Antonio Machado.
Vivo, para bien o para mal, en una hermosa tierra arada por la huella de mil culturas que sembraron en ella todo lo que hoy somos, tierra empapada por las aguas de los mares y océanos que amorosamente la abrazan y que vive a espalda de ellos, tierra siempre en pos de la sombra de lo que pudo ser y nunca alcanzó, tierra de grandes alegrías y también de grandísimos duelos, tierra de alegres sueños y amargos despertares.
Tierra de damas de Elche y de Baza, tierra de Tartesos, Gades y Cartago Novas imaginadas, tierra de Vías de la Plata y de Eméritas Augustas romanas, tierra de Séneca y de Adriano, tierra de la gris galena en Almadén y la negra hulla en la Laviana, tierra de las Médulas y de Río Tinto, tierra de Hispania y del Finis Terrae, de ánforas y almadrabas, tierra del bacalao, los vascos y Terranova, tierra del atún y Baelo Claudia, tierra de Anibal y de elefantes, tierra de Sagunto y de Numancia.
Tierra frontera inmisericorde de mundos opuestos y ahora enfrentados, tierra que olvidó, cegada por el brillo de su Sol, lo mucho que debe a los hijos del turbante y de la Media Luna, tierra de Cármenes y Zoráidas, de Marías y Fátimas, de un rey Sabio, Alfonso X, y otro poeta, al-Mutamid, tierra de bosques de piedra en Córdoba y de Arrayanes en Granada, de gárgolas en Burgos y de románicas huellas en Boí, tierra de un héroe Said (castellanizado en el Cid) y de un guerrero temible, al-Mansur, tierra de Almorávides y de cruzados, de sinagogas del Tránsito y juderías laberínticas, de la Sefarad vergonzante del Exodo y la del al-Andalus califal, tierra del rojo ladrillo Mudéjar, tierra de la Alpujarra del destierro, tierra que una vez regaron las lágrimas de Abu Abd Allah (Boabadil), tierra de Ibn-Arabi y Averroes, de Maimónides y de San Isidoro.
Tierra del olivo y del castaño, tierra del aceite y del azafrán, tierra de humos y chimeneas en Sestao y astilleros en el Ferrol, tierra de la burbuja cautiva en el cava y del Sol encerrado en el fino, tierra de la promesa de futuro del lince en Doñana y del bravo toro soñando desde siempre con la libertad, tierra del duende y del seny, tierra de la recia jota y del lamento de la saeta, tierra del bronco sonar del tambor en Calanda y de la humilde dulzaina en campos de Castilla, tierra de airiños solo posibles en el alma melancólica de Rosalía y de Maitetxus añoradas por arrantzales, tierra de mares bravíos en la Costa de la Muerte y verdes campas en Vascónia, tierra de cañones en el Cares y desiertos en Tabernes, tierra del blanco de la nieve en el cerezo del Jertes y del amarillo del plátano en Canarias, tierra del bocio en las Hurdes y la silicosis en Asturias.
Tierra que levanta templos de oro a los muertos y desprecia a los vivos, tierra enamorada de dogmas imposibles, tierras del san benito y de la pira, tierra de los inquisidores y de los cadalsos, tierra de los milagros y de las milagreras, tierra de las místicas Teresas y de los oscuros Torquemadas, tierra de marrones franciscanos y púrpuras toledanas, tierra de Botafumeiros y de Giraldas, tierra de Quijotes locos y geniales, tierra que se acercó a la belleza en el pincel de Velázquez, tierra de reyes graves y severos edificadores de Imperios y Monasterios en piedra, tierra de alcáides defensores del honor por encima del poder del rey, tierra de nazarenos del Gran Poder y legionarios del Cristo de la Buena Muerte.
Tierra de espadones fantoches y de salvapatrias, tierra de vergüenzas y de sinvergüenzas, tierra de camisas azules y de flechas disparada al corazón de las gentes, tierra de Guernicas picasianos, tierra de amaneceres de ilusión, tarde de toros y noches de hambre, tierra de esperanza en sus nuevas generaciones.
Una tierra, que como Saturno, acaba siempre devorando a sus mejores hijos ..... y uno de éstos fue Antonio Machado, exiliado forzoso de esta tierra y por la que acabó muriendo, ligero de equipaje, como él mismo había dicho y muy alejado de aquel patio sevillano en el que crecía el limonero que fue testigo de sus juegos, vencedor en la memoria histórica, tras la muerte a la que le abocaron aquellos que osaron atreverse a gritar un ...¡muera la inteligencia! en uno de los templos universales del saber, la Universidad de Salamanca, demostrando así la loca ignorancia que les guiaba, muy alejada de la belleza y sensibilidad de los versos del poeta..
Proverbios
y cantares
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse
...........
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
................
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
.............
Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
..........







caminante no hay camino se hace camino al andar ,me encanta y eso de golpe a golpe uff cuantas veces caemos en nuestro camino verdad amigo y volvemos a levantarnos ,caminamos muchas veces sin rumbo ,mientras te dejaba mi comentario escuchaba la canción me trae tantos recuerdos ,conoces esa intente ponerla pero no pude ,disculpa no ley todo tu articulo solo un poco ya me conoces jejej pero no quería dejar de pasar a saludarte y ver la canción me emociono ,me trajo muchos recuerdos un vesazo amigo
esta era la que te decia
Los recuerdos
Los recuerdos suelen
contarte mentiras.
Se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,
se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo,
según nos convenga;
porque antes que nada
y a pesar de todo
hay que sobrevivir.
Recuerdos que volaron lejos
o que los armarios encierran;
cuando está por cambiar el tiempo,
como las heridas de guerra,
vuelven a dolernos de nuevo.
Los recuerdos tienen
un perfume frágil
que les acompaña
por toda la vida
y tatuado a fuego
llevan en la frente
un día cualquiera,
un nombre corriente
con el que caminan
con paso doliente,
arriba y abajo,
húmedas aceras
canturreando siempre
la misma canción.
Y por más que tiempos felices
saquen a pasear de la mano,
los recuerdos suelen ser tristes
hijos, como son, del pasado,
de aquello que fue y ya no existe.
Pero los recuerdos
desnudos de adornos,
limpios de nostalgias,
cuando solo queda
la memoria pura,
el olor sin rostro,
el color sin nombre,
sin encarnadura,
son el esqueleto
sobre el que construimos
todo lo que somos,
aquello que fuimos
y lo que quisimos
y no pudo ser.
Después, inflexible, el olvido
irá carcomiendo la historia;
y aquellos que nos han querido
restaurarán nuestra memoria
a su gusto y a su medida
con recuerdos
de sus vidas.
Sabes amigo mi hermana murió escuchando a Serrat antes apenas si podía escucharlo ahora lo suelo poner incuso me baje toda su discográfica ,duelen verdad los recuerdos otros nos son gratos acojámonos a ellos un vesazo
Hola, "Tierra del olivo y del castaño, tierra del aceite y del azafrán, tierra de humos..."Caminante, son tus huellas el camino, y nada más;caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Cuánta belleza en su texto y en su cantar, inspiración que trasciende y llega al alma, estremece el corazón y libera el espíritu. Una pregunta...qué opinión tienes de Valle Inclán.
Cariños.