Adanero Martín, Balbino. Fusilado (Ilegalmente): 11/06/43 In Memoriam ( 16 )

Bienio negro. Revolución octubre (Represión):

Informe de Félix Gordón Ordás, ex ministro
de la República y diputado en Cortes por León.

Informe de Félix Gordón Ordás, ex ministro
de la República y diputado en Cortes por León.


La respuesta

A una tan clara petición de interpelación urgente y sin tener para nada en cuenta lo que acerca de ellas dice el nuevo Reglamento de la Cámara, recibí la contestación que transcribo:

A una tan clara petición de interpelación urgente y sin tener para nada en cuenta lo que acerca de ellas dice el nuevo Reglamento de la Cámara, recibí la contestación que transcribo: explanar su interpelación hasta que la información que mandó abrir hace tiempo el Gobierno en Asturias quede terminada para que le sea permitido a éste contestar sobre el conocimiento cierto de hechos oficiales probados. Espero que dentro de pocas oficiales probados. Espero que dentro de pocas sesiones me será posible avisar a usted para que pueda realizar sus deseos.

Atentamente le saludo.—A. Lerroux.—Rubricado.

Mi réplica

A esta carta contesté con la siguiente:

"El Diputado a Cortes por León.—Excmo. Sr. don Alejandro Lerroux.— Presidente del Consejo de Ministros.—Muy señor mío: Ayer recibí su atenta carta fecha de 15, en la que contestando a mi escrito del 12 en solicitud de una interpelación urgente sobre la represión en las provincias de Asturias, León y Palencia, me dice que difiere el aceptarla "hasta que la información que mandó abrir hace tiempo el Gobierno en Asturias quede terminada para que le sea permitido a éste contestar sobre el conocimiento cierto de hechos oficialmente probados", expresándome seguidamente su esperanza de que "dentro de pocas sesiones" le será posible avisarme para que pueda realizar mis deseos.

Pero hay dos hechos que me mueven a insistir cerca de V. E. reiterando mi petición de interpelación urgente, y son ellos: 1º Que es público el propósito de conceder vacaciones parlamentarias el día 21 del corriente hasta el día 8 de enero, lo que significa que solo existen, antes de que la vacación comience, dos o a lo sumo tres días hábiles de sesiones, una de las cuales quisiera aprovechar para el desarrollo de mi interpelación con el ferviente deseo de ver si por lo menos logro el efecto inmediato de que cesen los malos tratos a que están sometidos aún muchos presos; y 2º Que el día antes de haber recibido yo su carta de fecha 15, o sea el día 17, declaró V. E. en un discurso pronunciado en Sevilla, según las referencias periodísticas, que era pura fábula cuanto se dijera de violencias realizadas por agentes de la autoridad, salvo las necesarias para someter a las fuerzas rebeldes, lo cual me hace suponer que V. E. recibió, poco después de escrita su carta para mí, la información que esperaba de Asturias y que tal información es radicalmente opuesta a la que yo poseo y pretendo exponer en las Cortes para conocimiento nacional y para que se deduzcan las consecuencias que deban deducirse.

Sorprendente fue para mí que en la sesión celebrada en el Congreso de los Diputados el día 30 de noviembre dijera el Excmo. Sr. Ministro de Estado y de Marina, contestando en nombre del Gobierno al Sr. Marco Miranda, que los atropellos cometidos en la represión, de que pretendió hablar y no pudo ese Diputado, eran "hechos hipotéticos, que seguramente no existirán más que en la imaginación de los familiares" de las supuestas víctimas. Pero no fue sorpresa sino asombro lo que me produjo leer que V. E. insistía en la misma afirmación el día 17 de diciembre, o sea, al cabo de más de dos meses de haberse dominado por completo el movimiento revolucionario en toda España, incluso en las provincias de Palencia, León y Asturias. Se explican perfectamente esta sorpresa y este asombro míos, Excmo. Sr., porque me consta que al llegar a conocimiento del Iltmo. Sr. Director General de Seguridad, Sr. Valdivia, noticias de la ferocidad que empleaban determinados subalternos al servicio del comandante Doval para arrancar declaraciones a supuestos o reales participantes en los sucesos revolucionarios, ordenó el día 15 de noviembre al prestigioso inspector de Policía don Ricardo Adrover que fuera en visita de inspección y estudio a Oviedo de donde le obligó a salir el día 16 el citado comandante Doval enviándole un recado por conducto del agente señor Carlavilla, por el cual le amenazaba con meterle en la cárcel si no abandonaba aquella zona, cosa de que el Sr. Adrover dio cuenta al Sr. Valdivia al regresar a Madrid; porque me consta igualmente que desde el día 25 de noviembre se han estado recibiendo en la Dirección General de Seguridad noticias, enviadas por agentes de policía, de las tropelías de que se hacía objeto a los detenidos, y porque me consta, en fin, que en la madrugada del 30 del pasado al 1º del corriente mes de diciembre se personó el Iltmo. Sr. Director General de Seguridad en el Ministerio de la Gobernación y dijo al Excmo. Sr. Ministro, en presencia del limo. Sr. Subsecretario, las siguientes frases textuales: "Mire usted, Sr. Ministro, o se destituye a Doval, o yo presento la dimisión y además doy cuenta de todo lo ocurrido; yo no estoy dispuesto a hacer de Menéndez", a lo cual le contestó el Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación que no debía tomar determinación alguna, pues ya habían llegado a su conocimiento los hechos y estaba dispuesto a remediarlos, y sin duda a esto se debió el cese del comandante Doval en su puesto de dictador de Asturias. ¿Y cómo es posible que de estos hechos oficiales que conozco yo no tuviera noticias V. E., que hubo de firmar el mencionado cese, si bien se dice en él que el comandante Doval ha "llenado su cometido en forma meritoria"?