De, entre los amores que guardo en mi corazón y en la memoria ya me he referido a uno, la mina, y ahora lo haré con otro de ellos, la mar.
La mar, fémina que nos atrae y nos encanta con su belleza; que nos mece o nos zarandea en sus líquidos brazos; que nos arrulla con el sonido del viento cortando las jarcias y nos recuerda en nuestros labios el salobre sabor de las lágrimas; que puede mostrarse dulce y apacible o bronca y enfurecida pero que será menos traicionera que muchos hombres siempre que se la conozca bien, siempre que se la mime y nos adaptemos a su caprichoso carácter, hoy llana y mañana montañosa, y no queramos enfrentarnos a ella ya que entonce nos mostrará toda su furia y nos hará evidente lo insignificante que somos.
Y, sobre ella, hombres de piedra que viven, sueñan y trabajan sobre barcos de madera o de acero pero, unos y otros, frágiles cáscaras de nuez en medio de la tempestad. Para todos ellos, los hombres, la mar y los barcos, mi recuerdo en estas fechas tan especiales.
Charles Trenet - La mer
La mer
qu'on voit danser le long
des golfes clairs
a des reflets d'argent.
La mer
des reflets changeants
sous la pluie.
La mer
au ciel d'été confond
ses blancs moutons
avec les anges si purs
la mer bergère d'azur infinie.
Voyez,
près des étangs,
ces grands roseaux mouillés.
Voyez
ces oiseaux blancs
et ces maisons rouillées
La mer
les a bercés le long des golfes clairs
et d'une chanson d'amour.
La mer
a bercé mon cœur pour la vie. (Bis)







frágiles cáscaras de nuez en medio de la tempestad
mineros , marinos .... dura tarea , poco reconocida que les ha costado la vida a muchos
merecido homenaje Jose
¡Impresionante! se me ha puesto el vello de punta: primero con esa preciosidad de canción de Trenet, el segundo video es mágnifico, e impresionante y que miedo...y el tercero :-(
Un abrazo mi capitán.
Rosana, amiga,
Profesiones ambas muy duras, pero al menos, en la mina estás en tierra mientras que los marinos hasta hace muy poco era como si estuviesen trabajando en Marte, y aún hoy día hay muchos puntos negros en este trabajo.
Un temporal duro, amiga, nos hace comprender la grandeza de la Naturaleza y lo infinítamente pequeños que somos los seres humanos. Lo triste es que el precio en vidas humanas es enorme.
Un beso.
Impactantes y majestuosos los videos, José. Impactantes y majestuosos ... nos queda bien claro quien es el amo cuando los navíos cabalgan a lomos de olas encabritadas, en mares embravecidos.
Le tengo mi respeto, o más que respeto, miedo-pánico, al mar en alta mar, aunque suene redundante.
Para mi, las mansas olas que vienen a lamerme los pies en la playa con sus blancas lenguas de espuma. Para mí, las aguas dulces de los riachuelos que bajan cantando con rumores de arroyo por entre las piedras. Para mi, el espejo límpido y tranquilo de los lagos. Mi espiritu aventurero no da para nada más.
Un abrazo mientras me voy desatrasando en tu blog,
Madame Rosa
Madame, amiga,
La mar puede ser algo muy serio pero, a la vez, enormemente bella y maravillosa. Simplemente se trata de conocerla muy bien, de adaptarse a ella y no tratar de imponerse porque entonces puedes tener problemas.
Hace alguns años los temporales te cogían desprevenido y hoy ya tienes medios para saber de antemano cuando se van a presentar. Lo grave es que como casi siempre, aquí también se impone la economía y los intereses de los armadores por encima de la seguridad de los hombres y de los barcos. Mucha culpa de esto es causa de abordajes, naufrágios y otros accidentes marítimos.
Ya ves, a mí la playa no me atrae, prefiero encontrarme en altamar.
Besos.