Algunos, tuvimos la suerte de tallar nuestro imaginario con el cincel del esfuerzo físico y lo regamos con el sudor de nuestro cuerpo, y otros, además, pintamos en el fondo de la mina nuestros ojos del negro hollín de la hulla y en nuestros pulmones, además del veneno de la silicosis, penetró el aire mucho más puro de las libertades individuales. Fue así como ese imaginario se nos tiñó del color de la esperanza, verde como los valles y montes de la tierra asturiana, profundo como un pozo minero y fuerte pero al mismo tiempo sensible, como los hombres que trabajan en ella.
La Camocha, Figaredo, San Nicolás, María Luisa, Monsacro, etc., etc., oscuros, polvorientos, húmedos y tibios lugares de trabajo, cárceles por horas de sueños, hombres animales y máquinas y, a veces, testigos impasibles de duelos y de tragedias. Galerias; jaulas; trenes; mulas; perchas; hachos; barrenas; costeros; chigre; derrabes; entibación; relleno; silicosis; barrenista; corona; patuco; rachos; tajo; falla; bastidor; mamposta; chimeneas; vagonetas; martillos; picadores; guajes; vigilantes; lámparas; baterias; cascos; dinamita; agua; polvo mucho polvo y, el grisú.....siempre presente y siempre asesino, el grisú.
Palabras...Extrañas palabras...Bellas palabras...Y, también, accidentes, siempre presente y siempre asesino, el accidente. Maldita palabra.
http://usuarios.lycos.es/muxiven/la_mina.htm
Mi recuerdo y homenaje para todos los mineros y sus familias. Bellísimas y honradas palabras.







Mi querido amigo!
Me pierdo unos cuantos días en el ego y tú llenas de música tu casa. ¡Qué buen equipo te has comprado! ¿Regalo de Navidad...? Y lo mejor de todo: ¡qué buena colección de discos de vinilo! ¿De dónde la has sacado? ;-)
Por fin puedo venir a visitarte para que nos tomemos juntos una copita de ese generoso cava que has dejado en mi casa estos día. Hoy hace justo una semana de la presentación, pero te aseguro que he estado borracha de felicidad hasta hoy, que tengo un poco de bajón, porque creo que mi sobrino me ha contagiado el resfriado. Aaaaaachús!! Lo siento, no quisiera dejar microbios en tu casa... He decidido que hoy es un buen día para abrir el cava y seguir emborrachándonos de alegría -a ver si así dejo un poco aturdido también al constipado...
Ya tenemos algo más en común: la pasión por la buena música -a mi además me está ilustrando un poco más nuestro amigo Pirata- y Asturias!! No tengo familia allí, pero te confieso que cuando visite por primera vez esa tierra tuve la maravillosa sensación de llegar a casa, como una patria literaria... Por eso la elegí como escenario para mi historia. Cuando escucho ese himno cantado por Víctor Manuel apreto los puños y siento una extraña combinación de coraje, alegría y congoja.
En fin, amigo, que me encanta la melodía que me llega desde tu ventana y aunque no he estado presente, te prometo que no estoy ausente.
Un fuerte abrazo!!
Mi querida amiga Mireia,
¡Cuánto me alegra tu visita! Aunque, como ves, me pillas la casa un tanto desordenada ya que estoy haciendo mudanzas en ella. Harto de estar harto, ya me cansé de clamar en el árido desierto de la política y vuelvo a mis orígenes, por ello, esta vuelta atrás a la mina y al verde paisaje de Asturias. Y, por ello también, al recurso de rescatar del cajón de la memoria los viejos "plásticos" que guardo allí.
¡Gracias, amiga, el cava....en su punto! Mientras saboreo el dorado y chispeante contenido de la copa, te contaré: Apenas 20 años en los brazos, los cabellos largos y libres, vírgen las ilusiones y un corazón tendido al Sol y, por ello hambriento de sensaciones, me asomé al balcón de Pajares y me dejé llevar, rodeado de verdes prados y espesos bosques, por el tobogán de los valles hasta que mis pies se mojaron en las salobres y frías aguas del Cantábrico. Llegado a este finis terrae encontré la amistad y la compañía de hombres fuertes como robles y sencillos como niños, bajé con ellos al "pozu" y caminé por galerías laberínticas en busca, no del Minotauro, aunque sí tan negra y peligrosa como la misma bestia, sino la hulla.
¡Nunca, amiga, mía pude encontrar mejor escuela de la vida! Aprendí a valorar, envuelto en una espesa y negra nube de polvo, el esfuerzo del trabajo; la solaridad entre los compañeros; la injusticia de las clases sociales; la tragedia tras el accidente y la ruina en la que quedaban los deudos; la vigilancia represora de las fuerzas policiales; la lucha del movimiento obrero comunista; el desprecio hacia el esquirol; la azulada llama del grisú ardiendo en el interior de la lámpara de seguridad; y, también, cómo no, algo que siempre ha sido una constante: el capitalismo no regala nada....¡Si un trabajo está bien pagado, es simplemente, porque te juegas la vida en él!
