Buscando Respuestas (3ªParte) Proceso de Burgos.
Los Malos:
Francisco Javier Larena Martínez: Condenado a pena de muerte y treinta años de cárcel. En la actualidad* es profesor de euskara y concejal por el grupo Euskadiko Eskerra en la Alcaldia de Santurce. (Entrevista realizada octubre 1.981).
"¿Me podrán creer si digo que a los quince años no había oído todavía la palabra Euskadi? No la había oído en mi vida... Mi ansia de conocimiento en el terreno político surgió durante el preuniversitario, en el colegio Santa María de Portugalete. Salimos al recreo y alguién se quedó dentro. Cuando volvimos había pintada en la pizarra la ikurriña y algo así como Gora Euskadi. El fraile que lo vio, fuera de sí, exaltado, gritó: "¿Quién ha pintado este anagrama de Euskadi?". Había sido organizador del Frente de Juventdes falangista de Vizcaya, y estaba como loco. "¡Que no lo diga, porque si lo dice lo mato...!", y al poco tiempo volvía a repetir: "¿Quién ha pintado ese anagrama de Euskadi?" Yo creía que estaba hablando en chino: no sabía lo que era anagrama ni lo que era Euskadi.
"Nos tuvieron quince días castigados dando vueltas al patio durante el recreo, intentaban saber quién era el autor de tamaña heroicidad, no lo he sabido nunca. Recuerdo que a la salida de clase empecé a preguntar qué era Euskadi y un compañero me lo explicó. Me dijo que había habido una guerra civil de la cual yo tampoco me había enterado. Con un ansia enorme empecé a preguntar a todo el mundo, a cualquiera que encontraba por la calle le preguntaba cosas de la guerra, de Euskadi.
"Mi padre era del PNV desde antes de nacer yo, pero me enteré en la cárcel, en mi casa no se hablaba de política. En las casas nunca se hablaba de política, se estaba viviendo el trauma de la represión. Recuerdo dos anécdotas de mi infancia que me quedaron grabadas. Una vez me puso mi madre una corbata a rayas de color rojo, verde y blanco -la corbata era obligatoria en el colegio Santa María-, y alguien en la familia escandalizado, le dijo a mi madre que nos iban a meter a todos en la cárcel por esos colores que llevaba en la corbata. Mi madre la había puesto sin darse cuenta y yo me quedé mirándoles, sin saber de qué iba. No sabía que había una bandera vasca que tenía esos colores. no sabía absolutamente nada.
"Luego, otra vez, fue con unos vecinos que venían siempre, las Nocheviejas, a tomar café con nosotros. Una familia vasca que se reúne si no canta eso no es fiesta. Y cantamos y en el entusiasmo alguien de ellos gritó "Viva Zapata", y todos le manaron callar asustados, porque podían chivarse al cuartel de la Guardia Civil.
"A mi padre la guerra le cogió siendo un crío. Después entró de aprendiz en los talleres mecánicos de Portugalete y a los dieciocho años le admiten en el puente colgante, de mecánico, y hasta hoy. Trabajaba todos los días de la semana, hasta los domingos, no ha tenido vacaciones nunca. Entraba sobre las ocho y pico de la mañana y volvía a las diez y media u once de la noche. Así pudo darnos estudio a los cinco hermanos. Vivíamos en un barrio de Santurce que se llama Mamariga, donde vinieron las oleadas de emigrantes a partir del 52, un barrio muy poblado y pobre.
"La casa era la más antigua de Mamariaga,con paredes de medio metro y una huerta preciosa, donde había higueras enormes, melocotoneros...donde los críos del barrio pasábamos horas y horas. Subíamos muchísimo al monte a explorar las cinco o seis cuevas del monte Serantes, con escobas que hacían de teas. En mi infancia lo pasé en grande. Fuí feliz, feliz, feliz.
"Hasta el ingreso al bachillerato estuve en una academia y a los siete años, nada más hacer la primera comunión, fui al colegio de Santa María. Recuerdo que iba vestido con el mismo traje de la comunión, que era de almirante, azul marino; le quitaron los adornos y con él entré. Éramos una familia obrera; mi abuelo procedía de un pueblo navarro cercano a Estella, se llamaba Román Martínez y luego vino a trabajar a Altos Hornos de Vizcaya. Por cierto que, cuando le faltaban tres días para jubilarse, le atropelló una locomotora de las que llevan el mineral y lo mató.
