|
Albiach Chiralt, Antonio. Fusilado (Ilegalmente): 20/08/40 In Memoriam (47) |
Fascismo español (Ejército de Franco): Ejército.
El ejercito de Franco era el ejército de África ... Las tropas Regulares indígenas y el Tercio de voluntarios o Legión extranjera.
Estos constituían en gran parte una fuerza extranjera, no española. Ni siquiera la más desenfrenada imaginación puede pretender hoy (como algunos hicieron durante la guerra civil) que los moros eran españoles. La Legión tenía sin duda alguna muchos españoles en sus filas; pero fue a pesar de todo, una fuerza extranjera a la vida española y sin derecho legal a entrar a la península. Ambas fuerzas constituían un ejército invasor.
Los hombres que se levantaron en la rebelión de julio de 1.936 estaban formados en la guerra de África. Sanjurjo, Mola, Franco, Yagüe, eran todo oficiales que habían hecho su carrera militar en lucha contra los moros. El salvajismo que caracterizó los actos de los militares españoles durante la guerra civil fue simplemente la aplicación en España de los principios básicos de guerra prcticada en África durante años por los jefes de la rebelión, guerra en que todos los prisioneros eran fusilados y a menudo mutilados. Hay aquí una descripción interesante de uno de los incidentes, que tuvo lugar en 1.920, en las filas de la Legión: “Pocos momentos después, llegan a la posición las otras unidades; el pequeño Charlot, cornetín de órdenes, trae una oreja de un moro, “lo he matado yo”, dice enseñándosela a los compañeros. Al pasar el barranco vio un moro escondido entre las peñas y encarándole la carabina, le subió el camino junto a las tropas; el moro le suplicaba: “¡Paisa no matar! ¡paisa no matar!” No matar he marchar a sentar en esa piedra, y apuntándole descarga sobre él la carabina y le corta la oreja que sube como trofeo. No es esta la primera hazaña del joven legionario”
El autor de estas líneas, el orgulloso comandante del “pequeño Charlot”, fue Francisco Franco, entonces simple comandante. El párrafo anterior fue impreso en 1,922 pero cuando el libro fue reeditado en 1,939, los censores del “caballero cristiano” decidieron prudentemente censurar al “caballero cristiano mismo”.
La brutalidad de la guerra de África – ejemplo de guerra colonialista – queda puesta de manifiesto en una fotografía publicada por primera vez en el libro Memoires d`Abd-el-Krim (París, 1.927). En esta foto, legionarios de Franco con cabezas de moros decapitados por los legionarios fue reproducida en el periódico fascista milanés Il Corriere della Sera, el 13 de enero de 1.938, como ejemplo de las atrocidades cometidas por los republicanos. Posteriormente, fue publicada en el periódico falangista F.E. de Sevilla el 23 de enero de 1.938, bajo el titular “Monstruosidad roja”. En el libro de Italo Subliotti, Europa svegliati se leía: “Un documento de barbarie salvaje: milicianos rojos mostrando las cabezas cortadas a los nacionales. La fotografía fue encontrada en la camisa de un miliciano hecho prisionero”. Esta grosera mistificación fue denunciada por los servicios de información del gobierno republicano.(..) Esta denuncia no impide que la mistificación vuelva a reproducirse en el libro de Tomás salvador, La guerra civil española en fotografías (Barcelona, 1.966) (..) El libro Marruecos, diario de una bandera, publicado en 1.922, cuyo autor es el comandante Franco, descubre que el general Franco consideraba el asesinato de prisioneros y la mutilación de los muertos enemigos como normal y encomiable. Este método de guerra fue el que los soldados y jefes del ejército de África, ya fueran europeos o marroquíes, practicaron contra el pueblo español.
Ramón Franco, hermano del general, ya elevó su protesta por los desmanes de la Legión en la península en 1.931 y estas mismas tropas de Regulares y la Legión fueron reclamadas por Franco para resolver el problema de la revolución de octubre de 1.934.
Las pocas referencias que hace Ramón de su hermano Francisco, dan la impresión de que sus relaciones no eran buenas. Ramón Franco, antes de que llegase la República, ya quería reducir el presupuesto militar y aumentar el de instrucción pública: “Nuestros gastos militares actuales: Ejército, Marina, Guardia Civil, Casa militar del rey, acción en Marruecos, son cinco veces mayores que nuestro exiguo presupuesto de Instrucción Pública, del cual una gran parte queda distribuida en asociaciones religiosas. Mientras subsistan estas cifras, España no saldrá de su estado actual de apatía y barbarie ...”.
“Mándese a Marruecos los militares de oficio. No se ventila allí ningún problema nacional que exija el sacrificio de sangre española”.







