El Ejército: Por otra parte, tampoco faltaron las informaciones relativas a presiones dentro del propio Ejército -Herald tribune, Le Figaro-. Según éstos, por un lado estarían los militares que no veían con buenos ojos el hecho de que fuese el Ejército el encargado de juzgar hechos civiles tan graves. Entre ellos se citaba al Capitán General de la VI Región Militar, Tomás García Rebull. Por otro, estaría un sector "duro", representado por personas como el General Fernández de Córdoba o el Capitán General de Cataluña, Pérez Viñeta -que pidió mano dura a Franco-. Este sector incluso habría pretendido un Gobierno de concentración presidido por el Teniente General Díez Alegría, entonces Jefe del Alto Estado mayor del Ejército. Varias informaciones hicieron asímismo referencia a reuniones de Oficiales de Caballería en Carabanchel. Estas tensiones en el Ejército, si realmente existieron, fueron dominadas y solucionadas con algunos ascensos como el nombramiento de García Rebull como Capitán General de la I región Militar, o el de Carlos Iniesta Cano como Director de la Guardia Civil. Durante los largos días que transcurrieron entre el fin de la Vista y la fecha de la Sentencia, los medios de comunicación europeos insistieron en informaciones relativas a la salud de Franco y a posibles desavenencias internas en el Gobierno, que explicarían la demora en el fallo. En efecto, basándose en una pancarta de la Plaza de Oriente, en la que se leía "Del Opus líbranos Señor", algunos corresponsales quisieron ver lo que llamarían "lucha entre halcones y palomas en el Gobierno", refiriéndose a una posible pugna por el poder entre Falangistas y miembros del Opus, un enfrentamiento que se reflejaba también en la oposición de estos últimos a las penas de muerte que pedían los primeros.
La Iglesia: Además de prestar locales para reuniones y encierros, se redactaron cartas pastorales para su lectura como homilías. La que quizá tuvo más repercusiones fue la que se dio a conocer el 22 de noviembre, firmada conjuntamente por el Obispo de San Sebastián Jacinto Argaya, y el Administrador Apostólico de Bilbao, José María Cirarda. En ella se afirmaba que " Una tercera nota redactada por los abogados defensores, y en la que rebatían a su vez las tesis esgrimidas por el Ministerio de Justicia -a cuyo frente se hallaba Antonio María de Oriol y Urquijo- no fue publicada por la prensa. En ella, los abogados acusaban: ".
La prensa no publicó esta carta de los abogados defensores, pero sí difundió editoriales atacando con dureza la carta pastoral. También aparecieron otras noticias en contra, como las conclusiones de la Asamblea Provincial de Alféreces provisionales, en la que "...se rechaza el contenido de la carta, lamentable, de los obispos..."
Además de esta pastoral se leyeron otras homilías en las iglesias vascas con un contenido también favorable a los encausados en el proceso.(11) Durante el secuestro, no faltó tampoco una nota firmada por el Obispo de San Sebastián, pidiendo la liberación de Eugenio Beihl. La Conferencia Episcopal Española apoyaba las manifestaciones de los Obispos vascos







Amigo José,
En los archivos de la Presidencia del Gobierno existe una nota fascinante elaborada por el Ministerio de Justicia de la época dónde se consideran los aspectos jurídicos y políticos de la Carta Pastoral; pues bien, entre otras consideración sobre el tipo de respuesta a dar a la carta, se habla de una posible querella contra los redactores de la Carta:
"1.- Aspectos jurídicos.
a) La interpretación de la carta en su conjunto no presenta aspectos delictivos.
b) Concretamente párrafos aislados pudieran entrañar fundamento, muy relativo, para querella configurada como creación de una coacción ambiental que atacaría la independencia de los Tribunales.
c) En todo caso estimamos que tal querella no prosperaría judicialmente. Esto con independencia de la necesidad de obtener la autorización de la Santa Sede para el procesamiento de Prelados. "
Un fuerte abrazo. S. y R.
Amigo,
Correcto, precisamente esos puntos a los que te refieres juntos con otros también interesantes de esas Acta los colocaré en próximas entradas.
Un fuerte abrazo. S. y R.
Acabo de leer tu post de hoy, para mi es como venir a casa de un amigo:-)
Un abrazo
Mar, amiga,
Como siempre, mi gratitud por tu visita y por tus cariñosas palabras.
Besos.
JOSE
Mi querido amigo (dos puntos). La Iglesia en todos los fregados, pero en este caso, se podría decir que por caridad cristiana se sumó en contra de la pena de muerte. El caso es que siempre he pensado que ante una sentencia de "cadena perpetua" o estar en un "corredor de la muerte", hasta que llegara mi deceso, siempre preferiría un pelotón de fusilamiento, ¡qué aburrimiento y desesperación en una cárcel de por vida! y esto me lo aplico a mi misma, nunca pediría una sentencia de muerte para nadie.
Como siempre, imagino al caudillo, soooordo como una tapia. Tampoco es tan extraño, hace dos años el musculoso Arnold Schwarzenegger, como gobernador de California, NO, conmutó dos penas de muerte y puso el pulgar hacia abajo.
Sitos
Amiga, mía,
Ya ves, la Iglesia siempre presente, debe ser por esa capacidad de ubicuidad que se le atribuye a dios.
Soy de tu misma opinión, aunque habría que verse en un caso real, pero imaginar toda una vida encerrado....debe ser espantoso.
La América democrática a veces demuestra tener muy poco de eso. El mismo Bush tiene una agenda bien rellenita de "debes". Eso sin contar con la enciclopedia en diez volumenes de Irak.
Y, el centinela de occidente....¿qué me dices...? ¿Cuántas sentencias de muerte o enterados firmaría sin que le temblara el pulso....?
Hay años, amiga, que es mejor no levantarse de la cama.
Sitos.