Albert Reigada, Mariano. Fusilado (Ilegalmente): 27/04/40 In Memoriam (46)

Fascismo español (Sembrando vientos ): Movimiento Nacional

La verdad es que desde el primero de año de 1.937 los servicios de Prensa y Propaganda de Hedilla lanzaron una campaña de publicidad alrededor de la persona del jefe de la Junta de Mando. Cuyo título muchas veces fue recortado para dejarlo reducido a “jefe de la Falange”. En el cuadro de la lucha política de aquellos días le asistía el derecho de hacerlo, pero los enemigos de Hedilla obraban consecuentemente también al reaccionar contra la campaña.

El 25 de febrero, la Falange lanzó la publicación Fotos, Semanario gráfico de reportajes. Desde el primer número hasta la caída de Hedilla, la revista fue utilizada por la publicidad de Hedilla, hecho normal, pero que también irritó a los otros miembros de la Junta de Mando. Es verdad que Fotos también publicó artículos sobre otros jefes falangista; pero el artículo sobre el Jefe Nacional de Milicias tenía por título “veinte minutos con Agustín Aznar”, o sea, una ínfima parte de la 24 horas de Hedilla. Pepe Sáinz mereció un artículo de tres páginas, Sancho Dávila compartió dos con Ridruejo. Nadie tenía derecho a tanta publicidad como Hedilla. El error político no era, quizás, que la prensa falangista durante las semanas precedentes al 19 de abril hiciera más publicidad a Hedilla que a otros falangistas; el error estribaba en que hiciese más publicidad a Hedilla que a Franco y al ejército. Por eso, la edición del 17 de abril, con tan numerosas fotos de Hedilla, tenía que ser, la última publicación española que imprimiese su semblante. En los números siguientes ya no apareció ni su nombre.

En marzo y abril Hedilla recibió varios corresponsales extranjeros. El 11 de marzo a Farinacci y al general Canevari. Cantalupo, embajador de Italia escribió sobre ello: “ Farinacci no había dado señales de vida (...) sin embargo se hallaba en relaciones cotidianas con Nicolás Franco ... con Hedilla y con otros jefes de Falange (de izquierda) ... Farinacci realizaba también consultas con personalidades políticas españolas acerca de la organización de un Estado español corporativo (y parece que él aún ha confiado a la Falange la constitución bella y bien acabada de la España nueva). Pero tampoco de esto supo la embajada por el camino normal. Tan solo puedo decir una cosa: en aquellos días, Hedilla y otros falangistas (todos de izquierda y republicanos), vinieron a visitarme y en el curso de la conversación se opusieron enérgicamente al proyecto de restauración de la monarquía, especialmente con un rey extranjero”.

“Yo les tranquilicé desmintiendo aquella posibilidad. (estos se expresaron con claridad y se declararon enérgicamente contra Franco “reaccionario”. Ahora era la guerra civil pero con la ocupación de Madrid, éstos habrían hecho ver lo que era la Falange: siniestra, izquierda). A aquella conversación asistió el senador Barzini, enviado especial del Popolo d`Italia que quedó notablemente impresionado (por el valeroso carácter de aquellos hombres).

Es difícil suponer que estas observaciones imprudentes de Hedilla y sus amigos no llegaron por un conducto u otro a Franco.

