La lucha por el estado (XIII)

 El nacimiento de Israel. 1947-1949 (V).

Para los asediados israelíes la tregua llegó, en palabras del general Moshe Carmel, como "caída del cielo". La aprovecharon para reclutar más soldados, organizarse, recapacitar y rearmarse. El conde Folke Bernardotte, mediador de Naciones Unidas, presentó el 27 de junio una propuesta de acuerdo, pero fueron rechazadas por ambas partes. El 17 de septiembre, un día después de que Bernardotte presentara su segundo informe a Naciones Unidos, fue asesinado en Jerusalén por miembros del ultranacionalista Grupo Stern, que consideraba al aristócrata sueco agente del Gobierno británico. Yitzak Shamir, futuro primer ministro de Israel, formaba parte del triunvirato que ordenó el asesinato del mediador de Naciones Unidas. Las unidades del Grupo Stern y del Irgun siguieron llevando a cabo su política independiente en Jerusalén, ciudad sobre la que no se había declarado soberanía judía. Rechazaron la tregua y continuaron la lucha para crear la "Judea libre" fuera del Estado de Israel. El asesinato de Bernardotte forzó al Gobierno a tomar medidas enérgicas contra las organizaciones disidentes y a integrarlas en las FDI. Los asesinos de Bernardotte nunca comparecieron ante la justicia.

Cuando Egipto violó la tregua el 8 de julio, las FDI estaban ya preparadas para lanzar su contraofensiva. Su principal objetivo era la Legión Árabe. La Operación Danny tenía como objetivo eliminar la cuña Lydda-Ramle, así como ampliar el corredor de Jerusalén tomando Latrun y Ramala. Estos lugares habían sido asignados por naciones Unidas al Estado Árabe y estaban dentro del perímetro controlado por la Legión Árabe. Lydda y Ramle, que habían quedado prácticamente indefensas, fueron tomadas por las FDI el 12 de julio y sus habitantes obligados a huir. En Latrun, Ramala y Ciudad Vieja de Jerusalén, la Legión Árabe defendió con éxito sus posiciones. Sin embargo, es muy significativo que no hizo ningún intento por tomar parte alguna del territorio asignado al Estado judío. Israel mejoró considerablemente su posición, tomó la iniciativa y la retuvo hasta el final de la guerra.

En la segunda mitad de la guerra, la especial relación entre Israel y Transjordania comenzó lentamente a hacerse ver. En el verano de 1948 los dos ejércitos se enfrentaron, pero incluso en el momento culminante de la guerra, los dos países continuaron siendo, en palabras de Uri Bar-Joseph, "los mejores de los enemigos". A lo largo de toda la guerra, Abdallah continuó luchando por objetivos limitados y no hizo ningún intento de invadir el territorio del Estado de Israel. Ben-Gurion no se mostró tan comedido, al menos durante la primera fase de la guerra,. Sin embargo, durante la segunda y larga tregua, tuvo tiempo para reflexionar sobre las ventajas de adherirse al primitivo acuerdo de dividir el oeste de Palestina entre Israel y Transjordania, acuerdo que Abdallah parecía recuperar.

El 26 de septiembre, Ben-Gurion propuso al Gabinete una ofensiva militar más amplia para apoderarse de grandes zonas de Cisjordania. En ese momento, las FDI tenían capacidad militar suficiente para tomar toda Cisjordania y lo que necesitaban era la orden de actuar. Seis ministros votaron a favor y seis en contra, por lo que el plan no se llevó a cabo. Ben-Gurion describió esta decisión como un motivo de "luto para las generaciones venideras".Algunos analistas que lo conocían han sugerido algunas razones de su decisión de no presionar para invadir Cisjordania o una gran parte de ella. La primera y más importante, el temor a una intervención militar de los británicos bajo los términos del Tratado de Defensa anglo-jordano. La segunda, consideraba que los habitantes de Cisjordania no huirían, y era reacio a incluir en las fronteras del Estado de Israel a más árabes de los estrictamente necesarios. La tercera, era consciente de que la captura de una gran parte de Cisjordania supondría la destrucción irreparable de la especial relación con el rey Abdallah. Cualquiera que fuera la razón, Ben-Gurion fue responsable en última instancia de la decisión política de dejar Cisjordania en manos del rey Abdallah.

Tras abandonar el plan de una ofensiva en el este, Ben-Gurion se interesó en una ofensiva contra el ejército egipcio, que aún ocupaba una gran parte del Negev. Precisamente en ese momento Israel recibió una iniciativa de paz desde la Casa Real egipcia, que estaba ansiosa por salirse del embrollo palestino. Kamal Riad, un emisario del rey Faruk, se reunió en París con Elías Sasson, jefe del Departamento de Oriente Próximo del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, cuya lengua materna era el árabe y destacaba entre los israelíes moderados. Riad sugirió el reconocimiento de facto por parte de Egipto del Estado de Israel a cambio de que este consintiera la anexión a Egipto de una gran franja del Negev. Moshe Sharett quería examinar esa oferta, pero Ben-Gurion la rechazó rotundamente. El Consejo de Ministros estaba dividido entre quienes eran partidarios de una paz con Egipto y aquellos que, como Ben-Gurion, eran de hacerlo con Transjordania. El 6 de octubre, Ben-Gurion presentó su propuesta de reiniciar la guerra con Egipto, sin ni siquiera mencionar la propuesta de paz egipcia. Por el contrario, mantuvo que las relaciones entre Transjordania y Egipto eran tan tensas que era poco probable que la Legión Árabe interviniera si Israel reiniciaba la guerra contra Egipto. El 15 de octubre, Israel rompió el alto el fuego y lanzó una ofensiva contra las fuerzas egipcias. Cuando se llegó a un alto el fuego, el 7 de enero de 1949, todo el Negev estaba en manos israelíes. Durante la guerra entre Israel y Egipto, la Legión Árabe se mantuvo neutral. Ciertamente, Israel y Transjordania concluyeron la guerra como los mejores de los enemigos.

 (Fuentes: Avi Shlaim: El muro de hierro)