(..)
Me alegro mucho, por usted, claro, que sus libros tengan tanto éxito pero me va a permitir que no me incluya entre sus lectores. Como he confesado con anterioridad adquirí alguna de sus obras hace años para cerciorarme de su imaginario pero, conocido éste, ya tengo suficiente. Lo que sí constato por el título es su obsesión, compartida con César Vidal y por el sátrapa que nos gobernó durante cuarenta años, por los masones; y, no es que me preocupe, pero me parece excesivo. A mi corto entender, estos señores no se comen niños crudos sino que propugnan una sociedad más racionalista y más solidaria, más libre e igualitaria y, sobre todo, más alejada del oscurantismo religioso. No creo que estas sean razones suficientes para tenerles tanta inquina, aunque, claro está, a menos que se posea un imaginario complétamente opuesto. Es decir, clasista, inmovilista y ultra-católico. Respecto las "tragaderas" de los ciudadanos hay que tener cuidado con lo que se dice, don Ricardo; por la misma, yo podría decir algo similar: ¡hay que ver qué tragaderas tiene la gente para agotar en pocos días su último libro, sabiendo de antemano su imaginario y lo que puede esperar en él! Lo que pasa, don Ricardo, es que la sociedad es plural y no todos los españoles piensan -aunque les duela ello-, como ustedes. No pocos españoles tienen ideas progresistas y consideran que Zapatero les representa y entre ellos, muchos de aquellos que durante tantísimo tiempo se vieron obligados al silencio y sometidos al miedo, ¡porque no lo dude usted!, en este bendito país hubo muchísimo miedo por las consecuencias que podían tener sus palabras; y también quedan aún -y creo que esto personalmente le satisface-, no pocos franquistas. ¡Busque entre ellos a sus lectores!
¡Es cierto! Le veo a usted muy enfadado por esa Ley que condenó -mejor tarde que nunca-, el golpe militar del 18 de Julio (en realidad fue el 17 pero, ya ve usted la fuerza que puede tener el monopolio del poder y de la propaganda), tanto, que no me resulta difícil comprender que se atreviese a reconvenir por ello a Rajoy. Pero creo que una cosa es mostrar una cara amable ante la galeria, y otra muy diferente si se piensa seriamente en ello; si no se trataría más bien de una estrategia ante los ciudadanos para lavar una imagen y luego, a la hora de la verdad, comportarse como realmente se piensa. ¿Qué me mueve a decir esto? Pues, simplemente,.... ¡repasar las manifestaciones individuales o del partido, recogidas en el tiempo!(*) Por cierto, ese diputado que tuvo que abandonar el Hemiciclo para no verse obligado a votar en contra de su conciencia, ¿sería acaso Trillo? -En donde no estuvo, y eso que era Presidente del Congreso, fue en los actos oficiales que realizó la Cámara como homenaje a los miembros de las BI.. En todo caso, sea él o no, resulta preocupante que un miembro de nuestras FF.AA. tenga aún dudas , a la altura en la que nos encontramos, sobre la naturaleza del golpe militar del 18 (?) de Julio, lo que viene a demostrar lo lejos que estamos todavía de encontrarnos en el seno de una auténtica democracia; y la razón de ello se encuentra en la forma en la que se realizó la Transición -reforma y no ruptura-, y la falta, durante los años siguientes a la muerte de Franco, de una necesaria política informativa (didáctica, utilizando este término que parece gustar tanto a Somalo), sobre la naturaleza y consecuencias de su Dictadura. Para ustedes,... ¿cómo se debería calificar el franquismo en función de su proceder político? Tal vez, ¿cómo sostiene Linz?, "Un Régimen fuerte"; o ¿cómo mantiene el líder del PP en Cataluña, el "converso" Piqué?, "Un autoritarismo de derechas"; o ¿aún más lejos?, la negación de la condena al franquismo, como se pronuncia claramente el ex ministro del PP Mayor Oreja (**).
(*) http://www.losgenoveses.net/Personajes%20Populares/EspecialFranco/especialfranconoticias.htm
(**) (Declaraciones de Mayor Oreja en La Voz de Galicia 14/10/07) :
"-Entonces, dejando al margen la Ley de la Memoria Histórica, ¿no considera pertinente condenar el franquismo?
"-No, por muchas razones. ¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? En mi tierra vasca hubo unos mitos infinitos. Fue mucho peor la guerra que el franquismo. Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos pedían ir al País Vasco. Era una situación de extraordinaria placidez. Dejemos las disquisiciones sobre el franquismo a los historiadores.
Tal vez me espete: "¡Franco, no era fascista!". A lo que yo, contestaría: ¡es cierto,... Franco, ni era eso ni era nada, intelectualmente hablando! Veamos, en principio, qué era lo que pensaba uno de los generales golpistas, Cabanellas, sobre Franco (El general Cabanellas a los miembros de la Junta de Defensa Nacional que nombraron a Franco, Generalísimo y jefe de Estado) (***):
"Ustedes no saben lo que han hecho, porque no lo conocen como yo, que lo tuve a mis órdenes en el Ejército de África, como jefe de una de las unidades de la columna a mi mando; y si, como quieren, va a dársele en estos momentos España, va a creerse que es suya y no dejará que nadie lo sustituya en la guerra ni después de ella, hasta su muerte"
(***) Palabras citadas por su hijo Guillermo en "La lucha por el poder", Planeta, Barcelona, 1.977, p. 344.
(..)






