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Abad Ramos, Sotero. Fusilado (Ilegalmente) el: 10/07/40 In Memoriam |
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Sentadas nuestras posaderas en el cómodo sillón del estado de bienestar y apoltronados displicentemente en el diván del hedonismo consumista hemos perdido la capacidad, a fuer de mirar siempre hacia delante buscando cómo disfrutar más aún de la vida, olvidando mirar para atrás y recordar de dónde venimos y si nos detuviésemos por un momento en este sano ejercicio de recuperación de la memoria histórica, nos daríamos cuenta de que todo lo que hoy disfrutamos con alegría e inconsciencia no ha sido regalado graciosamente sino que se ha conseguido tras ríos de sangre vertida por obreros en huelga, años de cárcel y de torturas sufridos por éstos enfrentados con las fuerzas, del ejército, guardia civil o policía, todas ellas el brazo represor con el que el Sistema pone en cintura a los ciudadanos incómodos y revolucionarios o, simplemente, en justa reivindicación de sus derechos y de su dignidad como ciudadanos libres.
El descanso semanal, las vacaciones anuales, la jornada de 8 horas, el salario mínimo y tantas otras cosa que hoy nos hacen la vida más cómoda no cayó del cielo - al Capital, hay que darle con un martillo en el codo para que, por acto reflejo, abra el puño y deje escapar algunas migajas de las plusvalías que se embolsa sin rubor alguno – sino que se consiguieron al paso lento del transcurso de los años, muchas muertes y demasiadas lágrimas y, como es cierto que una imagen vale más que mil palabras, sería bueno que, de vez en cuando, repasásemos esas viejas fotografías vistas en libros especializados o en las exposiciones que alguna vez se realizan en museos, ateneos o círculos sociales para que veamos en ellas cómo era la vida del obrero fabril en los altos hornos vascos, del campesino en los campos castellanos, del minero en las cuencas asturianas, del temporero en los latifundios andaluces o las dehesa extremeñas y la del pueblo llano, en general, en los años en que fueron tomadas estas.
La contemplación de esos rostros enjutos, tristes, mal afeitados, morenos y serios, apergaminados por el sol, el viento, la mala alimentación y el sudor del esfuerzo diario; esas mujeres tan tristes o más que sus hombres, cubiertas sus cabezas con negros pañolones o mostrando su desordenado y sucio pelo, rodeadas de multitud de críos de todas las edades y, todos ellos, mal vestidos y peor calzados e, incluso, con los pies desnudos, nos podrán acercar algo a las condiciones de vida de toda esta gente, a sus muchas carencias y a la explotación que de una u otra forma sufrían en un país en el que nadie pensaba en ellos ni hacía nada por mejorar su existencia oscura y sin trascendencia alguna. Y, qué decir de esos mineros a los que difícilmente se les puede ver unos ojos extraordinariamente blancos por el contaste que ofrecen con el negro polvo del carbón que les cubre de pies a cabeza, fotografiados junto a vagonetas o frente a la bocamina sujetando entre las manos las viejas lámparas que les facilitaran su vida de topos humanos; esos sudorosos hombres de torsos desnudos moviéndose entre los infernales fuegos de los hornos en donde se licuaba el acero entre una explosión de incandescentes chispas volando alrededor; Naves inmensas pobladas de telares sobre los que se vuelcan mujeres en interminables horas en los que se dejan su salud y su vida, o esos trillos de madera y sílex, tan antiguos como las rejas que hieren el duro y reseco terruño castellano tirado por famélicas bestias maltratadas por el látigo, o por la menuda figura del mayor de los hijos obligado a aportar su esfuerzo para ayudar al mantenimiento de la miserable vida de todos.
Posiblemente también tengamos la oportunidad de ver esos coches de caballos de donde descienden damas y caballeros vestidos con impecables ropas dispuestos a asistir a la representación de la última ópera; ese quiosco del parque sobre el que la banda de música interpreta partituras que recuerdan las tierras del Danubio para deleite de la pequeña burguesía acomodada que deambula alrededor esquivando los juegos de niños con trajes de marinero y que conducen aros de hierro mientras que niñitas, con pamelas sobre sus cabezas y preciosos trajecitos de encajes y blondas, juegan con sus diábolos o sus yo-yo.Tampoco sería extraño ver en esas fotografías teñidas de sepia y con un perímetro dentado, contemplar marciales desfiles de soldados de relucientes correajes y brillantes botines cubriendo sus cabezas con Ros de largas plumas mientras que sobre una tribuna, adornada de rojos terciopelos figura la familia real, con vestimenta de lujosa factura y dominado todo, el rey, embutido en gallardo uniforme militar, con áureas hombreras, de larga y reluciente espada y el pecho cubierto de medallas y fajines.
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Pero que chapa nos has soltado
Estás petado
Ya sabes lo que te dije. Esta será mu última respuesta, y no olvides leer.
