"MAR
"MarINSÍPIDO"
El mar de tan insípido es inmenso
no tiene corazón ni abrecaminos
cual saliva de dios inexplicable
viene y se va sin entregarnos nada
el mar opaco o transparente crece
o decrece en el lecho de su hondura
señor de los naufragios deja cuerpos
en las islas que esperan su legado
a sus olas sin sol no las conmueve
ni la sirena fiel de copenhague
el mar no es un puñal / son mil puñales
que acaban con los viejos pescadores
no sabe perdonar / su ley de siempre
es que el pez grande ha de comerse al chico
nosotros pasaremos pero el mar
quedará como sábana y testigo
(Mario Benedetti)
El hundimiento de un pesquero frente a la costa gallega se ha saldado con un tripulante fallecido, cuantro desaparecidos, y tres más, rescatados con vida, uno de ellos en estado grave.
Mar querido....Mar añorado....Mar deseado.....¡¡Maldito mar!!...¿Cuándo dejarás de llevarte a mis hermanos...?







¡Ves! esa imágen de mar revuelto es lo que me confirma que tierra firme. El mar es traicionero y hasta las playas caribeñas tan idílicas, se ven amenazadas por las corrientes internas. El mar te come y cuando Neptuno o Poseidón se enfadan no se escapa ni la sirenita.
Precioso poema de Benedetti como todos. Por cierto, sabrás que está muy malito. Cuando se nos muera lo poco bueno que nos queda de la literatura y el arte, las generaciones de asnos se multiplicarán por diez.
Sitos
La mar como la llaman los marinos tiene eso, mata con su hermosura y poco a poco se cobra las cuotas en vidas humanas, triste y doloroso suceso amigo.
Saludos
Hermosa poesía de Mario Benedetti. Amigo José, es lamentable lo que ha sucedido en la costa gallega, muy triste.
Un beso Pepe
Una noticia muy triste que se repite muy a menudo. Benedetti, como siempre imponderable.
Buenos días
Besos
el mar amigo es su vida , y paradojicamente tambien su muerte .... lo aman y a veces los mata .....
Isabel, amiga,
El mar, la mar, amiga cuando nos acaricia, terrible cuando nos golpea, pero siempre hermosa, magnífica, poderosa, porque aún cuando hiela nuestro ánimo y lleva el pánico a nuestro corazón es, en su grandiosidad, increíblemente bella, y tan solo nos está enseñándo cuán poca cosa somos.
Cuando el viento brama en derredor haciéndonos imposible el avance sobre cubierta, cuando la espuma de mar ciega la visión y pinta de sal nuestros labios, cuando ondas como montañas líquidas se abaten sobre nosotros, el mar, la mar, nos está diciendo: "Tú, insignificante ser humano que dices ser el rey de la creación cuando solo eres un mero juguete en manos de la Naturaleza, aprende en tus miedos a ser humilde y respetuoso con tu dueña".
Mi grito tan solo es la consecuencia del dolor y de la impotencia porque sé muy bien que, el mar, la mar, no es reponsable ni tan siquiera de un 5% de los accidentes que se producen en su seno, el resto, habría que imputárselo a los hombres.
Fallos en el diseño o mantenimiento de los barcos, causantes de falta de estabilidad o quiebra de las planchas del casco ; mala estiba de la carga o vigilancia de la misma, elevando peligrosamente el centro de gravedad o produciendo corrimiento de la carga; salir a la mar o permanecer en ella sin estar el buque en "son de mar", es decir", aparejos y carga sobre cubierta perfectamente trincados; imbornales cubiertos que no permiten el desagüe del agua embarcada; portas, portillos, tambuchos, no estancos o abiertos posibilitando el aceso del agua al interior del buque.
Exceso de confianza o mala gestión previa a las circunstancias adversas; barcos con tripulaciones mínimas acumulando cansancio sobre las misma o confiando en demasía en los sistemas automatizados; no "tomar" el mar, la mar, en las condiciones más favorables para la estabilidad del barco, corriendo riesgos al "atravearlo" o recibiendo las olas de "aleta"; posible falta de experiencia en los mandos (en el pasado, se necesitaban 600 días efectivos de embarque como marinero para acceder al título de Patrón de Litoral de 2ª Clase; 400 días efectivos desempeñando el cargo anterior para titularse como Patrón de Gran Altura, y 200 más en este último cargo para obtener el título de Capitan. Total, 1.200 día efectivos de navegación en los diferentes cargos acumulando experiencia y profesionalidad; hoy, me consta, no se respetan estos plazos, es más, sé muy bien que navegan barcos sin llevar las tripulaciones mínimas y sin la titulación exigida).
