El desafío activista a Sharett ( III )
Lavon se confabuló con los jefes de las FDI para ocultar a Sharett esta estrategia encubierta y para mandarle falsos informes, pero el mismo Lavon no estaba informado de todas las actividades del ejército. Sharett solicitó a Lavon un informe rápido y preciso sobre todas las operaciones de las FDI y de cada incidente. Lavon no tenía intención de cumplirlas, es más, a principio de julio presumió ante el Estado Mayor de que desde que había sido nombrado ministro de Defensa un año antes, se habían llevado a cabo no menos de cuarenta pequeñas acciones militares. Esto suponía un promedio de más de tres operaciones al mes. Lavon también fanfarroneó sobre la variedad de estas operaciones: "Actos de robo, sembrado de minas, destrucción de casas, incendio de vehículos, etc. Durante estos años se hicieron más actividades en el campo militar que durante todos loas años de guerra".
A Sharett no le iba mejor en el campo diplomático. A fin de resolver la disputa del agua entre Israel y los Estados árabes, Estados Unidos lanzó un imaginativo plan diseñado siguiendo el modelo de la Autoridad del valle d Tennessee. Un representante presidencial, Eric Jhonston, fue enviado a la zona para convencer a las partes de que colaboraran en el proyecto, para el que Estados Unidos estaba dispuesto a aportar financiación. El proyecto consistía en desarrollar instalaciones hidroeléctricas y un avanzado sistema de riego en beneficio de todos los Estados y, además, la creación de suelo fértil capaz de cubrir las necesidades de agua de los 900.000 refugiados palestinos de la orilla oeste del Jordán. Se esperaba que la colaboración árabe-israelí en el tema del agua fuera la piedra angular de un acuerdo más amplio.
Eric Jhonston y su equipo visitaron Israel en octubre de 1953 y volvieron para llevar a cabo una ronda de negociaciones más amplia en junio de 1954. La actitud de la clase militar fue típicamente negativa y suspicaz: creían que que la intención de Jhonston era buscar pruebas incriminatorias contra Israel y limitar sus derechos. La actitud de Sharett fue como siempre flexible y constructiva. El único acuerdo que se alcanzó hacía referencia a la distribución del agua. Inicialmente Jhonston había propuesto un reparto del 32% para Israel, el 64% para Jordania y una pequeña cuota para Siria. La distribución final fue un 45% para Israel y un 55% para los árabes. Lavon y las FDI se opusieron a este acuerdo, pero la mayoría del gabinete apoyó al primer ministro.
Mientras que Sharett estaba trabajando con los norteamericanos para promover una cooperación práctica con los árabes, los jefes militares siguieron llevando a cabo políticas agresivas que aumentaban intencionadamente el riesgo de verse envueltos en una guerra. Incluso Ben-Gurion, aparentemente, sentía que s protegido estaba yendo demasiado lejos. Cuando Dayan le dijo el 8 de junio que era partidario de una política más activista que la del Gobierno, le interrumpió y le preguntó. "¿A qué te refieres con activismo? ¿Qué es lo que quieres, la guerra?". Dayan describió su postura como sigue:
"Estoy en contra de una guerra iniciad por nuestra parte, pero también estoy en contra de hacer concesiones en cualquier esfera y si los árabes, como resultado, quieren la guerra, no tengo objeción. Su amenaza no debe constituir una restricción de nuestras acciones. Por ejemplo, en el caso del desvío de las aguas del río Jordán. Debemos llevarlo a cabo. Y si los sirios abren fuego y tratan de impedir nuestro trabajo por la fuerza, debemos responderles de la misma forma. Igual ocurre con la libertad de paso a través del estrecho de Eliat. Debemos usar el estrecho. Si los egipcios se resisten con el uso de la fuerza, nosotros no rechazaremos la guerra. En el Gobierno liderado por Moshe Sharett la actual concepción es preguntar, "¿Estamos a favor de la guerra?"y cuando la respuesta es negativa, la conclusión es que Israel debe evitar cualquier acción que puede llevar, debido a la oposición árabe, a la guerra".
Las diferencias políticas entre Sharett y Dayan se exacerbaron en un turbio laberinto de rivalidades y desconfianza mutua y constituyó el telón de fondo de "el percance".
(Fuentes: Avi Shlaim: El muro de hierro)







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