Gernika, el Infierno en la Tierra
En 1.935, el general alemán Erich Ludendorff, publicó un ensayo que tituló “Die Totale Krieg” (La guerra total) en el cual introducía su concepto de que en una futura guerra serían objetivos deseables, tanto militares como civiles. Durante los meetings de Nuremberg, Herman Göering, mariscal del aire y creador de la Luftwaffe (Fuerza Aérea de la Alemania nazi) manifestó: “La guerra en España me ofrece la oportunidad de probar mi joven fuerza aérea y darles la oportunidad de adquirir experiencia”.
Fue de este modo cómo, el 26 de abril de 1.937, por primera vez en la historia, se llevó a cabo por la “Legión Cóndor” alemana el primero de los bombardeos, que duró más de tres horas, sobre la población civil de Gernika, una población media de 5.630 habitantes – de honda raigambre histórica para el pueblo vasco - y que, según informes de los propios rebeldes, supuso la destrucción del 71% de sus edificios, siendo las baja humanas de una gran controversia que aún no se ha podido determinar con exactitud.
Al ocupar la ciudad las tropas fascistas, el día 29, se preocuparon primero de ocultar los efectos del bombardeo, negándolo y acusando de la destrucción a las “hordas separatistas rojas”, para más tarde cerrar la ciudad, eliminar todo rastro y dar sepultura a los muertos pero sin incluirlos en el Registro Civil – algo habitual por los sublevados – Las 31 inscripciones que hoy día figuran en él se corresponden con fallecidos entre noviembre de 1.937 y julio de 1.948, estando tachadas sus causas.
Este bombardeo, por las razones expuestas, de ser pionero en una nueva forma de realizar las acciones de guerra y la conmoción que esto supuso en la opinión internacional, ha supuesto un agrio debate en el número de bajas civiles que ocasionó siendo empleada esta indefinición en campañas de propaganda tanto por unos como por otros. En la prensa bilbaína de la época se señalaban “bastantes víctimas”, pero sin aportar cifra alguna. En el primer despacho efectuado por el corresponsal de “The Times”, George L. Steer, el 28, manifestaba que “la prensa de Bilbao declaraba esta mañana que el número de victimas era afortunadamente poco elevado”, pero se estimaba que esta noticia se tomaba para no alarmar a la población. El 29, el Lehendakari, Aguirre, manifestaba “que han perecido en gran número”. El 4 de Mayo, el alcalde Labauiria, habló de miles y miles de muertos. Steer, que tiene el mérito de haber sido el difusor internacionalmente del bombardeo, en su libro no facilita ni muertos ni heridos. Otro testigo, también periodista, Nöel Monks, señala 600 muertos. Cada corresponsal se refirió al bombardeo según su particular observación y tendencia política del su periódico. Una cifra dada por el Gobierno vasco hablaba de 8oo muertos. La República, por su parte, en un folleto propagandístico de difusión internacional apuntaba 1.654 muertos y 889 heridos.
Pasados muchos años del fin de la guerra, periodistas, historiadores, testigos, panegiristas, detractores y manipuladores de toda condición han inflado o minimizado el número de víctimas. Los historiadores neo-franquistas de la década de los 70 trataron de minimizar los efectos del bombardeo basándose en el escaso número de víctimas. Ricardo de la Cierva dijo que no habían llegado a una docena. Vicente Talón hablaba de 200. El general e historiador, Salas Larrazábal, en uno de los trabajos más documentados – apoyándose en los Registros de Gernika y alrededores – publicado en 1.987, apunta 120 de las que se pudo identificar a 115. No deja de ser sorprendente que, hasta fechas muy recientes, no haya sido posible el acceso a los Registros Oficiales para su estudio. El arquitecto Castor Uriarte, nada sospechoso de partidismo, habló de 250 muertos y muchos más heridos.
En la actualidad, la organización Gernikazarra está profundizando en nuevas líneas de investigación, entre ellas la que se refiere a los heridos registrados en el hospital de Basurto. Sus libros de ingresos se encuentran mutilados y las páginas que faltan coinciden, curiosamente, con la fecha del bombardeo y días posteriores. También se aportan datos del Registro Civil de Bilbao pero sus datos no varían sustancialmente las cifras cifrándose estas en algo más de 150.
La primera víctima del bombardeo de Gernika, como en toda guerra, fue la verdad, La única oficial aceptada fue que: “Gernika ha sido quemada por los rojos-separatistas”, aunque la República también utilizó esto como propaganda y en la Exposición Universal de París obtuvo un enorme éxito al presentar el cuadro de Picasso, “Gernika”. Afortunadamente, hoy, los estudios historiográficos que se llevan a cabo para conocer la verdad se realizan con el necesario rigor – salvo por los de siempre, interesados en tergiversar lo sucedido – lo que supone, apartarse de maniqueísmos no deseados y es el mejor homenaje que se puede dar a las víctimas.
Todo aquel que haya tenido la oportunidad de ver el “Gernika” de Picasso, no puede dejar de sentir todo el horror de la guerra, en ese lienzo en blanco y negro pero con una increíble carga emocional en su imágenes. Mas allá de la verdad de los hechos, el bombardeo significó descender a los infiernos, bajar un peldaño más en la ignominia de las guerras y abrió la posibilidad a lo que sucedería posteriormente, llámense Madrid, Barcelona, Coventry, Londres, Colonia, Hamburgo, Berlín, Dresde, Leningrado, Estalingrado o Tokio, y que finalizaría en los holocaustos de Hiroshima y Nagasaki.
El 27 de abril de 1.997, el Presidente de la República Federal Alemana, Roman Herzog, dirigió una carta al pueblo de Gernika, leída públicamente por el embajador alemán, en la que manifestaba los deseos de disculpas por parte de la Nación Alemana por el bombardeo y solicitaba el perdón por aquel acto llevado a cabo por la “Legión Cóndor”. En este clima de reconocimiento de las responsabilidades, en 1.989 se produjo el hermanamiento entre los pueblos de Gernika y Pforzheim.
Por último, señalar que, en 2.005, se erigió en Gernika un Monumento a la Paz que sirva como homenaje y recuerdo de aquellas víctimas inocentes y el deseo de que jamás vuelvan a reproducirse en nuestra Historia.
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desvanlunar dijo
Muy bueno el post.Yo soy Bilbaìno,conozco Gernika y para los vascos es un emblema y gran simbolo el arbol de gernika.El viejo roble no fuè derrumbado con las bombas .Ahora sigue allì su tronco seco,junto a la casa de juntas de Gernika,y otro roble vivo ocupa su noble lugar.
He intentado buscar en youtube etc pero no encontrè el NODO en el que se "afirmaba" la "barbarie cometida por los rojos en Gernika".
Apuntar a tu post que aunque no es tan conocido,en la poblaciòn de Durango en Bizkaia hubo un bombardeo civil anterior al de Gernika,el dìa 31 de marzo del 37,incluso con màs muertes.En este caso perpetrado por la Aviazione Legionaria de Italia.De todas formas,el caso de gernika pasò a ser màs relevante gracias al periodista corresponsal G.Steer que lo sacò a la luz y causò un gran impacto internacional.Tambièn ,como comentas,el "Gernika" de Picasso quedò como una protesta ante la guerra y llevò el nombre de Gernika por todo el mundo.
Cuantos lugares en España pueden hablar de lo que sufrieron en esta guerra;Gernika es simplemente una manera de nombrarlos a todos ellos.
11 Abril 2007 | 12:07 AM