Bob Dyla. Blowin` in the Wind ( Concert For Bangladesh ):
Blowing in the wind.
¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares tiene que surcar
la paloma blanca
antes de poder descansar en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar
las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Sí, ¿y cuánto tiempo tiene un hombre
que mirar hacia arriba
antes de que pueda ver el cielo?
Sí, ¿y cuántos oídos tiene que tener un hombre
para que pueda oír a la gente gritar?
Sí, ¿y cuántas muertes se aceptarán,
hasta que se sepa
que ya ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Sí, ¿y cuántos años puede existir una montaña
antes de ser bañada por el mar?
Sí, ¿y cuántos años deben vivir algunos
antes de que se les conceda ser libres?
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre
volver la cabeza
fingiendo no ver lo que ve?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.







Querido amigo Jose,
volando con una ráfaga del viento de Bob Dylan entro por tu ventana para traerte pétalos de flores. El jazmín ha perfumado mi casa durante estos días. No sabes como te agradezco el detalle! Me encantaría venir a explicarte que he estado haciendo valerosas acciones (jejeje) pero estos día he tenido que conformarme con ganarle la batalla a mi sistema inmunológico: la tercera recaída ha sido la definitiva y llevo una semana entera de la cama al sofá. Sí. Soy una piltrafa humana, jaja. Ahora mi moral está ya remontando, así que no quiero ni acordarme de los malos ratos-además no hay mal que por bien no venga y mañana me hacen unos análisis muy completitos ¡por la seguridad social!
Lo único bueno de estos días de encierro ha sido saber que por fin hacía frío y llovía en la calle. ¡¡Qué llueva, que llueva la virgen de la cueva!!, me daban ganas de cantar desde la cama, porque nos hace buena falta. A ver si se van los malditos virus de una vez. Suerte que tengo un enfermero maravilloso -que no te lo he presentado nunca, pero que te encantaría- y que me ha cuidado con mucho amor... Y con tanto celo, el pobre, que el martes cayó el también con fiebre, jajaja
Mi otro enamorado (mi sobrino, que tiene unos 20 meses) me ha estado telefoneando desde el lunes: tieta Mireia, tieta Mireia!! estàs bona? vens a fer cafè? (tita, tita, ¿estás buena? ¿vienes a hacer el café?) Creo que le voy a dedicar otro post en mi blog, porque se lo merece por tenaz, jejeje
En fin, amigo mío, no te vayas a reír de mi flojera. ¡Bastante vergüenza me da tener que confesarte que no soy la mujer fuerte que desearía! jejeje Pero supongo que el desgaste de energía de los últimos meses (el parto de mi primera criatura literaria) me pasa factura. A pesar de todo, este tiempo de tregua lo doy por bien empleado: tengo que ir más despacio.
Me alegro de que tu casa siga con las puertas bien abiertas a la libertad y que las canciones sigan siendo de denuncia. Hoy te traigo un manojo de tomillo, que mi madre me ha traído estos días para infusiones. Ya sabes que es un desinfectante natural. Ojalá pudiéramos limpiar el mundo con sus emanaciones...
Un abrazo caluroso amigo.
Mireia, mi querida amiga,
¡Vaya!.... Yo, imaginando que mi buena y combativa amiga se encontraba dedicada en cuerpo y alma a sacar los colores a este Sistema manifiestamente mejorable que tenemos, y resulta que se ha tomado unas vacaciones forzadas; forzadas por la acción de esos "bichitos" que, poco a poco, nos están poniendo contra las cuerdas gracias, -o, por desgracia-, a ese cambio climático que ya es más realidad que promesa de futuro. Hago votos porque ese viento siempre fresco y revitalizador de Dylan aompañado de la no muy abundante lluvia caída, -al menos, por aquí-, hayan servido para además de limpiar la atmósfera, haberte aportado fuerzas y ya te encuentres dando guerra y poniendo al personal firmes, jejeje.
Nosotros aquí, en la Villa y Corte, estamos rozando la perfección y nuestra consejera de Medio Ambiente, Anita "Macedonias"...¡Sí, esa misma...! La esposa del presidente aquel que tuvimos, al que le gustaba apoyar los pies sobre la mesa, hablar en un español macarrónico y fotografiarse entre amigos, y con el que forma "una familia de lo más tradicional", recurre al polvo africano para justificar la boina cuasi-permanente de contaminación que nos está envenenando sin prisa pero sin pausa y, al ser requerida para que nos explique qué medidas se toman para evitarlo, nos explica entre risas que no hay que ser catastrofístas y que debemos ser optimistas y aspirar a la felicidad. ¡Se me ocuure pensar en la buena pareja que haría con el primo de Rajoy! Jajaja.
No dejes, amiga mía, de complacer a tu sobrinito. La niñez es la única etapa digna del ser humano, luego, cuando crecemos, lo echamos todo a perder.
Cómo ves, sigo con lo mío, intentando que no nos convirtámos en amnésicos del todo aunque me gane por ello algún que otro epiteto y alguien se haya atrevido a sospechar que estoy vendido. Como no especifica, supongo que será al oro de Moscú.....¿Te suena....? Jajaja.
Seguro, amiga, que ese tomillo me vendrá de perlas para recordar a mis queridas montañas. Junto a casa tengo un parque, e inmerso en el asfalto y el hormigón como me encuentro, para mí es una satisfacción pasar mis manos sobre una planta de romero, llevármelas a la nariz, cerrar los ojos e inspirar con fuerza......¡Es un rito que realizo a diario!
Cuídate mucho querida amiga, te envío junto a un beso mis mejores vibraciones y, hazme un favor, saluda en mi nombre a ese tan magnífico enfermero que tienes a tu lado.
Pepe.
Hola amigo, es un tema bellísimo, musicalización, voz y contenido, un verdadero placer escucharlo una vez más. He revisado bien las imágenes del costado derecho de tu blog y están geniales.
Un beso.
Amiga Laurencia,
Desde siempre Bob Dylan ha sido un referente musical para mí y esta canción, particularmente, una de mis preferidas.
Celebro que te complazca los pe
(L.C. siempre haciendo de las suyas...)
Te decía, que celebro que te complazca los pequeños detalles de mi blog: Son una llamada a la memoria y al compromiso.
Un beso.