Lecturas Ejemplares ( XLI )
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Almansa Fernández, Juan. Fusilado (Ilegalmente): 18/03/40 In Memoriam (63) |
Con este último artículo de la serie pongo punto y seguido a la misma, que será continuada en próximas entregas siempre haciendo énfasis en la Memoria Histórica por la obligación que tenemos todos de recordarla; pero no como interesadamente nos la contaron los vencedores militarmente en la guerra civil sino como realmente fue, ya que así nos armaremos moral y políticamente para afrontar el futuro y, algo fundamental, rendir homenaje a todos los que sufrieron y murieron a consecuencia del levantamiento militar que sumió a nuestro país en un baño de sangre que se prolongó más allá del fin de la contienda y condenándolo a permanecer cuarenta años en el pozo de la Historia..
Hemos visto la formación del sustrato ideológico – puro fascismo – de Falange Española y lo hemos conocido en boca de sus dirigentes más cualificados y de los inductores primigenios de este pensamiento totalitario; hemos conocido el vacío de poder dentro de ella tras la desaparición de José Antonio, la lucha entre sus facciones para controlarla y cómo Franco, primero, se sirvió de ella para ejercer una criminal represión en la zona tomada por los rebeldes y, posteriormente, tras el Decreto de Unificación, tomar el mando de la misma y usarla como excusa de un imaginario político para su régimen dictatorial. No menos interesante ha sido la posibilidad de conocer – igualmente, en boca de sus autores – el deseo de expansión imperialista que animaba a estos tristes personajes - solamente olvidado tras la derrota del Eje - y la estrecha relación que existió entre la Falange, Franco, y la Alemania del Holocausto nazi y la Italia fascista. Igualmente, hemos podido leer en los artículos titulados como “Prosa Imperial”, el sentimiento de “clase superior” que animaba a los rebeldes y su odio hacia la clase trabajadora.
Desde siempre he sentido una reacción muy especial, incalificable, intensa, ante la presencia de la muerte, esto para mí siempre fue algo muy serio. No por la visión del cadáver ante mí – jamás he podido contemplar uno - sino por lo que ésta significa ya que tras la muerte se esconde un proyecto de vida malogrado; de ilusiones y de soledades, de alegrías y de llantos, de esperanzas y de momentos de amor, de sentimientos ante el roce de la piel del ser querido; de esfuerzos y de trabajos, de amorosas atenciones y preocupaciones vigilantes de una madre, .... En fin, de todo lo que vosotros y yo somos, y cuando esto se pierde, ... ¡Se acaba todo esto! No existe ningún Paraíso, ni de huríes ni de ángeles.
Es esta presencia de la muerte siempre presente y de sus secuelas durante la guerra civil y la dictadura la que conturba mi ánimo y me hace clamar por la Justicia. Si, aquellos hombres desgarrados por la pólvora y la metralla o frente a los pelotones de fusilamiento no podemos olvidarlos, menos aún lo que dejaron tras de sí. Más de cuatrocientas mil personas cruzaron penosamente y en invierno los Pirineos, mientras eran perseguidos por los bombardeos de los rebeldes; decenas de miles dejaron sus vidas en campos de concentración nazis o de África, en las estepas rusas o en los frentes centro-europeos, en el “maquis” o en la lucha clandestina, pero hay otras víctimas que deben ser recordadas: las secuelas que todo esto dejó entre la población civil de los derrotados por las armas.
Viudas y huérfanos condenados a vivir entre los “vencedores” – algunos de ellos, asesinos de sus padres y maridos – estigmatizados y señalados como rojos, sufriendo y padeciendo vejaciones físicas y psíquicas, condenados al hambre por la pérdida de trabajos y de derechos, saqueadas sus casas y sus bienes, obligados a la asistencia de oficios religiosos, saludar brazo en alto y cantar el “Cara al sol” tragándose las lágrimas, perdida las alegrías, viviendo en silencio y con el miedo siempre presente en su corazón. Y, de toda esta pobre gente, como siempre los más débiles, las victimas más inocentes, ... los niños.
