Laurencia, amiga,
Al igual que otro en tu continente - de nacionalidad vecina a la tuya - realizó en su día un viaje iniciático subido a lomos de una motocicleta y que le sirvió para poder recibir directamente y con sus propios ojos la cruda bofetada de la realidad de la vida en todos los diferentes países por donde pasaba, yo también participé de ese ánimo viajero, muy modestamente pues lo realizaba en auto-stop –algo más cansado pero sumamente interesante ya que me permitía embeberme de los paisajes que recorría e interrelacionarme con sus habitantes – y aprendí que, efectivamente existen otros mundos y que no hace falta irse muy lejos para encontrarlos, ...¡Ya que están en este!
¿Valle-Inclán? ... Lamento no poderte dar una respuesta crítica de su obra ya que mi lectura se remonta a muchos años atrás – no leo narrativa en la actualidad – y lo más próximo a ella se encuentra en alguna obra de teatro y en ciertas películas adaptadas de sus escritos por lo que me limitaré a darte algunas pinceladas sobre él:
Como bien sabes, pertenece a la Edad de Plata de las Letras Españolas y, por su forma de ser, carácter y excentricidades, no se sabe muy bien si el creó a los personajes de su obra o viceversa, lo que no cabe duda es que es un autor prolífico, representante del vanguardismo literario de su época, que cultivó todos los géneros, de indudable calidad literaria y que prefirió la precariedad económica antes que cambiar de estilo y plegarse a lo que hoy llamaríamos una “obra más comercial”. En novela, abrió el camino a otros autores más tardíos creando unos arquetipos tomados de sus viajes a América y de su Galicia natal mitad verdaderos, mitad idealizados y mucho de carácter mítico que posteriormente podremos ver el “realismo mágico” de un, por ejemplo, García Márquez. Su experiencia vital le hace recorrer un largo camino en política – normal en alguien como él - que va desde el tradicionalismo ultra-católico del Carlismo hasta la defensa de la lucha obrera lo que le lleva a presentarse por el Partido Radical y que se traduce en su obra, de una visión “angelical” de la España rural, influencia idealizada del Carlismo, a un furibundo ataque a lo que supuso Isabel II y el liberalismo hasta la crítica más feroz del clero, la burguesía y el ejército, soporte del capitalismo, así como a la obra de España en América y el comportamiento de los colonos allí, lo que le serviría, junto a su posicionamiento republicano, para considerársele un escritor “maldito” durante el erial franquista.
Si en novela fue innovador, en el teatro es absolutamente rupturista no solo por la obra sino también por la forma de representarla, haciéndola más rica y necesitando de un mayor soporte escénico, lo que le valió un escaso interés por parte de los empresarios al encarecer el espectáculo y no pocos fracasos de público. Fue amigo de otro gran innovador del teatro con el que compartió un proyecto ambicioso consistente en traer a España lo más granado de los autores del momento, que era cuñado de Azaña, Cipriano Rivas Cheriff, y que vio cortada su proyección a causa de la guerra civil. El teatro del momento era una serie de obras de un romanticismo demodé y muestra del carácter de Valle-Inclán da idea la participación en una protesta por la concesión del Nobel de Literatura a otro español, Echegaray, y que muchos tomaron como muestra de envidia.
Este carácter imposible le condujo a enfrentamientos personales en los que llegó a perder un brazo, no estar mucho tiempo en los cargos que se le ofrecieron, profesor de Estética en la Academia de San Fernando, presidente del Ateneo de Madrid y otro que fue creado por Azaña, ex profeso para él en vista de su lamentable situación económica, Conservador del Patrimonio Nacional. Anécdota de tal personaje fue que, nada más divorciarse, corrió a la casa de empeño para hacerlo con su reloj y así demostrar su ya más que manifiesta precariedad.
Como señalaba, más arriba, durante ese erial intelectual que se instaló en España tras la guerra civil Valle-Inclán fue marginado en favor de otros autores del 98 más “políticamente correctos” y no se pudo valorar convenientemente su vanguardismo y la creación de la sátira y del esperpento – donde hace una recreación de todo lo grosero, feo, trágico y grotesco - que son sus señas de identidad más acusadas -. De su extensa obra que abarca el periodismo, la poesía, la narrativa y el teatro, en donde llegó a actuar, lo más conocido son, sus Sonatas, Divinas palabras, Luces de bohemia, La lámpara maravillosa y La corte de los milagros.
Bohemio en Madrid pudo disfrutar, en compañía de Galdós, Baroja, Azorín o Benavente, de un ambiente literario en cafés decimonónicos que la especulación y el desprecio por la cultura han hecho desaparecer salvo unos pocos transformados en diferentes establecimientos; siempre que tengo oportunidad de entrar en alguno de ellos, la primera imagen en la que pienso es en aquel singular esteta, de largos cabellos, inmensa y puntiaguda barba y carácter imposible pero poseedor de un talento literario enorme.







