Buscando Respuestas (3ªParte) Proceso de Burgos.
Los Malos:
Francisco Javier Izco de la Iglesia: Condenado en el Proceso de Burgos a dos condenas a muerte y 27 años y 6 meses de cárcel. En la actualidad* se dedica al comercio de alimentación y milita en Euskadiko Eskerra. (Entrevista* octubre 1.981)
"Nací en Bilbao, al lado de la antigua cárcel., en 1.941, La madre era de Zamora y el padre de un pueblecito navarro, San Martín de Unx, cerca de Tafalla. Se conocieron allí porque la madre servía en una casa y el padre hacía de peón de campo. Eran doce hermanos y no tenían para todos. Emigró a San Sebastián y se casó con la madre.
"El padre hizo la guerra con los requetés de Franco y le dejaron tuerto de un tiro. Volvió de la guerra jodido con un ojo de cristal. Yo soy el segundo de los tres hermanos. En mi casa no se hablaba euskara, por supuesto, y no eran nada nacionalistas Muy religiosos, eso sí, más el padre que la madre. El padre todo lo interpretada a través de la religión. Se veía que no estaba de acuerdo con los que ganaron porque él era un derrotado, pero estaba más preocupado por la religión que por la política. Ya se sabe, ¡cuanta más miseria más miedo!
"Cortaba la radio cuando llegaba el himno nacional, y un tío nuestro que estaba con nosotros y que también había sido carlista en la guerra, siempre decía: "Sí, sí, mucho Cara al sol... y quietos en la cabaña".
"El padre trabajaba de portero en las escuelas de Achuri, en Bilbao, pero como no era suficientemente falangista lo echan y nos vamos a la calle. la imagen que yo tengo de chaval es la de estar completamente abandonado en la calle por no tener una casa donde vivir. Mi única comida era un bocadillo de cabeza de jabalí, un bocadillo largo que cogíamos en la plaza de San Antón.
"Fuímos a una casa de caridad que había enfrente de los jesuitas de Indauchu. Allí viviamos los cinco y de ahí el padre cogió un piso en la cuesta de Achuri, una habitación con derecho a cocina. O estabas a una hora determnada para no molestar a los dueños de la cocina, o estabas en la calle. Guardo recuerdos del hambre, de los grandes bocadillos. Una onza de chocolate y un pan muy largo. Y el pan duraba mucho. Sería porque el pan era más blando que la onza de chocolate, que tenía mucha arena.
"Una familia rica, muy falangista, me recogió y estuve en el colegio de los jesuitas de Bilbao, por un enchufe, externo, sólo unos meses. A mí no me iba, te tenían más o menos de caridad, me veían un chico guapillo, inteligente, que puede servir... De los jesuitas guardo muy mal recuerdo.
"Luego nos fuimos a Berango, a la casa de una maestra que consiguió el padre por medio de los curas. Ella vivía en Bilbao y nosotros hacíamos la comida y todo. Mi familia vivvía en Berango y yo me fuí con los Trinitarios de Algorta. Estuve muchos años, hasta que me puse a trabajar en una imprenta, éramos tres, y yo entré de pinche, doblaba papel y así luego aprendí algo de cajas y de máquinas.
"Yo me enrollo primero con la Juventud Obrera Católica (JOC) y luego en Algorta con los boy-scouts. Un club de montaña que lo dirigía un cura y tenía permiso del Obispado. Se daban charlas sobre humanismo, cristanismo, el servicio a los demás... De ahí se pasa al servicio al pueblo y de ahí al nacionalismo. Así voy conociendo la historia del pueblo vasco y voy tomando conciencia.
"Cuando me detienen la primera vez estaba estudiando Artes Gáficas, con una beca. De noche trabajaba en la imprenta Garay de Algorta. Yo hacía de correo de ETA antes de entrar en la organización. Me metieron en Bilbao, porque en Algorta después de las charlas había habido unas detenciones. Y entonces te viene el cabreo. Creo que entré en el 63 o 64, porque las Navidades ya las paso en la cárcel. La madre me pilla haciendo las maletas para marcharme de casa, dos días antes de la detención... yo lo que quería es ir al otro lado y seguir cursos intensivos.
"Mi hermano mayor sale del seminario de Derio porque hay una corriente de curas majos y sale para ser fascista, un militante, o casi, de Fuerza Nueva. Su frustración del seminario le aferró más a posiciones de extrema derecha.
"Mi entrada en ETA no produjo ningú rompimiento con el mundo religioso, porque había entonces unas corrientes católicas, cristianas más que católicas, que tratan de hacerlas práctica, de hacerlas reales. Éramos consecuentes con una forma depensar. Y eso me pasa a mí con más de veinte años. A través del scout estaba al servicio de la patria, es decir, Euskadi, y empecé a partir de ahí a sentir la injusticia que se cometía con nuestro pueblo. Y eso me pasa a mí con más de veinte años.
”










theo dijo
Sólo dos líneas para saludar y seguir con muchísima atención estas entrevistas... las historias que desgranas componen la Historia mejor que cualquier manual...
Muchas gracias!
22 Noviembre 2007 | 09:27