Tras los acontecimientos que han tenido lugar en Madrid en el que ha intervenido un grupo de ieología nazi, si no fueran tan graves los hechos serían de autentico esperpento nacional ya que, por si fuera poco la naturaleza violenta y fascista de estos grupos, se dá la triste circunstancia de que no sólamente son considerados autorizados en nuestro país sino que las Juventudes de Democracia Nacional, -el grupo protagonista de los hechos-, contaba con la autorización de una manifestación en el que su lema era, "Contra el racismo antiespañol, contra la inmigración". Desconozco si la competencia para dicha autorización entra dentro de las funciones del Ayuntamiento, de la Comunidad de Madrid o de la Delegación del Gobierno, pero, como muy poco, podría ser calificado de incompetente total el responsable de la misma y exigirle su inmediata dimisión.
Dá la impresión de que en nuestro país ni aprendemos del pasado ni del presente, y así será difícil que avancemos en paz en el futuro. Es inadmisible que pueda autorizarse una manifestación de estas características, pero lo es aún más que estos grupos neonazis sean considerados como legales y se permitan campar libremente a sus anchas. ¿Acaso no han dado mil y una muestra de su carácter violento y extremista...no resulta cierto que han causado más de un apaleamiento, destrozos y asesinatos?.. Si es así, ¿Cómo se persigue e ilegaliza a los colectivos violentos en el País Vasco y, sin embargo, se permiten estos?..¿Acaso hay una violencia blanca permitida y otra negra perseguible?..No sería descabellado exigir a quien corresponda que se nos diesen respuestas a estas preguntas.
Aún tenemos recientes en nuestras retinas las imágenes de un vándalo atacando salvajemente a una inmigrante en el metro de Barcelona, y aún resuenan en nuestros oídos las palabras de otro inmigrante denunciando el apaleamiento y posterior atropello por un grupo de cinco skin heads que, al grito de ¡Viva España!, le atacaron en la población de Las Rozas, próxima a Madrid. ¿Cuántos actos como estos y cuantos asesinatos como el de esta mañana habrá que soportar para que se ponga remedio a ellos?
En el año 2.003 se publicó un libro titulado "Diario de un skin" en el que un periodista, Antonio Salas, nos narraba sus peripecias tras haber logrado infiltrarse en uno de estos grupos. Algo que pudo conseguir realizando un contacto previo en internet, -lo que dá idea de la impunidad y libertad de movimiento de estos grupos-, y posteriormente a través de un miembro de Ultrasur. Más tarde tuvo que abandonar su investigación debido a que fue delatado por un policia. Veamos un par de párrafos:
"Madrid, enero de 2003"
"Apreciado «camarada» Carlos:He recibido tu e-mail, y comprendo tu enojo. Imagino que habrás sentido muchas cosas al leer mi Diario de un skin, y descubrir que quien creías un camarada nacionalsocialista era en realidad un periodista infiltrado. Puedo comprender tu decepción, tu indignación y hasta tu ira. Pero tú y yo compartimos muchas cosas y sabes mejor que nadie que todo lo que cuento es absolutamente cierto. ¿Cuántos años hace que eras skinhead? ¿Seis, siete, ocho? ¿Y en todo este tiempo note habías dado cuenta de cómo os manipulaban? Ya sé que te ofende que compare a tu amado movimiento skin-NS con una secta, pero eres un joven inteligente y sé que ahora tú también intuyes que tal vez la comparación no sea tan desacertada. En tu email sólo me dices que has decidido distanciarte del movimiento tras la publicación de mi libro. Imagino que ahora estarás pasando una «crisis de fe» en tus convicciones nacionalsocialistas, una tormenta mental. Casi puedo sentir tu angustia al replantearte todo lo que has creído durante estos años, al sospechar que tus admirados ideólogos tal vez han estado manipulando tu lealtad y la de tus camaradas. Pero los nazis reivindicáis el revisionismo. Pues ahora yo te invito a que revises el nacionalsocialismo y el movimiento skinhead."
