Recuerdos del pasado (Zona republicana):

Ideas
Barcelona 11 - 2 – 37

Ha llegado la hora de hablar claro, pese a quien pese y caiga quien caiga. Málaga ha sido víctima de la política que regatea a todos los frentes antifascistas, que no son políticos, los elementos de defensa que necesitan (...) los interesados en hacer fracasar la Revolución humana que se ha iniciado en España, y que prefieren el fascismo al triunfo de la causa de los trabajadores (...) políticos ofuscados por sus mezquinas ambiciones particulares, no vacilan en permitir el exterminio de nuestros mejores hermanos que piden armas y municiones para acabar con la barbarie fascista.

Andrés Sarriá Muñoz, Breve Historia de Málaga

Málaga y su costa quedaron bastante aisladas del resto del territorio republicano debido a la pronta caída de Antequera en poder de los "nacionales". Sólo les quedaba a los malagueños como posible camino de salida el corredor que suponía la carretera a Almería

La Málaga republicana no contaba para su defensa con suficientes medios materiales ni de hombres, además de disponer de una escasa organización. Por el contrario, el llamado bando nacional avanzaba con un cuerpo de ejército de 30.000 soldados, apoyado desde el mar y por la aviación.

Encarnación Barranquero
Málaga entre la Guerra y la Posguerra

El 7 de febrero el ejército italo-franquista estaba ya a pocos kilómetros de una ciudad a la que no habían llegado los refuerzos para su defensa, se decidió la evacuación y el traslado del Cuartel General a Nerja.

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Así, toda una avalancha de familias enteras comenzaron el éxodo hacia Almería. Desde los primeros días de Febrero empezaron a salir evacuados, pero escasos en número y, generalmente, en automóviles.

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...el día antes, incluso la misma madrugada del 8 de febrero, cuando se escuchaban los lejanos disparos salieron, en desbandada, los que no se habían decidido antes o creían que la resistencia era posible aún.

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salieron con utensilios de cocina, comida, ropas, sin faltar quienes cargaron con la máquina de coser, colchones y algunos muebles. De todo tuvieron que irse desprendiendo a medida que avanzaban.

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Iban tirando, por el cansancio, todo lo que habían cargado hasta conservar alguna manta y comida, que pronto se acabaría.

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la gente, por el camino, iba cerrándoles las puertas, por temor a quedarse sin nada y a las represalias posteriores.

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...hemos cuantificado entre 3.000 y 5.000 los muertos en la huida.