Aceña Orellana, Carlos. Fusilado (Ilegalmente): 24/06/39 In Memoriam (11)

Bienio negro. Revolución de octubre (Asturias):

Asturias tanto en el 32 como en el 33 es la primera provincia de todo el Estado en número de huelgas. En 1932 participan en la lucha huelguística 59.236 trabajadores asturianos y en 1933 se da un fuerte aumento llegando a participar 105.286 trabajadores.

En esos momentos hay en Asturias 70.000 trabajadores sindicalizados lo que da un porcentaje altísimo de su población asalariada; más del 50%. El núcleo que marca la pauta es el obrero, especialmente el minero.

Durante todo el año 34 se da unas escalada progresiva de la lucha. Octubre no surge de la nada. Luchas en Trubia, en la fábrica de cañones contra una reducción de plantilla. En abril, llega a haber 11.000 huelguistas en la cuenca minera teniendo tiroteos con las fuerzas represivas. En mayo se suceden los mítines y manifestaciones. El 1 de septiembre el grupo femenino socialista de Sama de Langreo, apoyado por mineros, muchos de ellos armados, se manifiestan contra «la guerra y el fascio». Da lugar a enfrentamientos y nuevos tiroteos, tomando parcialmente la población la Guardia de Asalto. Las mujeres vuelven a concentrarse en la Casa del Pueblo para iniciar una marcha que es impedida por una carga de caballos con el balance de un muerto.

Al día siguiente estalla la huelga general por la cuenca minera y la Duro-Felguera. Continúan los conflictos y el día 8 y 9 se da una huelga general total ante la «visita» e intento de concentración de la derecha más reaccionaria encabezada por Gil Robles, en Covadonga.

El fracaso de los alzamientos de Madrid y Barcelona fue vergonzoso; el de los mineros de Asturias fue épico, aterró a la burguesía y enardeció a la clase trabajadora de España. Los mineros y metalúrgicos de Oviedo, Gijón y otros pueblos y ciudades de alrededores formaban una veterana comunidad establecida desde hacía mucho tiempo, y que estaba sindicada en la UGT y la CNT desde 1.912. Tenían sus instituciones culturales propias, sus periódicos y sus cooperativas y, aunque las condiciones de trabajo en las minas eran malas, estaban mejor pagadas en relación a los de mas trabajadores de España. Habían conquistado todas esas ventajas por medio de huelgas tenaces que habían desarrollado en ellos un espíritu de solidaridad. La gran mayoría pertenecía a la UGT, aunque en Gijón, con su puerto, y La Felguera con su fundición de hierro pertenecía a la CNT. La rivalidad entre Oviedo y Gijón, entre Sama y La Felguera, era situación normal desde 1.931. Los comunistas captaron, por entonces, uno de los sindicatos de la CNT y las dos viejas organizaciones se pusieron de acuerdo contra el intruso. Esta nueva alianza fue facilitada por el hecho de que la CNT en Asturias estaba muy poco bajo el control de la FAI y de que Peiró era el que tenía más influencia. A no ser por ulteriores éxitos comunistas, la CNT provincial probablemente habría pasado a los sindicatos de oposición.

Por esta razón, cuando se creó Alianza Obrera bajo los auspicios de Largo Caballero, la rama asturiana de la CNT se sumó a ella. Entonces la política del Komintern cambió súbitamente, siguiendo las exigencias de la alianza franco-rusa, y el Partido Comunista, que hasta entonces había condenado todo contacto con los otros partidos, empezó a predicar la necesidad de un frente unido. Pocos días antes del alzamiento de Asturias, el partido Comunista dio su adhesión al mismo y la Alianza Obrera se convirtió en el frente Único, prototipo del frente Popular. Por una vez todos los partidos y organizaciones de la clase trabajadora española estaba unida.

El 5 de octubre comenzó el alzamiento en Sama con el asalto a los cuarteles de la guardia civil con cartuchos de dinamita. mismo día 5 se tomaron las 98 Casas Cuartel de la Guardia Civil, con las manos y con cartuchos de dinamita Esta era una de las diferencias con el resto de la clase obrera. Los mineros tenían algunas armas guardadas, pero eran pocas e insuficientes. Pero tenían dinamita. Esta fue su arma inicial. Una vez controlada la cuenca minera se eligen Comités Delegados que velan para que no se produjera ni un solo acto de pillaje. Y lo consiguen de forma más eficaz que la Guardia Civil Desgraciadamente el proletariado ovetense, frenado por sus dirigentes para respetar la consigna de huelga general «pacífica», no entra en acción hasta que llegan las columnas mineras a las puertas de la capital. Este retraso hace que gran parte de las energías se gasten en la lucha por la capital, centro burocrático y militar de la zona. Igual retraso se da en Gijón, donde es mayoritaria la CNT, y hasta el día 6 no se da el inicio y no con la fuerza que en la cuenca minera. En Gijón el movimiento prácticamente no sale de tres barrios obreros, y acaba el día 10 con la llegada de los barcos de la marina.

El 6 los mineros empezaron a entrar en Oviedo. El 8, asaltaron la pequeña fábrica de armas de Trubia apoderándose de 30.000 fusiles y numerosas ametralladoras. El 9, todo Oviedo había sido ocupado, salvo la catedral y el palacio del gobernador en el cual se había refugiado la pequeña guarnición formada de unos mil soldados y guardias civiles, a los que no se podía desalojar sin el concurso de la artillería. Todos los pueblos de los alrededores habían sido ocupados excepto Gijón.