"El colegio de Santa María era el más señorito de la margen izquierda de la ría, lo dirigían los hermanos de la Instrucción Cristiana, lo "menesianos", porque el fundador fue Jean Marie de Lammenais, hermano de un enciclopedista, precisamente, un bretón, de Saint-Malo. Pasé con ellos doce años, hasta el preuniversitario. En el colegio tuve días buenos y días malos. Nos castigaban mucho, sin comer, o te hacían ir a las siete de la mañana en pleno invierno, cuando la entrada era a las nueve. Imagínate desde Mamariga, que está en el monte, andando hasta Santurce y luego ir a Portugalete, muchas veces con medio metro de nieve. Las enseñanzas que me dieron no me sirvieron absolutaente para nada. Hice el bachillerato con asignaturas amadas y otras odiadas. Siempre fui muy bien en letras y muy mal, muy mal, en lo que se llamaba ciencias.
""Entré en la Universidad de Sarriko (Bilbao) para estudiar Económicas. Fue un fracaso. Fuí a Económicas porque mi cuadrilla iba allí. Los que salimos de Santa María o ibas a ingenieros, si andabas bien en matemáticas, o a económicas, porque no tenías otra cosa. De Letras no existía nada más que la Universidad de Deusto, de los jesuitas, pero estaba excluida por principio, era enormemente cara y en casa no había posibilidades económicas para eso, además exigían tener un promedio alto en el bachillerato, y yo había repetido preuniversitario. El resto de las carreras que podía hacer, no merecía la pena porque entrabas desde cuarto, como Náutica o Perito.
"Aprendí el chistu con un chistulari de Santurce que se llamaba Eguía, que era mayor pero cantaba muy bien, y luego fui al grupo de danzas Mendi-Alde, el único que existía en Santurce. Dio la casualidad que allí había un grupo de gente de ETA que captaba gente a mansalva, entre los boy-scouts y entre los del grupo de danzas. No sé por qué todo el que ha sido vasquista, nacionalista o no, siempre le ha gustado enormemente el monte. Es natural que conectara con ETA a través de los grupos de danzas, era lo único que permitía el Régimen de manifestación vasquista o de cultura vasca. Allí entraba todo el que tenía una conciencia abertzale o vasquista, o un interés, o un lo que sea..
"Entré en ese grupo de danza a los dieciocho años, y a los dos o tres meses vinieron a hablarme de si quería ser de ETA. Les dije que sí inmediatamente, claro. Llevaba poco tiempo en la Universidad de Sarriko, y allí conocí a un compañero que marcó toda mi vida. Txabi Echebarrieta. Yo no sabía que él estaba en ETA hasta que me lo encontré siendo yo un "liberado". Cuando entré en la organización, en octubre de 1.963, no sabía euskera: fui dos semanas a una academia de euskara en Seatao. Empecé en la primera semana de octubre de 1.967, y el día de mi cumpliaños, el 30 de octubre, me hicieron "liberado" de ETA. En mi casa ni se hablaba euskara ni lo sabían. Aprendí en la cárcel, me acuerdo de mi entrada en la organización porque pocos días después hubo una caída enorme en la margen izquierda de la ría y detuvieron al que me lo propuso, Juan Domínguez, presidente ahora del grupo ANV, que está en Herri Batasuna. Era de Mamariga y me conocía. A veces siento añoranza del monte y de aquel compañerismo. Todo fue muy sencillo. No dudé un momento. había que hacer algo".
”












isabel61 dijo
Sigo pensando lo mismo. La cantera de ETA, se encontraba y encuentra en el desarraigo o fracaso personal. Si entra en Deusto, igual hubiera estudiado lo que le gustaba y ahora sería profesor de la Universidad.
Esas referencias a no sabía lo que era Euskadi, mi padre era del PNV, pero no se hablaba de política en casa, demuestra que no se dió el caldo de cultivo político, ni era una actividad por tradición familiar.
Por favor, si no hablaban ni en Euskera y él tuvo que aprenderlo en academia.
Los padres, con mucho sacrifico le dieron una buena educación para la que al parecer no estaba bien dotado. Una vez fuera del sistema y con escasas luces, se "enganchó" a lo más cómodo. ¡Qué pena de juventud!.
Apuntaste el otro día a la Euskadi profunda y por ahí deben ir los tiros. La situación de aislamiento con el resto de España que aún tienen; por tradición, comodidad o por carácter ( lo viví durante quince días), debió de ser traumática para mucha gente.
Creo que en esa presunción de algunos de no haber tenido "mezclas" y considerarse más "puros" que los demás, radica el verdadero problema. Fíjate sino en la endogamia de la monarquía, los ejemplares que han dado para la historia.
Sitos.
23 Noviembre 2007 | 11:46