"Tal vez no te consuele, pero no has sido el único. En estos días posteriores a la publicación del libro, estoy recibiendo infinidad de correos electrónicos de nazis, skins y fascistas. La mayoría son para insultarme o amenazarme, pero cada día me están llegando más cartas y correos electrónicos de jóvenes skins veinteañeros, como tú, que tras leer mi Diario han decidido apartarse del movimiento. Estoy seguro de que muchos de ellos, de vosotros, no renunciaréis a vuestras creencias paganas, o al honor, la tradición o el nacionalismo, pero al menos ya no seguiréis, como borregos disfrazados de lobos, las órdenes de los cobardes que se ocultan tras las peñas ultras, los partidos políticos, las asociaciones culturales, o las distribuidoras discográficas o bibliográficas, que sólo ambicionan vuestro dinero, vuestros músculos y vuestra devoción."
A finales del mismo año Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, publicaba "Los crímnes del odio" y realizaba unas declaraciones: "En España se cometen más de 4.000 agresiones al año protagonizadas por grupos neonazis y fascistas dirigidas contar inmigrantes, indigentes, homosexuales, prostitutas y jóvenes de diferente aspecto".
Denuncia que, "se han detectado agresiones y presencia de esos grupos en más de noventa ciudades españolas, repartidas entre todas las Comunidades Autónomas. Nadie puede sentirse libre de los crímenes del odio." A la presentación de su libro asistió el abogado Marcos González de la Serna, el abogado del Movimiento contra la Intolerancia que trabajó, durante los cinco años anteriores, en cuatro casos de asesinatos realizados por grups neonazis. Para González de la Serna, las instituciones no estaban dando la talla, "el problema es que falta una respuesta fieme por parte de la administración y el deseo de profundizar en estas investigaciones." Creo que al día de la fecha, existe un grupo de la polícia dedicado a este tema concreto, haría falta saber el número de sus integrantes, los recursos de que dispone y los resultados obtenidos que, por lo que se ha visto en Madrid no deben ser extraordinarios.
Lucrecia Pérez, Ricardo Rodríguez, David Martín, David González, Aitor Zabaleta o Jimmy Dnombele son nombres con una cosa en común. Todos fueron asesinados por grupos nazis. Son los nombres medáticos pero son muchos más los que no se han atrevido a denunciar, porque son inmigrantes o porque tienen miedo.
A David González lo asesinaron delante de 200 personas de una paliza. Los agresores eran ocho o diez. Llevaban la cabeza rapada y signos neonazis visibles, además de cantar himnos propios de esta ideología. Sin embargo, a pesar de los testigos, cuatro meses más tarde no había un solo detenido. Una vez ocurrido el asesinato se pretendió hacerlo pasar por un ajuste de cuentas, como una disputa entre jóvenes.
En el juicio seguido para esclarecer el asesinato de Aitor Zabaleta, Manuel Iglesis, jefe del Grupo de Urbanos Violentos de la B.I. de la Policia nacional, declaró que Ricardo Guerra, principal sospechoso, era un "neonazi extremadamente violento". "Ricado Guerra es un skin, nazi, bastante violento. Actuó en Moncloa y tuvo varias detenciones. Siempre ha hecho uso de la navaja", subrayó el policía. Igualmente, señaló que había sido investigado tras el asesinato de David González.
Ricardo Guerra, finalmente, fue condenado a diecisiete años de carcel. Durante el juicio reconoció la pertenencia de cuatro navajas y dos machetes, uno de ellos con puño americanno.
Vistos los precedentes no resulta extraño lo ocurrido: tenemos en nuestro país grupos neonazis y fascitas violentos que apalean y asesinan. Ellos son los primeros culpables pero sería conveniente recordar algo: La responsabilidad de los clubes de futbol que acogen en su seno a grupos ultras, los personajillos y falsos historiadores que tergiversan la historia ocultando o suavizando los hechos realizados por los nazis y fascistas, y muy especialmente, los periodistas, líderes de opinión, políticos y sus partidos que, con su irresponsables manifestaciones o escritos y la bajeza moral en la que llegan a caer en el juego político, alientan a toda esta banda de desalmados asesinos. Como ya dije en alguno de mis posts, aquí tambien se dan los asesinos de guante blanco.
Se hace necesaria imperativamente la desmantelación de todos estos grupos y proceder a su ilegalidad jurídica, tal como se hace en el País Vasco con otros grupos violentos. Antes de que sea demasiado tarde y nos ocurra lo que nos advertía Martin Niemöller.