Canevari publicó una entrevista con Hedilla en el periódico de Farinacci, Il regime fascista, que fue traducida y distribuida en España por los servicios de Hedilla. El artículo de Canevari apareció el 17 de abril en El pueblo gallego y el mismo día fueron publicados en el mismo periódico extractos de la entrevista que hedilla concedió a Paul Guitard, enviado del semanario de Doriot, L`emancipation nationale y que apareció en París el 3 de abril. Esta publicación concedía mucha importancia a la entrevista. La página estaba ilustrada con una foto de la cabeza de Hedilla de tamaño cuatro veces mayor al del retrato de cuerpo entero de Franco que se publicaba en la misma página.. Hedilla era presentado como “Chef de la Phalange Espagnole”. Además de en El pueblo gallego, la versión española censurada de esta interviú debió ser publicada en otros periódicos de la zona rebelde. Las versiones entre las versiones francesa y española son instructivas. En el priódico francés, pero no en el español, se puede leer: “Hedilla a succédè à José Antonio á la tête de la “Falange Española”; (..) Hedilla declaraba: “El Nacional-sindicalismo quiere suprimir totalmente los males que han sido causados al individuo, a la Nación, al Estado, por la democracia, régimen de partidos y de clases y parlamentarismo, de la “devaluación” de la jerarquía, de la debilidad y de la falta de respeto a la Ley .. Desde el punto de vista político, queremos un Estado fuerte, organizado militarmente, con leyes que se apliquen a todos los españoles y a todas las tierras de España”: “(El individuo) es portador de valores eternos, humanos, que nosotros respetamos íntegramente. Pero solamente es verdaderamente libre el que participa de una nación fuerte y grande ... Aquí una tarea es urgente: acabar con el marxismo. Haremos imposible la lucha de cases (..)”.

“Atacaremos sobre todo el gran capital”. “Emplearemos la riqueza en mejorar las condiciones de la vida popular”. “La propiedad privada será reconocida por nosotros, pero limitada a las posibilidades individuales, familiares y sociales. (..) Abolir los privilegios es nuestro fin. El trabajo deberá ser un derecho y un deber. (..) Haremos la reforma agraria de verdad. El Estado podrá expropiar sin indemnización a los malos propietarios. (..). Guitard planteó la siguiente pregunta a Hedilla: “¿Cuál es su posición, frente al Jefe del Estado, frente, sobre todo, a las otras Agrupaciones: Requeté, Renovación, Acción Popular?”.

“La respuesta fue clara: “Nuestro papel es el mismo. Somos la vanguardia. Defenderemos la nueva verdad de España. Respecto al Jefe del Estado: colaboración leal, total con los jefes militares”. Pero, ¿era realmente “clara” la respuesta? El original francés difiere del castellano. Dice: “La respuesta ha sido bastante clara”. Después de la respuesta “Nuestro papel (..) el periódico insiste, “¿con relación al Jefe del Estado? Un breve instante de vacilación. Colaboración leal, total con los jefes militares”.

La respuesta no era “clara” y Hedilla soslayaba el manifestar lealtad personal a Franco. Además Hedilla añadió estas palabras que podrían ser interpretadas como una amenaza:

“En los frentes hay cerca de 150.000 falangistas. En el ejército hay muchos jefes y oficiales naciona-sindicalistas. Con las milicias de otros partidos, colaboramos, sin reticencia, en el combate”. (En el original francés sólo hay 100.000 falangistas en el frente).

A continuación Guitard planteó la siguiente pregunta: “¿Cómo concibe la Falange el porvenir después de la victoria? ¿Reivindicará la totalidad del poder, o más bien la aplicación total de su programa?” Hedilla no elude ninguna cuestión: “Después de la victoria no queda otro remedio que imponer el orden nuevo nacional-sindicalista. Yo no creo que nadie intente, después de esta guerra, gobernar con fórmulas o combinaciones de otros tiempos porque lo llevamos en la sangre, José Antonio ha dicho que la Falange no solamente era manera de ser, sino también de pensar. (..) “El nacional-sindicalismo es revolucionario. Falange quiere la revolución nacional, lo que no es lo mismo que la contrarrevolución o la reacción. Falange será como ayer, como hoy, como siempre, con el sello que le imprimió José Antonio. “Así habló Hedilla, Jefe de la Falange”.

Según el discurso de Hedilla del 18 de abril aparecieron también artículos sobre él en la prensa alemana. Los originales de todas estas publicaciones llegaban, sin duda alguna, a manos de los servicios de Franco y no debía gustar ni a Franco ni a los representantes de los viejos partidos, que formaban la mayor parte de su “corte”.