El Lebrijano y la Orquesta Andalusí de Tánger, sobre un poema de Caballero Bonald:
Dame la libertad del agua de los mares,
dame la libertad de las tormentas,
dame la libertad de la tierra misma,
dame la libertad del aire.
Dame la libertad de los pájaros de las marisma,
vagadores de las sendas nunca vistas.
De noche mi corazón,
dormí con mismo pelea,
y eso que la mar vivir
que me cambio y lo vea.
Al moro me fuí a buscarte,
y en tu casa me metí,
y ahora que estamos juntitos
no me siento aparte allí.
Dame la libertad del agua de los mares,
dame la libertad de las tormentas,
dame la libertad de la tierra misma,
dame la libertad del aire.
Dame la libertad de los pájaros de las marismas
vagadores de las sendas nunca vistas.
Unos le rezan a Dios,
otros le rezan a Alá,
y hay quien se queda callado
que es su forma de rezar.
A ver si llega la hora,
aver si tú te das cuenta
que lo que está bien perdido
ni se busca ni se encuentra.
Dame la libertad del agua de los mares,
dame la libertad de las tormentas,
dame la libertad de la tierra misma,
dame la libertad del aire.
Dame la libertad de los pájaros de las marismas,
vagadores de las sendas nunca vistas.







¡¡¡Que hermosso!! la danza, la música, ese mestizaje, soberbio.
Un abrazo
Qué hermoso tu post. Vengo tras tu rastro en la página de Giverny. Me gustó lo que ahí le dijiste. Y me gusta lo que leo aquí
Prometo visitarte
No seas tan pesimista amigo. Lo que se ha conseguido ya, es muy difícil de perder. Salvo que nos rindamos como tú y eres un lobo de mar. Me extraña tu actitud. Tal vez, debieras ver las cosas sin exigir (de momento) imposibles y adoptar una postura más "razonable" para poder seguir avanzando.
Creo que el secreto está en ir toreando los tiempos según vengan y cuando haga falta levantar la voz. Ya sabemos que la transición fue un "camelo", pero van saliendo "tritonos" que pondrán las cosas en su sitio o deberíamos ayudar a que así fuera.
¡Venga!!, vuelve a la lucha armanda de la palabra que aunque no lo creas ¡funciona!.
Sitos.
Me encanto tu post!!!! casi me pongo a bailar...
Pregunta: Si encuentras una rosa en el mar...¿me la regalarás?
Un beso José
Mar, querida amiga,
Yo no reniego de mis raices, y mucho menos cuando a través de ellas, mientras en Europa reinaba la oscuridad, del sur nos llegó la ciencia y la cultura.
Todos, amiga, somos mestizos y yo me alegro mucho de que así sea.
Un cariñoso beso.
Lilith,
¿amiga, o amigo...?
Soy yo el que se alegra de tu visita a mi casa, por cierto, desde ahora como la tuya propia, y me alegraré aún más si me favoreces con próximas visitas.
No menor es mi satisfacción por esas amables palabras que me dedicas.
Un beso, o un abrazo, amig@.
Maribel, mi amiga,
Celebro que el post fuera de tu gusto.
¿Rosa en el mar...? Ahora mismo salgo en busca de ellas, mientras las encuentro ,permíteme que te regale una canción que tiene que ver con ellas, y ya de paso, con unas cuantas de tierra.
Un beso, amiga.
Mi querida amiga Isabel,
Algunos sostienen que, "un pesimista es alguien bien informado". Resulta evidente que la vida la podemos tomar desde el punto de vista del optimismo o del pesimismo, pero en cualquiera de estos casos, tan solo representa una visión subjetiva de la realidad y ni una ni otra percepción alterará la misma. Será indiferente que pensemos que la botella está medio llena o medio vacía, la botella seguirá estando al 50% de su capacidad.
Para no extenderme en demasía te diré que tengo un alto concepto de lo que soy, de mi realidad física, de mi vida, que tan solo ocupará un brevísimo chispazo en el tiempo geológico del planeta pero que es mi mayor y única riqueza. Por ello, mi libertad, ese bien otorgado por la Naturaleza únicamente al ser humano lo defiendo con uñas y dientes y no consiento que nadie me la arrebate, ya que si así fuere dejaría de ser "yo", de ser lo que soy. A lo sumo, como hombre libre y propietario de esa libertad establezco contratos y siempre en pie de igualdad: por ejemplo, realizo un contrato con mi empresa por la cual presto mis conocimientos para realizar un trabajo y por el cual percibiré un salario, siempre acorde al esfuerzo que aporto y nunca ese salario podrá violentar mi conciencia ética; en caso contrario, rescindo el contrato y me vuelvo a casa, algo que hice ya hace nueve años, cuando la situación laboral se aproximaba mucho a la explotación humana de los trabajadores de color que llevaba a bordo de mi barco.
Segundo caso: establezco un contrato con la sociedad de mi país mediante el cual me comprometo a respetar las leyes y a pagar mis impuestos, y por ello adquiero el derecho de elegir a mis representantes políticos y al sistema político que me gobierna. Al igual que en el caso anterior, me sentiré libre de romper ese contrato unilateralmente si observo que, ni los políticos ni el sistema, corresponden con la misma ejemplaridad con la que lo hago yo. Si voy a un restaurante, amiga mía, y pido y pago jamón "pata negra", exijo que se me sirva pata negra y no un sucedáneo.
Lamento, amiga, haberte dado la impresión de que "me he rendido", y haber dado pie a que "te extrañe" mi actitud. No me he rendido ni lo haré nunca, eso puedes tenerlo muy claro pues estoy absolutamente convencido de que tengo razón en mis planteamientos, en el plano humanista claro, y no me rindo porque, de una u otra forma desde mi blog continuaré haciendo política pero no circunscrita a mi país sino denunciando a este modelo de civilización occidental que ha dado y es causa de muchos de los problemas que asolan a este planeta e imposibilitan la vida pacífica en él.
Me despediré con un dicho español y me perdonarás que utilice términos un tanto gruesos pero resulta altamete descriptivo de la realidad política: "Además de puta, pagar la cama". Yo, amiga, seré puta, pero me niego a pagar la cama, y mucho menos que me den como única opción el "derecho al pataleo".
Un cariñoso beso.