Hola, excelente artículo, abarcaste toda una gama de matices de su existencia, muy agradecida...sin duda un gran autor, una vida intensa. Un texto que me gusta va para ti...
ROSA DE ALEJANDRIA
Docta en los secretos de la abracadabra,
dispersó en el aire, tus letras, mi mano,
y al caer, formóse aquella palabra,
cifra de tu enigma y luz de tu arcano.
¿Por qué ley se juntan en nueva escritura
los signos dispersos? ¿Qué azar hizo el juego?
¿Qué ciencia de magos alzó la figura
y leyó el enigma? Sierpe, Rosa, Fuego.
¡Sierpe! ¡Rosa! ¡Fuego! Tal es tu armonía:
gracia de tres formas es tu gracia inquieta,
tu esencia de monstruo en la alegoría
se descubre. Antonio el anacoreta
huyó de tu sombra por Alejandría.
¡Antonio era Santo! ¿Si fuese poeta?...
Feliz fin de semana.
Un abrazo.
Amiga,
Muy agradecido por tu amable comentario sobre mi post, en el que se acusa ya los estragos gue el paso inexorable del tiempo – raudo zéfiro, temido y no deseado – sobre mi memoria , pues dejé de incluir una de las obras paradigmáticas de Valle-Inclán, como fue, “Tirano banderas”. ¡Mis excusas!
Doble agradecimiento, si considero el bello y delicado regalo que me ofreces, ¡Gracias!
¡Que Hermes te lleve siempre de su mano!
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ROSA DE MELANCOLIA
Era yo otro tiempo un pastor de estrellas,
y la vida, como luminoso canto.
Un símbolo eran las cosas más bellas
para mí: la rosa, la niña, el acanto
Y era la armoniosa voz del mundo,
una onda azul que rompe en la playa de oro,
cantando el oculto poder de la luna
sobre los destinos del humano coro.
Me daba Epicuro sus ánforas llenas,
un fauno me daba su agreste alegría,
un pastor de Arcadia, miel de sus colmenas.
Pero hacia el ensueño navegando un día,
escuché lejano canto de sirenas
y enfermó mi alma de Melancolía.
Hola, bellísimo el dialogo entre ambos. Notable el texto de Valle-Inclan. Agradezco vuestro amor a la fabulación y al "decir humano"
Me analizo hasta el sentimiento más leve. Soy como un implacable oído de mí mismo, y espío los rumores de las voces y sacudidas de mi alma, toda mi alma buscando el espíritu y vosotros subís como una luna, ya limpia, pálida, acendrada; luna ancha y excelsa, toda; luna caminante. Y en el mar abrís un fino río de luz. Saludos cordiales.
Hola,
Francamente, me siento abrumado por tus palabras y te estoy muy agradecido por ellas; mi único mérito ha consistido en tomar prestadas unas estrofas de un hombre universal para intentar corresponder a Laurencia por el bello regalo que me ofrecía, las tuyas, son el vivo exponente de un alma sensible y delicada y me evocan el recuerdo de lo leído en una humilde pero sincera placa colocada sobre la margen derecha de un río en el que una vez se jugó la historia de este país, viejo como el tiempo y con el corazón mil veces alanceado por sus hijos, en la que se daban las gracias a “los hombres venidos de la millor terra del món”.
Una terra que cuando aún mis ilusiones estaban frescas y deambulaba, acompañado por mi soledad, por lo que se llamó Portus Iillicitanus me olía a “paloma” o a “cantueso”, o cuando me restaban aún fuerzas para subir hasta el cabo del Aljub, me extasiaba observando la ciudad desparramada a mis pies abrazando amorosa su castillo, frente a mí Tabarca, y al alcance de mi vista el blanco resplandor de las inmemoriales salinas; desde este otero, cuando el Sol fatigado, parecía huir por occidente, las barquetas salían del puerto dejando estelas en la mar en busca del plateado y escurridizo peix de reig que al día siguiente probaría en Batiste o Casa Patilla, y, en la cálida y plácida noche, siempre el sosiego, la dulce armonía de haber comulgado ese día con la Naturaleza.
Un agradecido y sincero saludo.
Gracias, a tí también. He copiado tu recuerdo de Alicante en mi Blog, es que nadie me escribe contándome sus recuerdos y cuando pillo alguno, lo pongo. Es muy importante para mí que me cuentes más sobre ese río y esa placa. me interesa muchísimo.
Hola, gracias, bella la rosa de melancolía, el lenguaje, la sutileza y los símbolos...veo con gusto amigo mío que esta página te ha sentado bien...intenta no abandonar enfemenino, a pesar de que no es fácil mantener ambos blogs...ya me contarás.
Un abrazo.
Lurencia 19,: "un implacable oído de mí mismo" es fruto de la rapidez en escribir y de la no posibilidad de borrar lo escrito. Amiga cuando quieras, además eso alarga la vida según los científicos. Los dos BLogs? conoces el de poemas? , bueno, mayores cosas se han visto. Saludos cordiales.