Abad Romero, Rafael. Fusilado (Ilegalmente): 22/07/41 In Memorian ( 4 )

Un minero en esas condiciones señaladas, no alcanzaba las 600 pesetas al año.

El sueldo de los oficiales de la Guardia Civil destacados en Ifni así como de los oficiales moros eran los mismos que se fijaban en los presupuestos anuales del Ministerio de la Guerra para sus respectivas categorías. El de los suboficiales, sargentos y cabos de la Guardia Civil se estableció anual e inicialmente en 4.500 pesetas para el brigada, 4.250 pesetas para el sargento 1º, 3.830 pesetas para los sargentos y 3.465 pesetas para los cabos. Asimismo todos ellos percibirían en concepto de asignación por residencia el 150 por 100 de sus correspondientes sueldos.

Respecto a los indígenas, el sueldo anual era de 3.261,75 pesetas para los sargentos; de 1.989,25 pesetas para los cabos; de 1.898 pesetas para los guardias de 1ª clase; de 1.806,75 pesetas para los guardias de 2ª clase; de 1.861,50 pesetas para los cornetas y el trompeta así como de 1.076,75 pesetas para los camelleros.

Mediante decreto de la presidencia del consejo de ministros de 15 de febrero de 1935 se creó el cargo de Jefe de la Seguridad general de la Zona del Protectorado español en Marruecos, nombrándose el 9 de abril para el mismo al jefe de la Comandancia exenta, comandante Lisardo Doval Bravo (del que se tendrán posteriores noticias por su manifiesta crueldad a lo largo de toda su experiencia profesional). El nuevo puesto conllevaba el mando de las Mehaznías Armadas (especie de policía territorial indígena desplegada en el Protectorado y cuyos mandos e instructores eran oficiales, suboficiales y clases de la Guardia Civil) y la Inspección de los Cuerpos de Seguridad y Vigilancia de dicha Zona.

Asimismo mediante una orden circular de esa fecha se nombró, a propuesta del Alto Comisario de España en Marruecos, como gobernador general de los territorios de Ifni, Sahara español y Río de Oro, al comandante Doval, para el cargo de Jefe de la Guardia Civil del territorio de Soberanía de Ifni.

Esta manifiesta diferencia en los salarios de unos y otros hizo incorporarse en el Cuerpo armado a un personal mal preparado, inculto y excesivamente dispuesto a extralimitarse en sus funciones atraído más por la seguridad económica que por un interés vocacional. Esto hizo que se les conociese entre el pueblo como “desertores del arado”, calificativo que les acompañó durante largo tiempo.

A continuación viene un breve relato de los hechos más destacados en la lucha de los mineros asturianos lo que pone de forma más que evidente su capacidad de lucha obrera. No figuran aquí todas las huelgas, pero si las principales ocurridas desde 1890 hasta 1992.
1890

Primera huelga general de la minería asturiana. Comienza el 6 de mayo en las minas Molinucu y Lláscares, de la Fábrica de Mieres, generalizándose días más tarde en las cuencas del Nalón y del Caudal, acompañada de manifestaciones duramente reprimidas por la Guardia Civil y un batallón del ejército procedente de León. Los mineros pedían: libertad de trabajo, catorce reales de jornal (un aumento de dos reales) y reducción a ocho horas de las doce de jornada. Tras 15 días de huelga, los trabajadores se reintegraron a sus puestos tras conseguir una parte de sus reivindicaciones.
1906

Huelgona de Mieres. Los mineros de varias empresas piden aumentos salariales del 10%. Las empresas se niegan y despiden 700 obreros. Anarquistas y socialistas habían presentado un frente unido, pero ceden ante la dureza de la acción patronal. Casi cuatro años de paz social siguen a esta primera batalla del siglo.
1910

Se funda la CNT, así como el Sindicato Minero en el que son admitidos también metalúrgicos de las cuencas mineras. Uno de sus principales objetivos es la creación de una caja de resistencia para sostener huelgas.
1911

El sindicato minero declara y gana dos huelgas. La primera por la readmisión de 34 despedidos (de los pozos Baltasara y Mariana) por haber participado en los actos del primero de mayo. La segunda, por el despido de un obrero acusado de hacer propaganda socialista en la cuenca de Aller. En la primera huelga interviene el gobernador civil y en la segunda el mismo envía a la Guardia Civil y a un regimiento del ejército, pero los mineros no ceden y los patronos se tienen que plegar a sus reivindicaciones.
1912

Los anarcosindicalistas de La Felguera se declaran en huelga en junio por aumentos salariales. Poco después se les une el Sindicato Minero, por solidaridad. Los obreros tienen que avenirse a pactar porque se hallan económicamente débiles.
1916

En plena Primera Guerra Mundial y como consecuencia del malestar que se extiende en todo el país, en Asturias declaran la huelga los anarcosindicalistas de Gijón, secundando movimientos similares en otros puntos de la península. El gobierno responde declarando el estado de guerra y entonces el Sindicato Minero se une a la huelga por solidaridad. En Asturias el estado de guerra se prolonga más que en otros puntos del país y el sindicato minero se enfrenta con el gobierno guiando masivamente a mineros y metalúrgicos.
1917

El verano de este año es escenario de la primera huelga general propiamente política, proclamada conjuntamente por todas las centrales sindicales, a nivel estatal. El gobierno responde con el estado de guerra, que nuevamente en Asturias se prolonga un mes más que en el resto del país. El Sindicato Minero no se rinde hasta principios de octubre. Se desata la violencia y los encuentros armados entre obreros y Guardia Civil y soldados se suceden en Asturias, principalmente en el último mes de conflicto. La represión es durísima y muchos mineros huyen a las montañas. Son los primeros "fugaos" .