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Aguilar León, Santiago . Fusilado (Ilegalmente): 14/06/39 In Memoriam (32) |
Fascismo español (Filosofía fascista (2)): Falange.
Jiménez Caballero, que comprendió la verdadera naturaleza del fascismo, y que por ser esencialmente un escritor y no un político, sintió la necesidad de confesar públicamente esa comprensión, declaró en 1.938:
“ La consigna de “Imperio” lanzada ... en los momentos más antiimperiales de España – los de la república social-demócrata del 14 de abril – pareció entonces una locura o desvarío de poeta. Pero nosotros los poetas somos, a fin de cuentas, los hombres más prudentes y sensatos de un pueblo. Ignoraban aquellos social-demócratas que el “Imperio” era la única fórmula capaz de superarles su lucha de clases. No ahora con los llamados regímenes totalitarios, sino desde que el mundo es mundo.
“Nosotros – los imperiales – no ignoramos en cambio que la lucha de clases es una realidad eterna de la Historia. Porque siempre ha habido débiles y poderosos, feos y guapos, tontos e inteligentes, cobardes y valientes. Y siempre existirá la lucha y el odio del miserable, del feo, del tonto y del cobarde contra el pudiente, el apuesto, el capaz y el hombre bravo.
“Sólo ha existido en el mundo un sistema eficaz para superar ese encono eterno de clases: y es: trasladar esa lucha social a un plano distinto. Trasladarla del plano nacional al internacional. El pobre y el rico de una nación sólo se ponen de acuerdo si es para atacar a otros pueblos o tierras donde puede existir riquezas o poderíos para todos los atacantes. El sentimiento de igualdad social que origina toda lucha de clases sólo se supera, llevando esa igualdad en el ataque a otros países que son desiguales a nosotros. Esa expansión de pobres y ricos de un país. contra otras tierras, es lo que constituye la motivación íntima del Imperio.
“No hay donde elegir: o se es comunista en el mundo o se es imperial.
“España sólo terminó sus luchas sociales del siglo XV con la expansión imperial, hacia África, América y Europa. (Nuestra unidad nacional no fue posible mientras no encontró horizontes expansivos).
“La Italia de Mussolini sólo fajó su unidad interna en vista de la intervención imperial en África y ante Inglaterra. Y así la Alemania de Hitler. Y el Japón actual. Y los propios Estados Unidos. Y el inglés de la reina Victoria. Y el francés de Napoleón, tras la Revolución francesa. Por eso es tan imprescindible para un pueblo que acepta la consigna de “Imperio” mantener una moral militar y escapar de todo peligro obrerista, jurídico, civilista, pacifista”
En el análisis del falangismo por Guillermo Díaz se lee: “Trata la Falange de transferir la lucha de clase del plano social, al internacional, empleando incluso, la terminología marxista: naciones burguesas y plutocráticas, naciones pobres y proletarias. De un tiro, se aspira a matar dos pájaros: se adormece el espíritu revolucionario, de lucha del proletariado, en el interior y, al mismo tiempo, se sirve el interés nacionalista, preparando el terreno para las empresas imperiales”.
García Venero, no ha comprendido la naturaleza del movimiento que defiende con tanta energía. No ofrece definición alguna al falangismo, aunque pretenda que se puede ser falangista sin ser nazi o pro-fascista.
No hay duda de que el documento conocido hoy como “Norma programática de la Falange” fue el resultado del trabajo de varias personas. Ledesma escribió a este respecto: “La hoja-programa fue elaborada por la Junta Política en la primera decena de noviembre de 1.934. Contiene 27 puntos, considerados desde entonces por los militantes como su evangelio político. Hizo su primera redacción Ledesma, que presidía aquel organismo y modificada luego por José Antonio en el triple sentido de mejorar las formas, hacer más abstractas las formas y de dulcificar, desradicalizar, algunos de los puntos. La hoja quedó así un tanto desvaída, llena de preocupaciones académicas, menos apta para interesar a las grandes muchedumbres de la ciudad y el campo. Giménez Caballero, que, como moembr de la Junta Política , asistía a las reuniones preparatorias para la redacción de este documento, protestaba con viveza de la inoportunidad de dedicarle jornadas interminables”.
A pesar de que el documento es el resultado de un trabajo de colaboración, es presentado siempre en las Obras Completas de José Antonio como parte de sus escritos. Es preciso advertir que el documento fue censurado en la versión impresa en España (no como documento de valor político, sino histórico) dejando solamente veintiséis puntos. El punto veintisiete fue suprimido.







paso a saludarte amigo , siempre con tus articulos tan comprometidos con tu realidad
hace mucho no te dejaba saludo. Espero todo bien
Rosana,
Gracias por tu visita y tus buenos deseos.
Un beso.