¡Pero no deseo aburrrirte con mis historias! Es tiempo de alegrías y de celebraciones, y es conveniente de vez en cuando, adular al ego. Disfruta de tus días de vino y rosas y cuida ese catarro, un buen grog te vendrá de perlas.
Pásate cuando puedas por casa, será un placer compartir un rato de charla y podrás escuchar viejas melodias que, estoy convencido, sabrán alcanzar tu corazón.
Un cariñoso beso, amiga.
Buenas tardes, mi amigo!
como buena pirata me he tomado el grog y he entrado en un agradable letargo -pero todavía no estoy grogui, eh! Hoy he decidido anularlo todo y quedarme en casa, en el sofá, debajo de la manta. El catarro me pide descanso. Y tengo la suerte de poder dárselo. Seguro que el ron con limón y agua caliente me ayudará. Gracias!
Tengo la suerte de poder escribir desde un ordenador trotamundos, pero que hoy no se quiere mover de este rinconcito, al lado de la calefacción. Para nada me aburren tus historias. Todo lo contrario: me emocionan.
Mientras te leía –e imaginaba tu vida en las entrañas de una montaña asturiana- me he acordado de la serie Vientos de agua, de Juan José Campanella. Como todo lo bueno que pasan por televisión, al final lo dejaron de emitir por falta de audiencia. ¡Para qué darle una oportunidad! Fue una lástima que la retiraran, porque era de una sensibilidad extraordinaria y retrataba el tema de la inmigración con mucha humanidad. Por suerte, después salió a la venta en DVD y la pudimos comprar. ¡Es un tesoro!
Narra dos historias paralelas, la de un padre y un hijo; el primero emigra desde Asturias a Argentina en 1934 y el segundo lo hace años después, con la crisis del corralito, desde Argentina a España. Si no la has visto te la recomiendo encarecidamente, porque te va a encantar. Puedes consultar más información aquí:
http://www.vientosdeagua.com.ar/
Vuelvo otro día, ¡si es posible sin virus! Me gusta mucho como te está quedando la casa. Te he dejado una caja de madera, en forma de cofre, para que guardes tus “plásticos”.
Un abrazo muy cariñoso.
¡Me alegro de verte de nuevo por casa! Pasa y siéntate...no, ahí no, estarás más cómoda y calentita junto a la chimenea. Veo qe tienes mejor aspecto, el grog te ha sentado bien....¡Déjame un minuto que te preparo otro....!
Bueno, mientras lo tomas te contaré...También te hablo desde un "trotamundos"; ya sabes, en Navidades se llena la casa de familiares que nos visitan y hoy, mientras mi perrillo se ha apropiado del sofá para echarse la consabida "siesta" yo, junto aél, he abandonado mi refugio local y hago uso de eso que se conoce como wireless, o algo parecido.
Cierto, amiga, ¡confieso que he vivido! Aunque ahora, que puedo ver las cosas con más perspectiva tengo dudas de que haya servido para algo. Pero, en fin, ya no es posible la vuelta atrás y hay que aceptar los hechos consumados.
Ya sabes que veo poco la Tv, aún menos que Fungairiño. Ni tan siquiera la BBC, cuando me acerco a ella es para ver documentales y, de tarde en tarde, alguna película que merezca la pena y siempre en un canal que me la ofrezca sin publicidad.
Tomo buen nota de la serie que me propones. Las historias de sagas suelen ser interesantes. Recuerdo una película de hace años en la que se cuenta los enfrentamietos entre dos familias a lo largo de las diferentes generaciones. Creo recordar que se llamaba "Vacas".
Vaya, veo que has terminado con el grog....¿Te preparo otro...?...¿No...? ¡Ah, que tienes que conducir...! Bueno, es cierto, no vaya a ser que te pille un control de estos que hacen hoy... ¿Te marchas ya...? ¡Déjame, amiga, que te ayude a ponerte el abrigo...! Otra cosa, si coincides con nuestro Pirata de las estrellas....¡Dále un fuerte abrazo....!
Un beso y....¡ya sabes, aquí te espero con cariño!
Amigo Jose: Que el nuevo año nos permita seguir recuperando la memoria, seguir batallando desde nuestros modestos e insignificantes lugares para que no se olvide. Ahí tú tienes mucho que contar. Porque sin memoria ya no somos nada. Te deseo lo mejor para ti y los tuyos. Un fuerte abrazo. Felices fiestas.
Álex,
Gracias por todos tus buenos deseos, que hago recíprocos.
Un fuerte abrazo.