La batalla del arte. Cómo se salvó el Prado ( I )
Hugo Beccacece
Redacción de LA NACION - Madrid, 2009
Se cumplen setenta años del fin de la Guerra Civil Española y de la evacuación del tesoro artístico hispano a Ginebra, uno de los episodios más complejos de la contienda. El historiador Arturo Colorado Castellary, autor de Éxodo y exilio del arte (Cátedra), habla de su libro, donde cuenta las etapas de ese rescate en el que las pinturas de Velázquez y Goya, entre otras obras maestras, estuvieron a punto de ser destruidas
Acaban de cumplirse setenta años de uno de los episodios más dramáticos y esforzados de la Guerra Civil Española: el salvamento del patrimonio artístico de los museos nacionales, de las colecciones privadas y de las iglesias, que incluía las mayores obras maestras del Prado. Esa historia conmovedora, en la que la violencia y la diplomacia se mezclaron con el genuino amor al arte, la mezquindad brutal y el orgullo, tuvo héroes casi desconocidos como el pintor Timoteo Pérez Rubio, que organizó la evacuación de los bienes. Sobre la primera parte de esa odisea (así se la califica) escribieron testimonios impresionantes dos intelectuales "rojos" María Teresa León ( La historia tiene la palabra ) y su esposo Rafael Alberti ( Noche de guerra en el Museo del Prado y La arboleda perdida ), que se exiliarían en la Argentina. Ahora las peripecias de esa compleja operación de rescate se conocen por completo. En 2008, el historiador del arte Arturo Colorado Castellary publicó una nueva edición de ...éxodo y exilio del arte , con material no recogido antes (editorial Cátedra), acompañada por un documental en DVD. Es la investigación más detallada y rigurosa acerca del tema realizada hasta el momento. En una primera versión del texto, de 1991, ya había documentos que no se conocían, a los que ahora se han agregado otros. Quizá la pieza fundamental hallada por Colorado para reconstruir lo que pasó, desconocida hasta los años 80, era el Acuerdo de Figueras, clasificado como secreto durante décadas. Ese tratado revela el cuidado que puso la República en conservar para la nación española los bienes más preciados del espíritu y, por contraste, muestra la actitud desaprensiva y de ciega prepotencia de Franco.
Arturo Colorado fue rector de la Universidad de Segovia y, en la actualidad, es profesor de Historia y Análisis del Arte Visual de la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito varios libros y uno de los primeros, sobre José María Sert, lo condujo a develar los misterios y los vacíos en un relato en el que se combinan la grandeza, el coraje y la ruindad.
Colorado recuerda cómo dio con el hilo que lo llevó a encontrar las claves de este capítulo esencial en la vida de España: "Hace más de veinte años estaba investigando en el archivo de las Naciones Unidas en Ginebra acerca de los murales de José María Sert en esa sede. ...l fue un artista catalán, muy de moda hasta los años 30, que pintó entre otras cosas una sala del Museo de Arte Decorativo y el techo de lo que es hoy la embajada brasileña en Buenos Aires. Era un creador anacrónico en plena época del vanguardismo cubista y surrealista, con una técnica formidable, que se había inventado un estilo con reminiscencias de Rubens, Tiepolo y Goya. De Rubens, tenía, además, las habilidades diplomáticas y el gusto por las cosas mundanas. Fue esposo de Misia Sert, la animadora de los Ballets Russes de Diaghilev, y después se casó con la princesa Mdvani. El archivero, muy amable, cuando comprendió mi interés por Sert, me preguntó si no quería consultar la documentación que se acababa de desclasificar como secreta sobre las obras de arte españolas en la Sociedad de las Naciones (S. D. N.). La pregunta tenía sentido porque Sert hizo mucho, desde el bando de los nacionales para salvar aquellas obras durante la Guerra Civil. Le contesté que sí y me enseñó los documentos. Me di cuenta de que había dado con una mina de información extraordinaria".







Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados