Vistos los ejes en los que se fundamentaría la actuación de la República según la Constitución aprobada, en especial los artículos 1º, 2º, 3º, 6º y 7º y la absoluta novedad democrática que reflejaban estos artículos prestaremos ahora atención al articulo 48, el que hacía referencia a la educación y cultura, también de enorme trascendencia por lo que suponía de revolucionaria forma de entender esta por parte del Estado como obligación hacia los ciudadanos:
Artículo 48 :
El servicio de la cultura es atribución esencial del Estado, y lo prestará mediante instituciones educativas enlazadas por el sistema de la escuela unificada.
La enseñanza primaria será gratuita y obligatoria.
Los maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial son funcionarios públicos.
La libertad de cátedra queda reconocida y garantizada.
La República legislará en el sentido de facilitar a los españoles económicamente necesitados el acceso a todos los grados de enseñanza, a fin de que no se halle condicionado más que por la aptitud y la vocación.
La enseñanza será laica, hará del trabajo el eje de su actividad metodológica y se inspirará en ideales de solidaridad humana.
Se reconoce a las Iglesias el derecho, sujeto a inspección del Estado, de enseñar sus respectivas doctrinas en sus propios establecimientos.
Anteriormente, ya habíamos señalado la deplorable situación en la que se encontraba el pueblo español respecto a la educación y ahora lo haremos de forma más extensa:
Al advenimiento de la Segunda República un 40% de la población eran analfabetos totales (posiblemente el 60% de la población femenina) que eran mantenidos en esa situación por los poderes políticos y sociales ya que esa aculturización permitía ser explotados por salarios ínfimos como jornaleros temporales, en función de la cosecha, en las tierras de terratenientes que poseían grandes latifundios. Estos terratenientes controlaban los pueblos de forma caciquil, proporcionando trabajo a aquellos elementos menos conflictivos y más “adaptables” a sus intereses, y ofrecían su apoyo a los partidos más reaccionarios, vigilando que el conocimiento que proporcionaba la cultura no impregnase a la población y, mucho menos, las ideas que llegaban de Europa, el comunismo, el anarquismo, el republicanismo, el socialismo o la laicidad del Estado, todas ellas formadoras de opinión política de los pueblos.
Muestra del estado de postración cultural en el que se encontraba el país puede dar cuenta la situación por la que atravesaban las Bibliotecas, su número y distribución por el territorio, lo que hizo que la creación de las mismas fuese una de las primeras prioridades de la naciente República.
Durante el régimen monárquico solo existían demandas de bibliotecas en aquellos municipios en los que tenían presencia los republicanos o los socialistas, y el acceso a la educación, a la cultura y a los títulos universitarios solo era asequible para aquellos que disponían de bienes económicos quedando marginados de la misma el resto de la población, dándose el caso de que, algunos de los títulos universitarios, eran conseguidos por gente que no tenía la más mínima vocación, cosa que ocurría con muchos bibliotecarios más interesados profesionalmente en atender bibliotecas destinadas a un público culto y erudito que no a ejercer su labor en un medio popular. El Cuerpo de Bibliotecarios contaba con 300 miembros, de los cuales 250 estaban destinados en la Biblioteca Nacional, en Madrid, y el resto se distribuía por el país ocupando plaza en bibliotecas, que como se ha dicho, eran elitistas.
Durante el último tercio del siglo XIX, en 1.876, se creó en España la Institución Libre de Enseñanza, por un grupo de catedráticos separados de su labor docente en la Universidad por defender la libertad de cátedra y negarse a seguir los postulados oficiales referente a la religión, la política o la moral, encontrándose entre ellos, Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón . En el proyecto participaron Joaquín Costa, Augusto González de Linares, Hermenegildo Giner, Federico Rubio y otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social del país..







Soy muy nueva en esto,gracias por tu visita a mi blog y por tu amabilidad demostrada al enviarme un poema de mi autor favorito y demás,al leer tus publicaciones he podido informarme y acceder a un conocimiento que no tenía.
curiosidades del bucle evolutivo. en 1931 un 40% y en 2007 aunque el porcentaje tenga tintes de 100% por hay se anda o quizás menos dado el incesante bombardeo de innovación tecnológica de chips de silicio que a mi me lleva a pensar que todavía estamos en la edad de piedra, sino la misma similar en el concepto evolutivo.
a veces tengo la sensación de que el futuro queda demasiado atrás. ¿qué opináis?
Lucinda, amiga,
Gracias a tí por visitarme, espero verte por aquí donde seguiré exponiendo hechos y circunstancias con la mayor honradez posible.
Un beso.
