En la década de los años 60 se acuñó en nuestro país el slogan “spain is different” ideado por un ministro de camisa azul, de manos no muy limpias a consecuencia de la farsa de un juicio que llevó a un hombre a la muerte y con tendencia a bañarse junto a un embajador foráneo en aguas contaminadas con elementos radioactivos para intentar demostrar al mundo la inocuidad de estos mares con lo que demostraba uno de estos supuestos: a) Que carecía de los más mínimos conocimientos de la Física y de las secuelas de los elementos radiactivos en aquella zona – Como acaba de demostrar un reciente estudio de un grupo de investigadores del Departamento de Física del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona que han puesto de manifiesto una contaminación radioactiva (Plutonio Pu-239, 40) (Amerício Am-241) en el plancton de aquellas aguas 5 veces superior al de otras zona del Mediterráneo estudiadas, consecuencia al día de hoy del accidente que sobre ellas tuvo lugar el 17.01.66 entre un B-52 y un KC-135 de la Fuerza Aérea de los EEUU y la pérdida, al menos, de 4 bombas nucleares de 1,5 megatones)

b) Que no era tan indocto en una materia tan apasionante como aquella y que, consecuentemente, sí era consciente de estas secuelas pero prefería engañar a todos montando aquel show – ampliamente reproducido en los medios escritos y gráficos de España y del extranjero – para mayor gloria del Régimen al que de forma tan incondicional servía y para contentar al “amigo americano”

Este slogan lanzaba a las democracias establecidas un mensaje político subliminal tendente a legitimar ante ellas la Dictadura Franquista poniendo de manifiesto un hecho consumado y la realidad de que este régimen político “también era posible”, pero al mismo tiempo buscaba un rédito económico que sirviera para elevar el PIB de la Nación llevado casi al colapso debido a la suicida política de autarquía que durante años habían seguido los “cerebros” del régimen. Se buscaba desesperadamente atraer un turismo que aportase las divisas necesarias para sacar al país del marasmo económico en el que se encontraba y para ello se hacía uso de aquellas bendiciones que la Madre Naturaleza había situado en nuestro país, tales como el clima y unas playas vírgenes y permanentemente soleadas, y la pertenencia de un rico Patrimonio Artístico y Cultural al mismo tiempo que se añadían todos los tópicos más añejos de nuestra tierra, como los toros, el flamenco, los burros-taxis, la Semana Santa, la paella, etc, etc.

Esta campaña de propaganda tuvo su éxito y una gran cantidad de europeos se escaparon de sus países fríos y lluviosos y escogieron las playas de España para pasar sus vacaciones, pero, claro, aquel desarrollismo mal planificado y peor gestionado abrió las puertas a la especulación, al “pelotazo económico” y trajo como consecuencia una mastodóntica proliferación de edificaciones a lo largo y ancho de todo nuestro litoral cuyas consecuencias se están pagando ahora.

Pero, mi recurso a utilizar este slogan que tuvo tanta fortuna en su día tiene un fin diferente al de recordar al ministro que lo puso en práctica y a sus consecuencia sobre nuestro país sino que pretende ir más lejos y demostrar que “España, sigue siendo diferente” .

Nuestro continente, Europa, se vio una vez poblado por una especie hoy desaparecida – el Hombre de Neandertal – al que se le supone, por los estudios y trabajos de campo realizados, ciertas capacidades y sentimientos que son prerrogativas hoy día del Homo Sapiens Sapiens tales como el sentimiento de solidaridad hacia el compañero enfermo y el religioso, o el de preguntarse por el misterio de la muerte, puestos de manifiesto en el primer caso en el descubrimiento de los restos de un Neandertal con claros síntomas de haber padecido una grave artrosis y por lo tanto necesitado de ayuda para poder sobrevivir y, en segundo de los ellos, haberse encontrado enterramientos lo que pone de manifiesto prácticas funerarias con ritual incluido ya que sobre ella aparecían multitud de piedrecillas (La Feriase, Francia, con 8 individuos) o gran concentración de polen, tal vez debida a la colocación sobre la tumba de flores (Shanidar, Irak, con 7 neanderthales datados en 70.000 años de antigüedad).

Como se ve, este sentimiento de respeto y de honra hacia el fallecido, por muerte natural, accidente, enfrentamiento violento o avatar de caza, se remonta en el tiempo y se manifiesta en una especie considerada menos “humana” que la nuestra, aunque esto puede plantear ciertas dudas si nos atenemos a lo que sucede en España.

Durante nuestra guerra civil y posterior política represiva de la dictadura que la siguió se produjeron miles de víctimas, muchas de ellas (30.000 desaparecidos según evaluación del Consejo de Europa) sepultadas en ignoradas fosas comunes sin que hasta la fecha ninguno de los distintos gobiernos que hemos tenido haya tomado la iniciativa de exhumar los restos, identificarlos (En la medida de lo posible) y entregarlos a sus deudos para proceder a su digna sepultura.

No se trata de revisionismo político, como algunos tratan de acusar, confundiendo interesadamente a los ciudadanos, a los que demandan estas exhumaciones sino de justicia moral e histórica y de conceder a sus deudos el derecho de tener localizados a sus antepasados y honrar su memoria, al igual que ocurre con millones de españoles que todos los años, el primero de noviembre, acuden con flores a los cementerios en una visita de respeto y cariñoso recuerdo hacia sus muertos, algo que como se aprecia, les está vedado a estos descendientes de aquellos que murieron por situarse al lado de la legalidad republicana y contra el golpe militar que acabó con ella y sus sueños de democracia y libertad.

Nuestros antepasados neandertales, con sus comportamientos funerarios, no dan una lección de humanidad y decoro ético que nuestros gobernantes, supuestamente democráticos, y representantes de un Estado de Derecho, nos escamotean. Por lo tanto .... ¡¡Spain, is Different!!