El Conflicto poliédrico. (2ª parte. La conquista del Estado)
La lucha por el estado (XIV)
El nacimiento de Israel. 1947-1949 (VI).
La especial relación existente entre Israel y el rey Abdallah fue por tanto, un factor determinante en el curso y el resultado de la guerra árabe-israelí. Este factor es ignorado en gran medida por la historiografía sionista, ya que no encaja fácilmente con la versión heroica de a guerra en la que el pequeño Israel se enfrentó en solitario a todo el mundo árabe. Las reuniones de Abdallah y Goda Meir eran conocidas mucho antes de que se desclasificasen los documentos oficiales. Un análisis riguroso de la guerra de 1948 revela que el rey Abdallah se mantuvo bastante fiel al acuerdo original con Golda Meir. Por otra parte, esa relación especial con Abdallah fue explotada inteligente y hábilmente por Israel para romper la cadena de solidaridad entre los Estados árabes hostiles, para hacer más profunda las divisiones en la coalición árabe, y enfrentar a sus miembros entre sí. De no haber existido esa especial relación, habría sido poco probable que Israel hubiera logrado una victoria global y decisiva en la primera guerra árabe-israelí.
Tras las elecciones generales del 25 de enero de 1949, los tres cargos más importantes no cambiaron: Ben-Gurion como primer ministro y ministro de Defensa, Moshe Sharett, como ministro de Asuntos exteriores, y Eliezer Kaplan como ministro de Finanzas. De este modo, el Mapai mantuvo virtualmente el monopolio en los ámbitos de defensa y asuntos exteriores y excluyó del poder a los extremistas de derecha y de izquierda. Como el dirigente moderado del sionismo norteamericano escribió, la victoria militar de 1948 tuvo un profundo eco psicológico en Israel:
"Mostró las ventajas de la acción directa sobre la diplomacia...La victoria ofreció un contraste tan glorioso con los siglos de persecución y humillación, de adaptación y compromiso, que parecía indicar la única dirección que se debía tomar en adelante. No tolerar nada, no permitir ataques, cortar nudos gordianos y forjar la historia creando hechos consumados parecía tan fácil, tan convincente, tan satisfactorio, que se convirtió en la política de Israel en su conflicto con el mundo árabe".
Sharett ordenó al Departamento de Oriente Próximo que estudiara varios proyectos sobre un posible Estado palestino. Ben-Gurion, por otra parte, desaprobaba enérgicamente cualquier proyecto político de este tipo, al tiempo que presionaba para aprovechar la ventaja militar israelí. Como resultado, los judíos partidarios del diálogo con los árabes se sintieron cada vez más marginados y frustrados. Esto queda patente en una carta fechada el 2 de noviembre de 1948, enviada por Yaacov Shimoni, subdirector del Departamento de Oriente Próximo, a su jefe, Elias Sasson, que se encontraba en París manteniendo un diálogo con dirigentes árabes y palestinos. Shimoni se quejaba de que "Ben-Gurion busca resolver la mayoría de los problemas mediante métodos militares, de tal manera que ninguna negociación y ninguna acción política tendrá valor alguno".
Con el respaldo del ejército victorioso, Ben-Gurion ignoró no sólo las recomendaciones de los expertos políticos, sino también los llamamientos de Naciones Unidas para un alto el fuego. A finales de diciembre lanzó una segunda oleada en el sur, la operación Horev, con el objeto de expulsar al ejército egipcio más allá de la frontera internacional. Las FDI penetraron en el Sinai y llegaron a las proximidades de El-Arish, pero la fuerte presión norteamericana les obligó a retirarse y dejar la franja de Gaza en manos egipcias. Ambas pares aceptaron el llamamiento al alto el fuego realizado por el Consejo de Seguridad el 7 de enero de 1949 y aceptaron empezar negociaciones para el armisticio.
Acuerdos de armisticio.
Las negociaciones de armisticio entre Israel y sus vecinos Estados árabes dieron comienzo en Rodas con la ayuda de Ralph Bunche, mediador para Palestina de Naciones Unidas tras el asesinato de Bernardotte, el 13 de enero de 1949. Israel negoció bilateralmente con cada uno de los países árabes vecinos, comenzando por Egipto y concluyó un tratado separado de armisticio con cada uno de ellos. Lo que todas tuvieron en común fue que se realizaron bajo los auspicios de Naciones Unidas.
Entre Israel y Egipto empezaron el 13 de enero y duraron seis semanas. Los representantes de los militares, dirigidos por el general Yigael Yadin, creían que las posiciones del Gobierno eran demasiado complacientes, mientras que los diplomáticos, encabezados por Walter Eytan, consideraban que la línea del Gobierno no era suficientemente flexible.
El 24 de febrero se firmó el armisticio. Israel tuvo que aceptar la presencia militar egipcia en Gaza y la desmilitarización de El-Auja. Pero el acuerdo aseguraba el control israelí sobre el Negev y reforzó su posición internacional como futuro miembro de Naciones Unidos.
Con Líbano comenzaron el primero de marzo. Los libaneses habían dicho que esperaban ser los segundo en conversar y que no eran realmente árabes, que habían sido arrastrados a la aventura de Palestina en contra de su voluntad. Cuando las conversaciones oficiales comenzaron, las FDI ocuparon una estrecha franja de terreno libanés que comprendía catorce pueblos. Israel estaba dispuesto a retirarse pero sólo a condición de que el ejército sirio realizara una retirada similar de la pequeña parte de territorio que mantenía ocupado en la orilla oeste del mar de Galilea. Finalmente se desistió de unir los frentes libanés y sirio. Ben-Gurion pensó que no era conveniente unir un país árabe con otro y que era más útil para los intereses de Israel tratar con cada uno de ellos sobre bases bilaterales.
(Fuentes: Avi Shlaim: El muro de hierro)
”









okonkwo dijo
Gracias por tus hermosas palabras sobre Paul Niger.
Nos seguiremos leyendo
26 Febrero 2009 | 03:14 PM