Peter Gabriel. No te Rindas:
En esta tierra orgullosa crecimos fuertes.
Eramos queridos todo el tiempo.
Me enseñaron a luchar, me enseñaron a ganar.
Nunca pensé que podría fallar.
No quedan luchas o eso parece.
Soy un hombre cuyos sueños lo han abandonado.
He cambiado mi rostro, he cambiado mi nombre.
Pero nadie te quiere cuando pierdes.
No te des por vencido,
Porque tienes amigos.
No te rindas,
No has sido derrotado aún.
No te des por vencido,
Sé que puedes volverte exitoso.
Aunque lo ví todo alrededor,
Nunca pensé que podría afectarme.
Pensé que seríamos los últimos en irnos.
Es tan rara la forma en que las cosas suceden.
Por la noche conduje hasta mi hogar,
El lugar donde nací, al borde del lago.
Cuando se hizo de día, ví la tierra.
Los árboles se habían quemado completamente.
No te des por vencido,
Aún nos tienes a nosotros.
No te rindas,
No necesitamos mucho de nada.
No te des por vencido,
Porque en alguna parte hay un lugar
Al cual pertenecemos.
Reposa tu cabeza.
Te preocupas demasiado.
Todo va a estar bien.
Cuando los tiempos se ponen difíciles
Puedes recurrir a nosotros.
No te rindas,
Por favor no te rindas.
Debo caminar fuera de aquí,
No puedo soportar más.
Voy a pararme en aquel puente,
Mantener mis ojos hacia abajo,
Venga lo que venga
Y pase lo que pase.
Ese río fluye.
Ese río fluye.
Me mudé a otra ciudad,
Me esforcé por adaptarme.
Para cada trabajo, tantos hombres,
Tantos hombres que nadie necesita.
No te des por vencido,
Porque tienes amigos.
No te rindas,
No eres el único.
No te des por vencido,
No hay razón para avergonzarse.
No te rindas,
Aún nos tienes a nosotros.
No te rindas ahora,
Estamos orgullosos de lo que eres.
No te des por vencido,
Sabes que nunca ha sido fácil.
No te des por vencido,
Porque creo que hay un lugar,
Hay un lugar al cual pertenecemos.







joder me gusto.
un abrazo amigo.
Mi querido amigo,
la música con la que hoy has llenado tu casa me ha emocionado nada más abrir la puerta. Vengo con las manos vacías, porque no me decido sobre la lámina de Van Gogh que quiero regalarte (estoy entre El cielo estrellado o El sembrador -la versión pintada en Arles en 1888). Sin embargo los dedos se me llenan de palabras para compartir en cuanto llego a tu casa.
La canción es preciosa. Creo que la escuché por primera vez en una de mis clases de ballet (yo debía tener unos catorce años y ya empezaba a despedirme de la danza, porque no tenía grandes aspiraciones como bailarina, jeje) Ya entonces me emocionó sin entender lo que decía. Desde 1986 (según acabo de leer en la red) ha dado la vuelta al mundo con ese mensaje lleno de esperanza, pero te confieso que hasta hoy no he comprendido porque me emocionaba tanto escucharla (ya sabes que no conozco la lengua del Imperio, jeje).
Ese "no te rindas" me ha recordado el poema de José Agustín Goytisolo "Palabras para Julia" (a pesar de los pesares tendrás amigos, tendrás amor...). Pero además se da la "coincidencia" que ayer vi la película Un franco, catorce pesetas. La habían emitido hace unos días en la 2 y la teníamos grabada. Ya sé que no ves la tele, pero ésta también te la recomiendo, si la puedes ver en DVD. Me gustó mucho y hoy la canción de Peter Gabriel me recuerda porqué: la lucha infatigable del emigrante y ese sentimiento de no pertenecer a ningún lugar (sentir nostalgia del hogar cuando están fuera, pero necesitar salir corriendo para mejorar sus condiciones de vida).
Es una señal que regrese a mis oídos esta canción, ahora que estoy regresando al punto en el que dejé mi segunda novela (en la que uno de los personajes principales es un nigeriano sin papeles). Voy por el sexto capítulo y sé que tengo que ordenar mi tiempo para volver a darle un empujón definitivo. Pero no hay prisa. Lo bueno es, sin duda, disfrutar del camino, como en la vida. Además estos ratos en tu casa son como un remanso de paz.
Un abrazo desde mi más profundo respeto y cariño,
Pepe, amigo,
Celebro que te haya gustado, creo que es un buen tema.
Un fuerte abrazo.
Querida Mireia,
Me has pillado mientras limpiaba el polvo a los viejos plásticos previo a archivarlos en la preciosa arca que tan amablemente me regalaste, y mientras lo hacía entretenía la mente escuchando alguna de mis piezas favoritas, como esta de Peter Gabriel, que pasé de un CD al formato en plástico que me produce mejores sensaciones.
¡Qué duda cabe que cualquiera de los cuadros que tenías in mente hubieran venido requetebién a esta renovación del hogar que estoy realizando! La verdad, es que no habría sabido cual escoger entre ellos, si uno son todo refejos marinos, el otro puede interpretarse como el triunfo del Sol y ambos salidos de la magistral imaginación de Van Gogh. Pero no menos importante es, amiga mía, tu presencia en mi morada y pensándolo bien, qué mejor regalo me podían traer los Magos de Oriente que las palabras de alguien con la envidiable facultad para crear personajes, dibujar paisajes y hacernos soñar con ellos.
Bellísimo poema el que mencionas, obra de uno de los admirables hermanos Goytisolo y por el que uno de ellos, Juan, tengo una particular devoción, por su calidad humana y literaria.
Por una vez, lamento no haber estado ante la Tv ya que me hubiese gustado ver esa película, creo que tendré que dedicar algún tiempo a repasar la programación de las diferentes cadenas. Por cierto, ya que hablamos de coincidencias, también es una el que haya estado por Nigeria durane cierto tiempo, y también es coincidencia que mis entradas actuales tengan como temática la esclavitud, siendo la costa nigeriana unos de los lugares en donde más esclavos africanos se capturaron.
Bueno, amiga querida, no es necesario que te desee éxito en la preparación de tu segunda novela ya que estoy convencido de que así será. Tan solo, que el parto sea pronto, aunque nunca prematuro.
Un fuerte y agradecido beso.