¿Cuántos de ellos, amig@s míos, sufrirían las consecuencias de la derrota de sus padres? ¿Cuántos de ellos morirían por hambre o por frío, por enfermedades, por abandono o por las carencias en aquel país devastado, mucho más para los perdedores? ¿A cuantos se les torció la vida en el mismo instante del fin de la guerra? ¿Cuántos futuros médicos, arquitectos, ingenieros, intelectuales perdió el país; a cuenta de quién cargar aquella generación perdida? Lamentablemente, estamos acostumbrados a la vista de las imágenes de la guerra, de los refugiados y de la muerte en cada rincón de la tierra, ... ¿Seremos, acaso, tan mezquinos que olvidaremos lo que nos pasó a nosotros no hace tanto tiempo? Es para toda esta gente por la que os solicito un instante de misericordia hacia ellos, fuera de todo color político, un ejercicio de empatía que nos haga comprender lo que la derrota les supuso y que las heridas no pueden ser cerradas hasta que no se les guarde la justicia histórica que se merecen.
Para nada se me oculta que en la zona republicana hubo miedo, represión y asesinatos, pero tan miserable resulta equiparar esto con lo que tuvo lugar en la zona rebelde como el acto en sí del golpe militar, causante de tanto sufrimiento y duelo. Lo primero fue un acto defensivo, de reacción ante la sublevación y el terror que esta llevaba a la zona conquistada, de desesperación ante los bombardeos por la Legión Cóndor y la aviación italiana, de castigo a la “quinta columna”, y siempre llevado por elementos incontrolados y cuya duración se limitó en el tiempo.
Lo segundo fue un acto de estrategia de guerra impuesto por el Cuartel General de los sublevados desde el primer momento del golpe militar y que no acabó con el fin de la guerra. Fue una política de terror generalizado para eliminar a todo simpatizante de la república y que hubiese ocupado un puesto en la administración, en los sindicatos o que hubiese pertenecido a un partido político. Había que borrar, a sangre y fuego, todo lo que significaban los valores republicanos y el mayor ejemplo de esto fue la criminal represión que sufrieron los docentes - maestros, profesores y catedráticos – genuinos representantes de estos valores y correa de transmisión de los mismos hacia sus educandos: los niños y la población más desprotegida económicamente.
No nos debe conformar con gritar nunca más. Hay que decir bien alto un ... ¡Basta Ya!
Basta ya, de tanta tergiversación y de mentiras por parte de lo que nos cuenta la historia oficialista y por todos estos representantes del revisionismo histórico, que no son otra cosa que unos nostálgicos de aquel régimen criminal. La verdad no solo son mis palabras, la verdad está en las palabras mismas de los actores de aquellos hechos, las mismas que reproduzco en mis artículos y esto es algo que ningún revisionista pueda negar. Como tampoco pueden negar que el informe de un cura local, indicando que determinado vecino no asistía con frecuencia a misa, le podía llevar ante un pelotón de fusilamiento. Así se las gastaban aquellos “patriotas defensores del orden y de las virtudes hispanas”. Como tampoco pueden negar la presencia de miles de fosas comunes repartidas por todo el país y que desde hace 70 años guardan los restos de decenas de miles de fusilados, y que son los testigos de cargo más implacables de los crímenes del franquismo.
Es por ello, que estos neo-franquista se oponen a la Ley de la Memoria Histórica y tratan de hacer desaparecer los vestigios de la represión – como ocurrió en Valencia, con Rita Barberá, y en otros lugares del país -. Saben que, de salir a la luz todos estos restos, se les acaban los argumentos sobre “la barbarie roja” y se ponen en evidencia los crímenes de Lesa Humanidad que cometieron sus admirados golpistas.
Por último, quisiera poneros en antecedentes de cuál será el contenido de mis próximos artículos. Posteando con nuestra amiga Isabel, nos referimos a “los otros”; Pues bien, me referiré a algunos de esos “otros” cuyo conocimiento y sus vivencias podrán hacernos un nítido dibujo del imperio de terror que trajo consigo el régimen franquista. Espero que, como los precedentes, gocen de vuestro interés.
”










Rosana dijo
Joseee, amigo, ya me extrañaba tu ausencia , espero todo bien
una abrazo, espero leerte pronto
gracias por siempre darte una vuelta por mi espacio, sinceramente gracias
23 Junio 2007 | 01:02 AM