Falta de inspección de las Compañías Aseguradoras manteniendo pasados de fecha los diferentes Certificados y los elementos de seguridad de las tripulaciones; indolencia de la Administración marítima que no revisa al alza las tripulaciones mínimas, hace obligatoria la utilización de trajes de neopreno insumergibles para las dotaciones, sistemas de recepción de los partes meteorológicos, el tiempo máximo de vida para las embarcaciones, cerrar los puertos a la salida de los barcos cuando se espera un temporal y obligar a su arribada a los que se encuentren próximos, y, a los lejanos, a suspender las faenas de pesca y prepara el barco para "capearlo".
Y, por encima de esto, a la presión que en el sistema económico vigente se ven sometidas las tripulaciones, estando sujetas a las ordenes de unos armadores que siempre mirarán más por sus inteeses económicos representados por las posibles capturas que por las circunstancia en las que se encuentre su barco. En esta realidad, el simple marinero se ve atrapado sin posible decisión alguna a lo que decida el Patrón o Capitán, que sabe que se juega su plaza, -por cierto, muy bien remunerada, aunque menos que en el pasado-, si contradice las ordenes de su armador. Si además, el Patrón es al mismo tiempo el armador, el riesgo al que se somete a los tripulantes y a la nave se multiplica.
¡Ves, amiga! El mar, la mar, es la víctima propiciatoria sobre la que descargar todas nuestras responsabilidades. Accidentes marítimos siempre habrá, pero se harían menos frecuentes si el ser humano aprendiese a conocerla, a respetarla, y a cumplir con sus obligaciones profesionales y de sguridad.
Sitos.
El Hombre...,
Me complace, amigo, el verte por mi casa aunque la dolorosa circunstancia que vivimos la empañe.
Para no repetirme te rogaría leyeras mi respuesta a Isabel. Como profesional que he sido sobre el mar, la mar, me importa hacer un poco de abogado del diablo y repartir las culpas entre quien las merece para así intentar reducir el número de las que se puedan producir en el futuro, aunque esto lo veo difícil mientras no se cambie el sistema y ese conformismo que he podido observar en alguna de las manifestaciones realizadas ante las cámaras de Tv en el día de hoy.
Un fuerte abrazo.
Maribel, amiga,
Gracias por pasarte por casa. Reitero lo dicho, si quires saber mi opinión, pásate, por favor, por lo dicho a Isabel.
Un beso.
Mar, querida amiga,
Ciertamente, es una historia lamentable que llevará el luto a varias familias.
Para no repetirme, te pediría leyéses lo que expongo a Isabel.
Un beso.
Querida amiga Rosana,
Es muy cierto, para los marinos, la mar es su vida y su medio de trabajo, accidentes, lamentablemente, siempre habrá, pero se impone conocer sus causas y poner los medios para que estos sean lo menos posible. La vida de las personas están en juego y, estas, debesn ser sagradas y siempre por encima de los intereses económicos. A Isabel, le explico mi opinión, si te interesa, te ruego la leas.
Un beso, querida amiga.
la mar es su vida, y muchas veces su muerte.
un abrazo amigo
Sí, amigo Pepe,
Una vida demasiado dura y una muerte, demasiado solitaria.
Un abrazp.
¡Caramba amigo! Con ese detallado análisis estoy dispuesta a sentarme en la orillita a ver un anochecer o un amanecer...pero nada más. ¡Cómo se nota que eres un lobo de mar! y qué bien le tienes tomado el pulso a las mareas. No entiendo nada más desolador que verse en mitad de la noche y a la deriva, por eso tengo en una gran consideración los que salen a faenar todos los días para que tengamos pescado fresco a diario o el mérito de quienes desesperados, se meten en una cascarón quince días, hasta que divisan tierra firme. Si me pongo a pensar en las embarcaciones de Colón, me parece milagroso que llegaran a ninguna parte.
Me ha encantado leerte ¡ como siempre!
Sitos
Querida amiga,
Me habrás oído decir en más de una ocasión, que trabajar en la mar es como trabajar en Marte.
Te podría contar mil y un detalle de esta vida y algunas cosas te pondrían los pelos de punta. Mejor dejarlo así.
Guardemos un doloroso recuerdo por aquellos que han caído a causa de un accidente marítimo.
Sitos.