Sirviendo a la patria
Durante la conflagración bélica, muchos directores de cine sirvieron a la causa aliada del mejor modo que sabían: haciendo películas. Pero no unas películas cualesquiera, sino haciendo documentales que explicaban los motivos por los que había que combatir, pues la causa contra la Alemania nazi y el resto del eje era justa. Filmax lanza una recopilación de estos documentales del Departamento de Guerra americano en dos volúmenes con cuatro discos cada uno, bajo el título La II Guerra Mundial. Destaca los episodios de la serie Why We Fight, Por qué luchamos, que dirigió Frank Capra, que explica la estrategia de los nazis y la búsqueda de la división, o batallas tan decisivas como las de Inglaterra y Rusia.
La Propaganda al Servicio del Poder:
Durante la II Guerra Mundial la Administración Norteamerica utilizó los servicios de sus mejores directores de cine para concienciar a la opinión pública sobre la necesidad del Esfuerzo de Guerra y el precio a pagar en aras de la defensa de la Democracia y de la Libertad.
Pasados los años, la propaganda sirve a los mismos intereses, pero aún hay algo más detrás del leguaje de la Administración de los EE.UU. Para conocer algo de esto, se hace imprescindible el visitar esta dirección de la WEB:
http://video.google.es/videoplay?docid=4991285042915108312
4 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados







Ola Pepe,
BuenastTardes amigo, yo soy un hombre de belgica.
Bien blog amigo.
Hasta la proxima bes.
Remi,
Bon soire, mon ami, bienvenu chez moi,
Merci bien pour ton commentaire; si tu veux, tu peux m`ecrire en française.
salut, et mon compliment!
EL río nos lleva, y algunas veces nos vara en un meandro para deleitarnos con esta hermosa canción.
Xana3.
Bienvenida a casa,
El río, al igual que nuestras vidas, en su orígen es bronco y atrevido, salta de peña en peña y se arroja sin miedo por la cascada; más tarde se hace placentero en su curso y cuando se acerca al final de su recorrido serpentéa en meandros de gran belleza y plenos de vida animal y vegetal. Allí, los amaneceres son una explosión de la naturaleza vírgen y, el anochecer, la paz y la tranquilidad que nos anuncia el ocaso.
Un beso.