Hola, muchos cariños, espero estés muy bien...creo que mucha gente tiene mala memoria o tiene una memoria ajustada a la conveniencia, olvidan el sacrificio de tantos seres para obtener una justicia social, no están interesados, les motivan las noticias faranduleras y frívolas; el pelambre, los líos amorosos, la liquidaciones, las ofertas, es decir, un consumismo ilimitado que aparentemente satisface sus "vacíos"...El yoísmo ha ganado la batalla.
Un abrazo.
Hola Jose:
Creo que es una lástima que ciertos visitantes de tu blog no se pongan un poco más al día. Gran parte de tu relato me recuerda vividamente escenas que, aún en este siglo XXI, he presenciado en África o Iberoamérica. Laurencia tiene razón, la gente tiene mala memoria pero no solo eso, también tiene mala vista. Ánimo que nos queda mucho por hacer...
Un Abrazo.
perso, le pido por favor a la mala baba que no entretengan a pepe en tonterias porque lo he metido de lleno en una obra literaria con título golpe de estado al estado etíl-edíl-ico y que ya va por terminar de dar un golpe de estado al estado del centro del universo, si, "LA TIERRA".
por cierto, somos muchos no a repartir. somos muchos apuntando al artículo 47 de la constitución pero a nivel tierrra y no de estrellas ni galaxias lejanas.
tu dirás, que opinas y los que quieran.
Laurencia
Tu visita, amiga, siempre es de agradecer y tus palabras son balsámicas para el alma. Pero no temas, “no hace daño quien quiere sino quien puede” y estos no-pensantes apenas pueden arañar la corteza de mis convicciones. Solo me producen lástima por ellos, ya que su no-existencia posibilita que toda esa farándula a la que te refieres, y todos esos politicastros y politiquillos puedan vivir “por la cara” y a nuestra costa.
Un beso.
Rafa-llodra
Es reconfortante verte por aquí. Te garantizo que no hablo desde la aséptica distancia, desde tertulias más o menos “revolucionarias” con el “cubata” en una mano y la otra sobre el muslo de tu chica, sino desde la experiencia dada, por ejemplo, al sentir tus riñones a punto de estallar al mantenerte hora tras hora inclinado, bajo un sol de fuego, en cualquier campo de Castilla mientras la mano agarra una hoz que pesa como el plomo (y, sin embargo, ausente de martillo) Haber subido encima de esos trillos que hoy podemos ver en cualquier mesón o taberna colgado de paredes entre cencerros, horcas o cepos para lobos, pero que entonces servían para ganarse el pan diario y para mostrar al mundo que nuestro país se encontraba aún en la edad de piedra.
Haber bajado al centro de la tierra en la cuenca minera asturiana y haber mascado el polvo de la hulla “arrancando negro carbón” aunque mi abuelo no hubiese sido picador, a diferencia del de Victor Manuel. Y, haber observado, con muy mala leche, el edificio pétreo de la guardia civil situado, “por casualidad”, frente al pozo principal para vigilar y “reconducir” cualquier situación no deseada por el marqués, propietario de la explotación, nunca mejor dicho.
Haber probado el salado sabor de las lágrimas, vertidas involuntariamente, mientras que otra sal, el cloruro sódico, penetraba en las múltiple grietas de las destrozadas manos con el fin de conservar una pesca capturada en las costas desde donde hoy día parten “pateras” cargadas de seres humanos de color y corazones llenos de esperanzas.
Haber navegado frente al Niger, al Boni, al Camerún,al Zaire, al Cunene, al Orange, al Zambeze, o tantos otros ríos africanos en íntima comunión con una gente sin futuro ni presente, al igual que aquella otra que no-vivió una vez, por ejemplo, a la vera, verita vera, de latifundios andaluces o de tierras de cañas y barro, allá por el levante español.
Y, siempre amigo, pateando un país con forma de piel de buey para empaparme de sus gentes y de sus desvelos e ir adquiriendo con ello, un corazón cada vez más rojo y el sueño, nunca perdido, de llegar alguna vez a la Utopía.
Un abrazo.
Elhackerak-47
Amigo,
Agárrate fuerte al “compromiso”, para no resbalar en las babosas babas con las que muchos babosos nos ponen en Jaque, un día sí y otro también. Déjate iluminar por esa roja estrella y, sin embargo no ensangrentada, no, como esas manos que con AK-47, o sin ella, no de ediles del estado etil-ico sino (mas-menos) bien, emperadores empeñados en mantener Imperios aunque para ello haga falta ahogar en sangre y petróleo el mundo mundial.