Copio y Pego desde el diario: La República (www.larepublica.es)
.......................................................................................................
Carta de uno de los asesinos de Lorca relatando el fusilamiento
"Abrazaba los brazos al cielo, pedía clemencia...¡cómo nos reíamos!"
00:49h. del Jueves, 7 de junio.
Carta íntega de Manuel Luna a Melchor Fernández Almagro
Muy señor mío y correligionario: Ayer estuve en la embajada y saludé al sr. Lequerica y al sr. Zulueta. Allí encontré a mi amigo el dr. Marañón y salimos juntos. Estoy algo enfermo y quería que me reconociera. Fuimos a su casa de Passy. Yendo en el Metro, sacó un número de “La Vanguardia” del bolsillo y me dio a leer un artículo de V. -“Genealogía de los rojos”- que me ha entusiasmado. Me dijo que le había gustado muchísimo, que le servirá de base y argumento para un trabajo suyo de los que envía a “La Nación” de Buenos Aires. Agregó que tiene V. toda la razón, que todos los izquierdistas de España han sido siempre unos criminales sedientos de sangre y no otra cosa, que el liberalismo, el republicanismo, el socialismo y el acratismo en España no han tenido jamás una sola figura y solo tontos explotables y bandidos explotadores, sin que haya habido entre ellos, desde los comuneros a Negrín, nadie digno de respeto o siquiera mención. Le repito que estaba entusiasmado con su artículo de V. y creo recordar que me dijo que había hablado de él con Lequerica y que éste fue de opinión de que debía ser reproducido por la prensa madrileña.
V. quizá no se acuerde de mí. Soy Manuel Luna, de los Luna de Antequera. Yo le conocí en Granada cuando era V. de las Juventudes Católicas. He vivido todo el glorioso movimiento primero en Granada, luego en Zaragoza y algún tiempo en Oviedo, después de la llegada de la columna de socorro gallega. En Granada me he distinguido bastante. Fui de los que asistieron, en una mañana de agosto, al fusilamiento, en el cementerio, ante las fosas abiertas, de setenta rojos, todos ellos bandidos, asesinos, criminales, violadores, incendiarios… Y gocé mucho, muchísimo, porque se lo merecían. Entre ellos estaban el presidente de la Diputación roja Virgilio Castilla, el ex gobernador rojo de Alicante Vicente Almagro, el alcalde rojo de Granada Montesinos (un médico), el ingeniero de caminos y ex diputado constituyente Santacruz, el ex alcalde de Granada Fajardo, el diputado Corro y otros más, médicos, catedráticos, abogados, ingenieros, procuradores, etc. Hicimos una buena limpia. Algunos días después cogimos al gran canalla de García Lorca -el peor de todos- y lo fusilamos en la Vega, junto a una acequia. ¡Qué cara ponía! Abrazaba los brazos al cielo. Pedía clemencia. ¡Cómo nos reíamos viendo sus gestos y sus muecas!Pertenecí a la ronda depuradora de Ruiz Alonso. Pero como le digo tuve que irme por asuntos particulares a Zaragoza y después a Oviedo. En ambas poblaciones ayudé también a la depuración. En Oviedo pasé un rato muy agradable viendo fusilar al miserable de Leopoldo Alas Argüelles, el hijo del repugnante Clarín. Ahora estoy en París y me río mucho viendo el miedo que tiene esta canalla francesa a los alemanes e italianos. ¡Qué diferencia entre nuestra gloriosa España nacionalista y esta Francia corrompida, podrida hasta los tuétanos! Por algo dice Marañón que aquí se ahoga y que está deseando verse en Madrid lo más cerca posible del Caudillo…
Volveré a Madrid pronto y espero hacerle en breve una visita en «Ya». Reciba el afecto de su amigo y paisano.
Fuente: http://www.larepublica.es/spip.php?article5718
.......................................................................................................
Amigo, me he quedado con insomnio y sin palabras para dibujar.
Un saludo muy afectuoso ¿o es afectado?
Amigo,
Gracias por tu aporte que enriquece mis pobres comentarios.
Como puedes ver por esta carta, la calidad moral de los rebeldes era absolutamente deleznable y retrata perfectamente su condición se autenticos asesinos.
El tal Lequerica, era el embajador franquista en París, colaborador de la GESTAPO y responsable de la captura por esta y fusilamiento posterior en manos de Franco de Companys y Zugazagoitia, entre otros. Más tarde estuvo en EEUU comprando (en el sentido literal) amistades para el reconocimiento y ayuda de los yanquees al régimen.
Comozco el enlace que me incluyes. Estuve en el Ateneo de Madrid el día en el que se presentó el nº 0 de este diarío digital.
Un saludo muy afectado y afectuoso.