El nacionalismo sionista (XVII)

Sionismo y socialismo: el pueblo judío y el proletariado.

El desarrollo del movimiento sionista cumplirá casi al pie de la letra las expectativas de Hess: serán judíos occidentales los que, como reacción al antisemitismo iniciarán el sionismo "político" -la acción diplomática encaminada a lograr un hogar para los judíos y la ayuda económica a los emigrantes a Palestina- pero, desde la primera aliá ("ascensión a la tierra de Israel") hasta la proclamación de la independencia, las sucesivas oleadas de colonos -que constituirán el pueblo judío real asentado en tierra santa que construirá en ella la sociedad judía y, sobre ella, el Estado de Israel-, provendrá en su abrumadora mayoría de la Europa del Este, sobre todo del Imperio Ruso. Serán preferentemente judíos rusos los que impulsarán el "sionismo práctico", que será durante mucho tiempo, de forma casi exclusiva, un sionismo socialista, con independencia de cuál fuera la ideología hegemónica en los sucesivos Congresos Sionistas. Suele decirse, con notable imprecisión, que -desde Hess a Weizman- la dirección política y económica del movimiento, especialmente la acción diplomática estuvo en manos del sionismo liberal. En rigor, no hubo nunca -ideológicamente hablando- un sionismo liberal, sino algo muy distinto: sionistas que se creían y se proclamaban liberales (y liberales que simpatizaban con el sionismo), "judíos" que se pretendían liberales y sionistas, y que superponían ambas ideologías sin ser conscientes de la contradicción que ello encerraba, pues, si bien que en tanto que "judíos" asimilados a las sociedades occidentales democráticas se sentían y se creían liberales, en tanto que "judíos" temerosos del antisemitismo eran sionistas pragmáticos que proclamaban con su sionismo el fracaso del liberalismo, la incapacidad de los Estados liberal-democráticos de Occidente para resolver el "problema judía" siendo fieles a sus propios principios. Cuando en 1914 Jabotinsky proclamó -frente al sionismo socialista hegemónico- que los revisionistas que él lideraba nunca podrían llegar a un acuerdo "con personas que tienen, además del sionismo, otro ideal, el socialismo, estaba deformando deliberadamente el hecho incontrovertible de que, desde su invención por Hess, el sionismo "práctico" de los colonos judíos en Palestina no tenía "otro ideal" que el socialismo: para buena parte de ellos, incluso sería más acertado hablar de socialismo sionista que de sionismo socialista.

Es más, lo verdaderamente curioso de la historia de ese socialismo sionista es que su redescubrimiento de Moses Hess -Roma y Jerusalén estaba sumida en el olvido cuando Hertzl y Pinsker iniciaron, cada uno por su cuenta, el movimiento sionista- se produce en el marco de una evolución ideológica durante la cual se desgaja del socialismo marxista ruso, evolución que se produce, además, en sentido contrario a propugnado por Marx, Engels y Lenin: es decir, pasando del socialismo "científico" al socialismo "utópico".

Un año después de Jundestaat, de Hertzl, Nahman Ayrkin publica su alegato a favor de un Estado socialista judío, y desde entonces no dejará de denunciar a la "dirección burguesa" del movimiento sionista y al sionismo "diplomático" y "cultural": sin emigración y sin reasentamiento de las masas -declara- el sionismo es un fraude y una traición. Para Syrkin, el socialismo mundial sigue siendo el objetivo mundial de la humanidad, pero el Estado socialista judío aparece como un paso histórico, necesario para la solución de la cuestión judía, en el camino hacia el logro de ese objetivo. Uno de los primeros partidos políticos judíos en Palestina, Poale Tsión, se constituye en 1905 como sección palestina del Poale Tsión ruso, que se basa en la síntesis entre sionismo y marxismo propuesta por Borojov: el intento "ortodoxo" de éste por teorizar el papel de vanguardia de un proletariado judío inexistente en el movimiento sionista de liberación nacional (lo cual exigía como tarea previa atraer una burguesía judía a Palestina, que creara a su vez un proletariado industrial), se mostró absolutamente inútil como guía para la acción de los miembros de la segunda Aliá que llegaron de Rusia a Palestina entre 1904 y 1906, con el decidido propósito de evitar el "aburguesamiento" de los miembros de la primera (1880-90). Poco a poco, el Poale Tsión palestino fue independizándose de su matriz rusa, al ir rechazando los planteamientos ideológicos "marxistas" que no se adecuaban a la realidad palestina: la concentración inicial de la actividad de las escasas zonas urbanas e industriales fue convirtiéndose en la fundación de asentamientos agrícolas cooperativos.

