolando" -como diría Miguel Hernández- sus campos y como semilla de Libertad para las nuevas generaciones.
Que sea el recuerdo de la Brigada Abraham Lincoln el justo homenaje a todas ellas y que sea el recuerdo a Bob Doyle el reconocimiento de gratitud para todos los hombres y mujeres que formaron sus unidades. Unos hombres y mujeres que, lejos de los "chaqueteos" e inconsistencia que nos ofrecen los políticos de hoy día, mantuvieron su compromiso de lucha hasta el último momento de sus vidas, ya fuera en España o en los campos de batalla durante la II Guerra Mundial e, incluso al ser perseguidos en sus propios países de origen, dándonos un constante ejemplo a unas generaciones que a fuerza de estar instaladas en el hedonismo, han olvidado lo que significa el compromiso y la lucha por un mundo mejor y más justo.
En este otro 14 de abril, quiero recordar tanto heroísmo y tanto sacrificio que si no sirvió para que yo naciera en un país más libre y democrático, si influyó su ejemplo para mostrarme Valores humanos irrenunciables.
http://www.brigadasinternacionales.org/
http://www.brigadasinternacionales.uclm.es/
Brigada Abraham Lincoln:
Bob Doyle, una vida para el ejemplo:
http://www.indymedia.ie/article/91124
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