Somos muchos los que aspiramos a no-repartir sino a com-partir, pero muchos más deberíamos poner en Jaque el artículo 47 de la constitución de la Tierra y la más modesta española, espejismo democrático, en donde se consagra el disfrute de por vida a himenópteros, coleópteros y otros parásitos de más enjundia y blasones color sangre herrumbrosa, de Bo(r)bones de medio-pelo de salva sea la parte, que de ahí proceden los rizosos rizos de vellocinos de oro-pel que, el hijo de un rey emigrante, repartió a diestro y siniestro como si fuera el hijo del dueño de la tómbola Pastrana, artilugio repartidor de ilusas ilusiones y muñecas Famosa por todo el territorio del país con forma de piel de buey, de montañas nevadas, rutas imperiales y, ... ¡Gibraltar, español ... of course!
He dicho y sostengo, y ahora, el que tenga algo que decir, lo diga, o si no, que calle para siempre ......
Saludos rojeras.
Pepe, si que estás hoy rojeras... sobre todo en los comentarios...pero tienes mucha razón, vivimos en un mundo ficticio y bastante superficial y por nuestra comodidas acabamos comulgando con ruedas de molino, bueno, unos más que otros, la verdad.
Bueno, al post, estoy totalmente de acuerdo contigo, hay fotos antiguas que son verdaderos libros de historia...deberíamos mirarlas bien y ver lo que nos tienen que decir.
Un beso, amigo
Lo peor es que nos hemos acostumbrado a convivir con la pobreza. La gente pasea por las grandes ciudades sorteando bancos con indigentes de calle y de portales.
Cada vez son más y los Asuntos Sociales se mantienen como Institución televisiva sin que haga (o no llegue) a solucionar en gran parte este problema.
Las grandes urbes se acomodan a nuevos indigentes que no lo fueron, licenciados en paro y empresarios arruinados son las nuevas adquisiciones del capitalismo depredador.
El concepto de familia se ha perdido y si antes funcionaba como piña ya son individualidades que persiguen el bienestar a ser posible, mejor que el del vecino.
Padres que un su día lo dieron todo por sus hijos, se ven abandonados por ellos porque ahora no tienen nada que ofrecerle y al dolor de convertirse en un desarraigado, se suma el insufrible de verse abandonado por los que son más suyos.
Un abrazo .
Marta,
Voy por libre, soy un francotirador que dispara con el verbo y no con bala.
Si, el estar en contra de la guerra, de los gastos militares, de las injusticias sociales, de la miseria y del hambre en el mundo, de la doble vara de medir y de la hipocresía de los poderosos, del racismo y un montón de etcéteras, es ser rojeras, me declaro el más rojeras de todos.
Sí, amiga, no es mala costumbre el mirar fotografías antiguas, de esa forma se hacen más comprensibles ciertas situaciones que algunos califican como "sangrientas revoluciones".
Un beso.
Isabel,
Con muy mala baba algunos sacaron de contexto las palabras de Marx cuando éste se refería a la religión como "el opio del pueblo". Hoy el opio, no es otra cosa que el tobogán del hedonismo consumista por el que inconsciéntemente nos deslizamos todos hasta que nos demos la bofetada final, ya sea porque agotemos los recursos, porque el planeta no soportetanta depredación humana o porque, nos habremos echado tantos enemigos que tendremos que defender nuestros privilegios con el cuchillo entre los dientes, o con la AK-47 en la mano, como diría nuestro común amigo.
En la sociedad todo está interrelacionado, si se modifica un parámetro no pensemos que nada se va a resentir, por el contrario, todo deja de ser como antes. Se nos hincha el pecho diciendo que, "España va bien", que somos la octava potencia económica del mundo, que las arcas de la Seguridad Social contienen cuarenta mil millones de euros y, si miramos a nuestro alrededor, qué vemos, ..... Parados, chabolas marginales, deficiencia en los servicios sociales, ancianos abandonados, jovenes a la deriva es pos de arquetipos más falsos que un euro de madera, hipotecas a cuarenta años, ... ¿Sigo..?
Amiga, el hombre no tropieza dos veces en la misma piedra, lo que ocurre es que se siente incapaz de levantar los pies y pasar por encima de ella.
Un beso.
Jose Dominguez Dominguez dijo
¡Qué tranquilidad se respira!
Aquí, en Europa, la cultua del agua nos llegó de oriente a través de los árabes, auténticos maestros en la combinación de las fuentes y los jardines.
Un beso.
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Jose , disculpa que no te conteste antes , pero no me llegan los avisos de nuevos comentarios, y ya lo ves ante tanta y tanta impunidad y mundo loco que nos rodea que solo publicaré imagenes , las palabras y no sirven... disculpa mi falta de optimismo, pero en todos lados , en mi país tambien, la falta de memoria y la impunidad nos está dejando sin palabras ......
un saludo
Rosana, amiga, después de la noche siempre viene el día.
Son muchos pero cobardes, y les podemos porque nos acompaña la razón.
Un beso.