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Aliaga Mena, Gastón. Fusilado (Ilegalmente): 02/04/41 In Memoriam (59) |
Fascismo español (Conspiración (4)): Movimiento nacional.
¿Se puede entonces aceptar la versión de Haartman? En líneas generales creemos que sí: las cartas escritas a Hedilla en 1.947 no logran escapar a la acusación de haber sido escritas con el deseo de ayudar a Hedilla. Algunos elementos de estas cartas confirman la tesis del finlandés. La tesis de venero es destruida en parte por los testimonios que el mismo venero ofrece. Y gran parte de sus afirmaciones confirman las declaraciones de haartman. Los hechos citados y aducidos por venero no sólo contradicen su propia tesis sino que únicamente son comprensibles si se acepta la versión de Haartman, según la cual las instrucciones que dio Hedilla fueron las “de detener a los tres principales conjurados”.
Haartman parece hombre de convicciones políticas bastante simples. Soladado profesional, mercenario ara quién la lucha en España ofrecía, además del aspecto anticomunista o antirruso, el cra´cter de gran aventura. Ya había participado en la primera guerra mundial; tras su aventura española luchó contra los rusos en 1.940, y durante la segunda guerra mundial era agregado militar en la embajada de Finlandia en Madrid en época en que su país era aliado de la Alemania Nazi. No muestra en su libro tendencas partidistas hacia ninguna facción rebelde, ni interés por los matices políticos españoles. Su relación con los incidentes de salamanca parecen ajenos a su intereses particulares Haartman se casó con una española y no quiere hacer declaraciones sobre los asuntos de la guerra de España. Su actuación en salamanca no fue un secreto. El corresponsal en aquel momento de la agencia norteamericana Associated Press, Charles Foltz Jr., escribió en 1.948: “Hedilla movilizó varios cientos de falangistas y los dirigió a atacar los cuarteles que estaban en manos de la facción enemiga (..) Haartman, soldado de fortuna, vino a mi habitación en el Gran Hotel, tarde ya, en la noche del 17 de abril, para decirme lo que había sucedido.
Peter Kemp, un joven inglés que luchó con la fuerzas de Franco, también conoció a Haartman, del cual escribió: “ (..) Luego se mezcló en el complot de Hedilla siendo arrestado y privado de su mando. (...).
La versión ofrecida por Haartman en 1.939, sin interés directo político español, parece la versión más aproximada a la verdad. Hedila, viendo su poder político amenazado y temiendo un ataque de sus enemigos, tomó la iniciativa enviando a Haartman y a los falangista de Pedro Llen contra el local de la Junta de Mando y los cuarteles y contra sus tres enemigos. La misión de Goya era una misión ofensiva. Esta versión concuerda con el “estilo” (*) de la Falange, con el carácter de Hedilla, tal como queda retratado por Venero, y con el pasado de Goya, abundantemente referido en la biografía de Hedilla.
Existe otra posible explicación de los acontecimientos del 16-17 de abril. Es admitir que Pagés Guix tiene razón y Hedilla actuaba con el conocimiento y el consentimiento del Cuartel general de Franco. Si esta teoría refleja la verdad, hay que pensar que cuando Hedilla fue al Cuartel General la mañana del 16, después de su desalojamiento de la Junta de Mando por sus enemigos, llegó a un acuerdo con Barroso sobre un plan de acción. Sus llamadas telefónicas al Cuartel General aquella noche tendrían por propósito simplemente la coordinación de sus actividades con las del Cuartel General, si se acepta esta hipótesis, entonces se puede admitir que el Cuartel general sabía que Haartman y los cadetes iban a venir de Pedro Llen. Intervino en el incidente – los dos muertos – y Franco tuvo en sus manos algo que podía utilizar contra Hedilla. El Decreto de unificación era una sorpresa para Hedilla; no supo reaccionar frente a una situación no prevista en las instrucciones que había recibido de José Antonio. Cuando Franco le ofreció un puesto destacado en la nueva y desfigurada Falange rehusó. Franco, el militar, no admitió la desobediencia.
Hedilla, sin embargo, pudo considerarse traicionado por dos razones: 1) Los acontecimiento fueron deciddos de antemano entre Hedilla y el Cuartel general. Hedilla no pudo ser considerado el único responsable de los muertos provocados por la acción acordada, conocido por Francisco Franco, Nicolás Franco, Serrano Suñer, Barroso, etc.; 2) Como señala Venro, aunque Hedilla fuera moralmente responsable de los muertos no lo pudo ser legalmente. “ ..Todo lo imputado, aún en el caso de ser cierto, era una cuestión de régimen interior de la Falange (...) Las más duras sanciones disciplinarias impuestas por jerarquías de la Falange desde el comienzo de la guerra, no habían sido discutidas por la autoridad militar constituida”.
Este argumento perdió significación en cuanto Franco adoptó la posición de considerar legal de la destitución de Hedilla el 16 de abril. Pero Franco llegó a esta posición más tarde. Puede que este razonamiento sea la base de la demanda de “reparación” de Hedilla.
El día 25 de abril, Hedilla desapareció de la historia de España y entró en la leyenda. En España fue mencionado raramente su nombre. Fuera de España corrieron extravagantes que probaban que nadie se atrevió en España a hablar del segundo jefe nacional de la Falange, ni de los acontecimientos de Salamanca.
Cuando terminó la guerra, escritores tan cercanos ideológicamente a os rebeldes como Brasilach y Bardeche, no pudieron averiguar lo que había pasado en Salamanca. Estos simpatizantes de Franco escribieron en 1.939: “Tabú. .. Se trata , en efecto, de un tema tabú. Sabemos solamente que en la primavera de 1.937 una especie de complot fue descubierto, dirigido, parece ser, contra Franco. (..) Hedilla fue detenido y condenado a muerte. Se dice que la intervención personal de Mussolini le salvó la vida. (...) casi nada del asunto fue conocido exteriormente”.
(*)Cuando la Falange fue sacudida por una querella entre jefes, en el momento de la partida de Ledesma de la Falange en los primeros día de 1,935, la idea de los falangistas era un arreglo por la violencia. Francisco Bravo escribe: “ ... José Antonio evitó que alguno de los nuestros, excitado por los ataques injustos del fundador de las JONS (Ledesma), le pegase un tiro”.
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Jose, gracias por darte siempre una vuelta por mi espacio, hoy dedicado a uno de LOS grandes de tu patria . FG. Lorca
un saludo
Gracias a ti, amiga, por ese bello detalle.
Un beso.