Politización y retroceso de la lengua vasca (2)

El desprestigio de la lengua vasca se fue agudizando a lo largo del siglo XVIII. Excluída de los ambitos de poder y reducida a los espacios familiares y laborales, empezó a verse como un obstáculo a la hora de medrar en la Administración, en la Iglesia o para emigrar, por lo que algunos sectores empezaron a tomar mediads para erradicarla de la vida pública. Desde épocas bastante temparanas se conocen disposiciones tomadas por algunos pueblos para evitar que los niños hablasen y menos aprendiesen en vasco. El agente castellanizador más importante fue el maestro, al que se le encargaba la misión de que los niños, que accediesen a la escuela monolingües en vasco, dejaran de hablarlo y aprendiesen el castellano. El método del anillo para lograrlo, mezclaba la insolidaridad, la delación y el castigo, todos ellos recursos poco edificantes y educativos. El primero que era sorprendido hablando en vasco recibía la infamante pieza y tenía que entregarla al compañero que había cometido la misma falta. El anillo pasaba de mano en mano y el último depositario recibía el castigo.
Por lo demás, la política de los Borbones en materia lingüística es bastante clara, reservando el castellano como lengua de cultura y Administración y poniendo los medios para la desaparición de las demás, pués se entendía que la unidad política pasaba por la unidad idiomática. Al sur de los Pirineos, la politización de la lengua en las últimas décadas del siglo XVIII y promeras del XIX era evidente. Vinculada a las instituciones forales y a la hidalguía universal la lengua vasca se vio sumida en un cruce de ataques y apologías a cual más disparatada. En 1.802 la lengua vasca se había convertido en un argumento político de primer orden, por lo que entre esta fecha y el inicio de la guerra napoleónica se produjo una ofensiva intelectual sinprecedentes en la que se mezclaron argumentos filológicos y políticos antiforales.
En el proceso de dignificación de la lengua vasca hay que señalar a Wilhelm von Humbolt, fundador de la Universidad de Berlín introduce en Vasconia la conceptualización romántica y pronacionalista vinculada a la lengua y el volksgeist. Su gran prestigio y autoridad científica contribuyeron a difundir la imagen de una comunidad vasca depositaria de un idioma y espíritu nacional propio.