La II República y el Problema Religioso ( IV )
LA REACCIÓN DE LA «ESPAÑA CATÓLICA»
“ ... Con fecha 14 de octubre, «El Debate» publica un editorial en el que, bajo el título «Declaración de guerra», decía: «Por 178 votos contra 59 se aprobó la mal llamada 'fórmula' que suprime la Compañía de Jesús y sujeta a las demás Ordenes religiosas a una ley especial sobre bases tiránicas e inadmisibles». Habla luego de los diputados vasconavarros que han defendido palmo a palmo la postura contraria a esta ley y que ahora quieren retirarse del Parlamento. Que no se retiren, afirma el diario católico, «ya que allí, además de otros intereses, han de defender los de la Iglesia». Y termina: «Los católicos hemos extremado los deseos de concordia. «Sin una provocación de nuestra parte, se nos ha declarado la guerra con un ataque sectario a la Religión». El mismo periódico señalaba al día siguiente que «el resultado del debate constitucional es un hecho gravísimo y trascendental». Y da las razones de tal gravedad: «Se permite la disolución de las Ordenes religiosas, se ordena la efectiva disolución de una de ellas y se le confiscan a ésta sus bienes». Por parte del Gobierno se dan las razones siguientes: son un peligro para el Estado y la salud pública y juran obediencia a un poder que no es el legítimo del Estado. «El Debate» califica tal postura como resultado del sectarismo de la Cámara y de la pasión. «En definitiva, dice, es un decreto de persecución a la Iglesia». Y continúa el editorial con una constatación seria: «En el exterior no hay prestigio y en el interior el malestar es profundo y en medio de esto se alza bandera contra la Iglesia que desde el advenimiento del Régimen ha extremado la tolerancia, la transigencia, la comprensión, las concesiones, el afán de concordia
“ .... La conclusión del periódico nos previene ya acerca de la postura que va a adoptar el elemento católico: la lucha por la revisión constitucional: «La Constitución que se elabora ya no es nuestra. No estamos los católicos dentro de ella. Se ha proclamado ya a las claras la guerra, la persecución contra la creencia religiosa. Tenemos que defender la fe, tenemos que trabajar dentro de la legalidad contra esa Constitución. ¡Nada de guerra civil! Sería ilícita, insensata, imposible de mantener. ¡Dentro de la ley! ¡Nada de palabras altisonantes!» El diario termina pidiendo a los católicos «el sacrificio del dinero, del trabajo, de la preocupación, de asistencia a todo esfuerzo colectivo encaminado a la defensa de los comunes ideales y, sobre todo, atención preferente a la preparación electoral... La pluma, la palabra, el dinero, el trabajo, sean estas nuestra armas legales contra el sectarismo».
“ .... El día 30 «El Debate» publicaba un mensaje del Episcopado español dirigido al Papa y fechado en Madrid el 18 de octubre. En el documento episcopal, la Jerarquía agradece al Papa «su mensaje de mediados del mes en curso». Más adelante y en un apartado titulado «Daños y penas del momento presente», añaden los Obispos: «Fácilmente se comprenderá cuán numerosos y graves sean los daños con sólo considerar las causas de donde proceden: separación completa y radical entre la Iglesia y el Estado, se ha llegado a este punto sin contar con la gran fuerza social de la Religión; equiparación de la religión católica a las otras confesiones a pesar de que ninguna de éstas cuenta en España con fieles numerosos». Al llegar a este punto, afirman los Obispos: «Esto que en otras naciones puede ser conveniente, en España es obra de un sectarismo pernicioso». Y continúa el documento episcopal: «Se han tomado medidas contra las Ordenes religiosas, especialmente contra la Compañía de Jesús. Se nacionalizaron los bienes de ésta; se dieron disposiciones sobre la enseñanza y con ello se pretende arrancar al niño de la educación de sus padres y a los jóvenes de la influencia de la Iglesia; se atenta contra la indisolubilidad del matrimonio; implantación del divorcio; se suprime la dotación de culto y clero, quebrantando los solemnes pactos contraídos por el Estado a título de justicia». Continúa el Episcopado: «Lo peor de todo es el laicismo que, a fin de cuentas, lo que intenta es sustraer a la ley de Cristo toda la sociedad».Afirman los Obispos que esto se hace basándose «en una filosofía ingeniosa pero desprovista de base científica. En nombre de la libertad de pensamiento y de la transigencia se imponen errores ya hace tiempo condenados». Los Obispos consideran estos hechos como fruto del laicismo, uniéndose a ello «la proclamación del ateísmo oficial con todos sus horrores y daños incalculables».
Este diario católico califica como “declaración de guerra” una disposición democrática tomada en el Parlamento por aplastante mayoría y califica esto como “un hecho gravísimo y trascendental” y desde su posicionamiento ajeno a lo que tiene que ser una auténtica sociedad democrática califica esta resolución como “un ataque a la Iglesia” y advierte de que se sitúan al margen de la Constitución, al señalar que “ya no es la suya” , reclamando “esfuerzos, sacrificios y dineros para lograr la revisión de la misma” algo que podía ser entendido como altamente peligroso en los momentos que se vivían en los que la extrema-derecha tomaba posiciones para futuros acontecimientos y el Ejército, tradicionalmente unido a la Iglesia, permanecía expectante.
También señala las causas que, según el diario, eran las que originaban tanto daño y que eran tan “anómalas”, según él, como la “separación completa y radical de la Iglesia y el Estado” y “equiparación de las confesiones religiosas” algo que a ojos de los Obispos era “sectarismo” al mismo tiempo que la secularización de la enseñanza les parecía poco menos que un crimen ya que sacaba a niños y jóvenes de “la influencia de la Iglesia” . Lo peor de todo, anuncia el diario, es “el laicismo” y se atreve a diagnosticar este, según los propios Obispos, como “una filosofía sin base científica” - ¿acaso la religión si la tiene, .. no es más una cuestión de fe? – para, a continuación, advertirnos de “todos los horrores y daños incalculables” con los que nos amenaza el ateismo.
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isabel61 dijo
Podrías darnos información sobre los curas que se cargó Franco, cuarenta años dan mucho de sí y a unos cuantos "rojillos" se los quitó de en medio.
Estaba hace un rato enredando en Google y no sé por qué misterios me encuentro de repente en la página de la Fundación Franco . sssss ¡¡¡está viva!!.
¡¡qué miedo he pasado!!!
Besos
20 Abril 2007 | 10:34 PM