El análisis detenido y objetivo de la civilización nos depara sorpresas curiosas, por ejemplo, a cada escalón subido en su evolución, en lugar de suponer un menor esfuerzo para la supervivencia, una menor violencia o un menor índice de injusticias sociales, ocurre todo lo contrario: cada vez debemos trabajar más, cada vez los conflictos son más sangrientos y cada vez las distancias que separan a los ricos de los pobres son mayores.
La realidad de que nuestra sociedad haya dejado de ser ya ágrafa o analfabeta se ve contrarrestada por el hecho de la alineación que sufre inmersa en una filosofía hedonista, donde prima más el “yo” que el “nosotros”, y en donde el opio del pueblo ya no es la religión sino un insensato consumismo que representa la piedra angular que sustenta al Capitalismo, desde Adam Smith hasta la Escuela de Chicago. Puede que, a no tardar mucho, a medida que las propias incongruencias de este sistema lo pongan en evidencia, a medida que los efectos del cambio climático se agudicen o, a medida que los desheredados del tercer mundo se decidan a invadir el Norte rico, despilfarrador, ciego y egoísta, tengamos que desempolvar los escritos de Marx o Engels y reanudar su lectura.
Un saludo.
he oído pronunciar a marx y no marxismo. fue salir del colegio y como si dejase de existir. quizás mejor pues el mal uso de su método llevo a separar más a la gente de lo que estaba y ya se sabe como es la fe que tenemos en la literatura de los políticos.
como yo veo las cosas (a oscuras y a tientas): se hizo la luz, ... , y se hizo la vida, ..., y llego la contradicción y con ella las religiones ( no hay nada sin contrario, llámese ying-yang o teoría de hegel (para resumir)). pero antes de éste último tuvimos el pensamiento griego de que la guerra es la madre de todo (guerra – paz)
desde entonces y hasta hoy hemos pasado todo tipo de aventuras: genocidios, pestes, hambrunas, ... y llegamos al siglo XXI y a la europa más europea donde para gran sorpresa de nuestro futuro lejano todavía continuamos con esa bipolaridad ejemplificada en el caso del estado español con PP y PSOE, es decir una política bipartidista y antagónica.
¿cómo vamos a poder evolucionar de forma social si en sociedad sólo sabemos contar hasta dos?
Quizás haya que desempolvar los escritos del dúo que nos intento enseñar a contar hasta tres: proletariado - burguesía - gobierno; o hasta cuatro para quienes dan valor a todo aquello que nos facilita la existencia: el medio.
como veis en el 19 ya sabían contar hasta cuatro (disculpad esta lectura ingenua a marx)
En primer lugar, corregir un error que tiene su origen en una vista cada día un poco más deteriorada por el uso: donde puse “alineación” quise escribir “alienación”, supongo que una lectura atenta habrá adivinado mi deseo.
Aclarado esto, me gustaría decir que la Acracia – entendida como lugar en el que la Anarquía fuese el modelo político a seguir – es un bien deseable pero mientras que el ser humano no sea ese buen salvaje roussoniano, es algo tan utópico como la misma Utopía de Moro. Tal vez fuese viable en las comunidades comunistas primitivas pero en sociedades tan complejas como las actuales, de promulgarse ésta, acabaríamos todos a dentelladas y tal vez reclamando la presencia urgente de un dictador que nos pusiera en cintura.
El problema no radica en la teoría sino en la praxis; como diría un castizo, “una cosa es predicar y otra dar trigo”, y este trigo lo tienen que dar los hombres y ahí se viene abajo el tinglado. Éstos, en su imperfección, contaminan el proyecto más elevado y puro que se pueda elaborar; supongamos que Jesús de Nazaret llegó a existir, contemplemos ahora ese proto-comunismo que predicó y en qué lo han convertido los seguidores de Saulo. Démonos un vuelta por Marx y veamos a continuación cómo lo interpretó un tal Yósif Zissarjonóvich, Stalin para los amiguetes.
En los 60 el mundo entero era una fiesta. Ardía pos los cuatro costados, ¡cuando no ha sido así! Pero las masas invadieron las calles y más de un estado y más de un político tembló, luego, se olvidó el Black Power, el Mayo francés, la Primavera checa, una aldea boliviana llamada La Higuerita, un lejano país llamado Vietnam y, hasta a un señor negro que un día tuvo un sueño; a los jóvenes melenudos y floridos se los comió la LSD y la moda y todo volvió a la calma, a la pesada y sofocante calma que hoy nos rodea para mayor gloria de la clase política.
Apriétense los cinturones por que lo que nos espera nos hará pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. La Restauración nos dejó a Liberales y Conservadores y una monarquía corrupta, en lo EEUU tienen un partido que no es de izquierda, los Republicanos, y otro que tampoco lo es, los Demócratas. Ese es el espejo en el que nos miramos, como también lo es su imaginario económico.