También otro de los primeros grupos laboristas, Hapoel Hatsair, más pragmático y desideologizado, obsesionado por la "conquista del trabajo" como medio de vencer el parasitismo característico de la existencia judía de la diáspora, no tardó en descubrir y exaltar el valor regenerador de la "conquista de la tierra" y entregarse a la organización de las primeras comunidades agrícolas colectivas: por esa vía se introdujeron en el socialismo sionista los planteamientos "utópicos" descartados por el "marxismo", y los asentamientos comunistas, las comunas sin propiedad privada, dejaron de ser un medio para convertirse en un fin, en células orgánicas de la sociedad futura.

Los miembros de la tercera Aliá (1919-20), que organizaron "La Legión del Trabajo" con arreglo a los principios del comunismo e impulsaron los kibutsim más radicales (con abolición de la propiedad privada y la familia) del movimiento Hashomer Hatsair, muy influido por Martin Buber, profesaban un socialismo sionista sin duda más heterodoxo, pero no más "nacionalista": algunos miembros de la Legión del Trabajo llegaron a separarse del sionismo porque, en su escala de prioridades, la revolución mundial era más importante que los ideales sionistas; considerando un fracaso su intento de establecer una comunidad socialista en un medio no socialista, volvieron en 1928 a la Unión Soviética para terminar siendo víctimas de las purgas stalinistas de los años 30.

El triunfo de la revolución soviética planteó más de un problema de fidelidad a aquellos sionistas de izquierdas que habían basado su sionismo en el supuesto de que la cuestión judía no se podría resolver en una sociedad capitalista, lo cual exigía trabajar por un Estado socialista judío como fase intermedia hacia la revolución mundial. Todas las organizaciones socialistas judías de Rusia (Poale Tsión, el Bund) acabaron disolviéndose y el antiguo socialismo sionista se convirtió finalmente en sionismo socialista autónomo, adaptado a las específicas necesidades del pueblo judío en Palestina

Los emigrantes "burgueses" de la cuarta Aliá, los que llegan a Palestina entre 1923 y 1926 difieren ampliamente de las oleadas migratorias anteriores, tanto por su origen (la mitad proviene de Polonia) como por su condición social de pequeños comerciantes intermediarios y "pequeña burguesía" en general. "El movimiento Laborista miraba a la cuarta Aliá ("capitalistas sin capital") con gran desconfianza, consideraba que el transplante de la estructura social enfermiza de Europa oriental a Palestina no aumentaría la fuerza de la empresa sionista". "Apoyándose en esos nuevos grupos sociales, Jabotinsky plantea su batalla contra el sionismo socialista en nombre de un sionismo puramente "nacionalista" que, paradójicamente, niega la lucha de clases que él mismo se encarga de introducir "por arriba", en la sociedad judía "socialista". La ofensiva revisionista de los años 30 terminó en una escisión que había de costarle a la "derecha" sionista su marginación de la construcción del Estado, y Ben Gurion se atrevió, prematuramente, a sentenciar: "El sionismo burgués ha fracasado". En el Estado de Israel que proclama su independencia en 1949, "La clase trabajadora se identificaba con los intereses del país; era más que una facción del sionismo, era su principal pilar".

¡Extraño país este Israel restaurado que parece empeñarse en transitar al revés por los predeterminados caminos de la historia!. Poco puede extrañar que vaya del socialismo "científico" al socialismo "utópico" una sociedad como la judía en Palestina, en la que la burguesía se forma después del proletariado y en la que éste es una creación de su vanguardia ideológica.

(Fuentes: J.Aranzadi: El escudo de Arquíloco)