Málaga 1.937, la Carretera de la Muerte ( XX )
Recuerdos del pasado (Zona memora):
Después supimos que fueron el ultramoderno crucero Canarias, que se estrenó con nosotros y ése que hundieron en el Cabo de Palos, su gemelo el Baleares, y otros más de la marina franquista e italiana, y los aviones de caza italianos y alemanes. Para ellos era como un juego, el tiro al plato contra gente que no podía defenderse. Disparaban contra las rocas, y comprendimos que lo hacían así para que estallasen y nos cayesen las piedras encima o que cortasen la carretera. No teníamos escapatoria, atrapados entre aquellas paredes de roca y los acantilados. Moríamos de hambre, sed agotamiento, ametrallados. Si hay un infierno, aquello era lo más parecido que uno pueda imaginar. Fue un milagro que consiguiésemos llegar a Almería, pero nunca he visto tanta muerte, tanta sangre, tanto desprecio por la vida humana. Qué forma tan estúpida de desperdiciar munición contra un objetivo no militar, pero bueno, Hitler les había dado crédito ilimitado a los fascistas españoles.
Fue horrible, nunca lo olvidaré. Eran militares profesionales, de la Marina o la Aviación contra civiles, ancianos, niños, mujeres, sabían a dónde disparaban. Los pocos soldados que iban con nosotros iban en retirada, desarmados. Nos bombardeaban a mansalva. Veíamos sus caras, ellos sabían que éramos civiles indefensos, nos veían perfectamente. Estaban tan cerca, que cuando le acertaban a un burro o a un autobús, podíamos ver sus cara, les podíamos ver cómo saltaban en sus cubiertas, celebrándolo.
Huíamos aterrados por esos discursos nocturnos por radio de un general fascista, debía ser un psicótico, ese asesino de Queipo de Llano, que decía que sus moros y legionarios violarían a nuestras madres y hermanas cuando llegasen a Málaga. Aquello fue una terrible matanza, un crimen de guerra que ha quedado impune, y fíjese que mucha democracia habrá ahora, pero me iré a la tumba sin ver justicia y reconocimiento de culpa sobre este asunto…
José Antonio Baena Torres
En Barranquero Texeira, E. y Nadal, A.
La carretera de Málaga a Almería. Textos y testimonios
Jábega, nº 58. Málaga, 1987.
"Yo tenía entonces 14 años, y de repente me ví envuelto en aquella riada de gente, bombardeada por los barcos franquistas, cada uno cargando con lo que podía y que iba abandonando por el camino. Una mujer de mi pueblo (Jimena de la Frontera, Cádiz), Milagros Díaz, me pidió que le cuidase a su hijo de dos meses un momento, pero se perdió entre aquella marea humana. me encontré, a mis 14 años cuidando de un bebé. No tenía experiencia en cuidar bebés, y la madre no aparecía por ningún lado. Tuve que robar un mulo y le puse un capazo, y en el capazo acomodé a ese bebé tan pequeño que , claro, tenía hambre y que alimenté con leche de cabra. Así tres días y tres noches, bajo las bombas, la metralla y las bombas incendiarias, el hambre la sed y el cansancio, y cuidando del pequeño, hasta que llegamos a Almería los dos de milagro y encontré a sus padres. Ese niño se llama Alberto León Díaz, el hijo de Sebastián y Milagros, y hoy en día vive allí en el Paseo, en Jimena de la Frontera."
Fernando Navarro Ferrer, 14 años en 1936
En Barranquero Texeira, E. y Nadal, A.
La carretera de Málaga a Almería. Textos y testimonios
Jábega, nº 58. Málaga, 1987.
Cuando se hacía de día se veían los muertos en las cunetas, en la carretera, gente ahorcada en los olivos y almendros…
Testimonio personal de María Márquez Vallecillo, Benaoján (Málaga), 1924. Recogido por Pablo Benítez Gómez.
Citado en Prieto Borrego, Lucía y Barranquero Texeira, Encarnación
La agonía de Málaga: población y retaguardia.
CEDMA, Málaga, 2007
…cogidos a sus vestidos, o madres que se ven obligadas de abandonar a sus hijos o familiares, ya cadáveres, en la cuneta de la carretera, heridos y enfermos que no pueden seguir la marcha, llorando y pidiendo una ayuda que nadie puede prestarles, madres o hijos llorando o gritando que llaman por sus nombres a los miembros de sus familia perdidos…
LÓPEZ, H.
Memorias de Juan López Morales
Realmont (Francia), original mecanogarfiado
Citado en Prieto Borrego, Lucía y Barranquero Texeira, Encarnación
La agonía de Málaga: población y retaguardia.
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